Acerca de este libro
Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido
escanearlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo.
Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de
dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es
posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y, sin embargo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras
puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que, a menudo, resulta difícil de descubrir.
Todas las anotaciones, marcas y otras señales en los márgenes que estén presentes en el volumen original aparecerán también en este archivo como
testimonio del largo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted.
Normas de uso
Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio público a fin de hacerlos accesibles
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de todos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros
con fines comerciales, y hemos incluido restricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas.
Asimismo, le pedimos que:
+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de particulares;
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con fines personales, y no comerciales.
+ No envíe solicitudes automatizadas Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de Google. Si está llevando a
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos
propósitos y seguro que podremos ayudarle.
+ Conserve la atribución La filigrana de Google que verá en todos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine.
+ Manténgase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio público para los usuarios de
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La legislación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no
podemos facilitar información sobre si está permitido un uso específico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en
nuestro programa significa que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de
autor puede ser muy grave.
Acerca de la Búsqueda de libros de Google
El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal. El programa de
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas
audiencias. Podrá realizar búsquedas en el texto completo de este libro en la web, en la página http : //books . qooqle . com|
THE LATIN AMERICAN CÍOLLECTION
°f
THE LIBRARY ' ,
THE UNIVERSITY OF TEXAS At AUSTIN
THE SIMON LUCUIX
RIO DE LA PLATA LIBRARY
Purchased
1963
BX
'111
5(11
LATIN AMERICAN COLLECTION
Digitized by
Digitized by
Digitized by
Digitized by
ARTICULOS Y DISCURSOS
/
DEL
DOCTOR MARIANO SOLER
MONTEVIDEO
t\Tip. de “El Mensajero del Pueblo” Buenos Abes esquine Misioi
' 1877
Digitized by v^ooQle
Digitized by v^ooQle
L. BOOKBIN
UNIVERSAL BOOKBINDERY Order No.
PLEASE CHECK INFORMATION BELOW
Ñame of LIBRARY OF THE UNIVERSITY
Library OF TEXAS AT AUSTIN Dei fc PREP
Color No.
AAB-370
Imprint: Yes Q No []
Stamp ¡n Whíte CU
Stamp ¡n Black K
Stamp ¡n Gold L!
Letter Spine Exactly As Shown
Below Indicating Title, Vol.
No., Year, Date, Part No., Cali
No., and Imprints if Desired.
EíiSAYOS DE UNA
PLUMA
Covers:
Remove □
Bind in all]£7)
Bind in Front covers only
Bind in First Cover Only Q| g^g
S 644
LAC
Special Instructions:
yGoogle
Dic 'edby v^ooQle
-A.Ü'VBItTElTOIA
Algunos amigos pidiéronme publicase en forma
de folleto algunos de mis escritos, aun de los ya
publicados en los diarios, por ser éstos como hojas
que se lleva y arrebata el viento.
Por mas que valgan muy poca cosa, accedo gus¬
toso; porque siempre me ha sido grato agradar á
los'amigos.
Pensando qué nombre darles se me ocurrió el
de Ensayos de una pluma y lo acogí porque no son
otra cosa.
Como católico y oriental los dedico á la obra de
regeneración de mi pátria querida: la amo mucho,
inmensamente para que no sea éste mi primer
pensamiento. Valen muy poca cosa, lo repito, mas
para mí todo lo merece nuestra pátria augusta y
nuestra sublime religión.
M. Soler.
Digitized by v^ooQle
Digitized by Google
DiSCin IIUGIRU
EN LA SOLEMNE APERTURA
DEL
CLUB CATOLICO
La libertad de conciencia
I.
limo, señor; señores:
Hay un hecho en la Historia, grande para la fi¬
losofía y grande para la civilización, el hecho gi¬
gantesco de haber sido siempre la juventud la es¬
peranza mas bella de la /religión y de la pátria.
Guando en determinadas épocas se hizo necesaria
la regeneración religiosa y la regeneración social;
cuando génios inmortales soñaron en la felicidad
de los pueblos, la Iglesia y el Estado pusieron sus
ojos en las generaciones nacientes para realizar
esas empresas gigantescas y esas grandes trans¬
formaciones sociales de que nos dá cuenta la his-
• toria en páginas de oro. Por eso fué cuidado pre¬
dilecto del catolicismo levantar al lado de cada
Digitized by
Google
6
ENSAYOS DE UNA PLUMA
templo una escuela, y la Universidad en el seno
de cada gran metrópoli. Por eso los sábios legisla¬
dores de Grecia y los soberbios señores de Roma
creyeron que ni Grecia hubiera sido la sábia na¬
ción, ni Roma la señora del mundo si la direc¬
ción de la juventud no era su primer empeño; y
el éxito mas brillante coronó su grande pensa¬
miento como lo atestigua la historia.
En la época actual se siente la necesidad de una
regeneración, la vuelta de la sociedad al seno del
catolicismo, de la civilización á los elementos que
la inspiraron con timbres mas gloriosos para la
humanidad; y ya eil todo el orbe cristiano la ju¬
ventud está realizando con altísima misión y con
eterna gloria esa benéfica empresa: testigo son los
Círculos y Asociaciones de jóvenes católicos que
el génio restaurador hace popular como por en¬
canto en Europa, sobre todo y también en la vir¬
gen América. Invocando la libertad, se ha levan¬
tado en masa contra la opresión de un mentido li¬
beralismo que pretendia sofocar su actividad, ha
jurado reaccionar en pró de la verdadera civiliza¬
ción y progreso de los pueblos y medir sus fuerzas
y disputar sus títulos á cualquier enemigo que se
le presente; Y la República Oriental no hará eco
á ese movimiento'? Sí, señores, nuestra jóven Re¬
pública mecida por el catolicismo en la cuna de la
civilización aunque trabajada mas tarde por dele¬
téreas influencias venidas de allende los mares ba¬
jo el manto filosófico, ha sentido también esa ne¬
cesidad y empieza á moverse en sentido reacciona¬
rio hácia la verdadera fuente de civilización y pro¬
greso. Por eso es, jóvenes católicos, que en este
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DB UNA PLUMA
7
momento me cabe el honor y la gratísima satisfac¬
ción de daros en nombre de la civilización y de la
pátria los mas sentidos parabienes y hacer los mas
fervientes votos para que vuestro noble empeño se
vea coronado con laureles inmarcesibles. La Aso¬
ciación católica que vais á inaugurar solemne¬
mente jurando la defensa y conservación de los
intereses mas sagrados del hombre, ornará vues¬
tras sienes con lauros de sublime gloria y recaba¬
reis del cielo mil bendiciones y de la sociedad
aplausos sin cuento porque será de ópimos frutos
para los intereses católicos y para los intereses so¬
ciales de la pátria querida.
Noble pensamiento, regeneradora empresa,
aurora brillante de dias mas felices: el sombrío
horizonte velado con las densas nubes de una pro¬
paganda aterradora que amenaza destruir el edi¬
ficio social y religioso levantado á costa de diez y
nueve siglos de colosales esfuerzos, os advirtió del
inminente peligro, y con fé católica y con leal
amor á la verdadera ciencia buscásteis un asilo
sagrado para no ser víctimas y perecer arrebatados
por los impetuosos torbellinos de esa fatídica tor¬
menta que anunciándose en el horizonte social
con celajes precursores del huracán parece querer
arrebatar en pos de sí todas las instituciones reli¬
giosas y sociales que son el fundamento eterno del
orden, de la civilización y del progreso.
El instinto católico os llevó á implorar la pro¬
tección de nuestro dignísimo Prelado, representan¬
te de esa religión augusta que siempre ha sido la
tabla de salvación en los naufragios de la huma¬
nidad y la gloriosa conducta del carro de la civili-
Digitized by v^ooQle
8
ENSAYOS DE UNA PLUMA
zacion. Y vuestro paso fué muy acertado; porque
su decidido apoyo y el patriotismo de los demás
señores que á él se adunaron, hicieron que vues¬
tro pensamiento y vuestra mocion se convirtiese
en una feliz realidad.
Mil plácemes, jóvenes católicos, cordiales víto¬
res y aplausos á aquellos de entre vosotros que tu-,
visteis la gloria de tan feliz iniciativa!... .Mas,
quién os inspiró el adunaros en asociación? Un no¬
ble y generoso sentimiento. Visteis hajada la dig¬
nidad y grandeza del nombre cristiano por una
propaganda innoble que usa del sarcasmo y del
ridículo para ofrecerle ante la sociedad como oscu¬
rantista, fanático y retrógrado: visteis ultrajado
el mas imprescriptible de vuestros derechos, com¬
prometida la mas rica y hermosa joya de la coro¬
na de honor que ciñe la frente del católico, la pre¬
ciosa libertad de su conciencia, ese privilegio
inestimable, de no seguir otra inspiración ni obe¬
decer otra autoridad en el órden religioso, que las
prescripciones y autoridad del mismo Dios.
II
Una filosofía de bastardos y espúreos principios
con inaudita y briosa altivez equiparó la razón hu¬
mana con la fuente de toda razón, con la razón di¬
vina, y concluye con el lema no sé si mas sacrile¬
go en religión que anti-racional en filosofía de que
la rason es independiente de toda regla superior; que
todos los cultos son igualmente dignos de la Divinidad,
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 9
como si el Ser Supremo no tuviese derechos sobre
la humanidad, como si el error ocupase igual ran¬
go que la verdad. La propaganda fundada en tan
absurda aberración cundió; satura la atmósfera so¬
cial, se infiltra y mina las instituciones y envene¬
na todas las clases. EL instinto dé la propia con-
sérvacion de la sociedad, como el amor innato de
la vida en los individuos, rechazaría indignado el
tósigo que les lleva la muerte de la libertad; pero
este tósigo se le ofrece envuelto en gayo ramillete
de encantadoras flores y pomposas adulaciones,
la tiranía con el manto de la libertad; y el indife¬
rentismo se levantó contra la libertad de concien¬
cia, y el racionalismo proclamando el mentido
culto de la razón contra ios derechos de Dios; es¬
tableció como dogma la tiranía, el despotismo de
la conciencia humana prostituida ante el capricho
de la razón individual.
No, señores, si la libertad de conciencia ha de
ennoblecer y dignificar al hombre, si ha de ser un
don divino bajado de los cielos ha de consistir en
aquella inmunidad inviolable por la cual no depende
él hombre en el conocimiento de las verdades sa¬
gradas, ni en la observancia de la ley divina, ni
de la razón ni del capricho de los hombres, sino
solo de Dios. Y si los católicos escuchan la voz de
la Iglesia es por que en ella está representado el
mismo Dios según aquellas credenciales divinas
que le diera el Hombre-Dios: “Quien á vosotros
oye, á mí me oye:” palabras que encierran la altí¬
sima dignidad del cristiano sometido á la autori¬
dad divina de la Iglesia. Para el católico, señores,
me enorgullezco en repetirlo, ni el genio mas su.
2
Digitized by v^ooQle
10
ENSAYOS DE UNA PLUMA
blime, ni la ciencia mas brillante, ni la autoridad
mas subida dan al entendimiento la luz que ha
menester en las cosas divinas, ningup hombre en
razón de ser hombre tiene el magisterio de las
verdades celestiales, ni la soberanía espiritual en
sus semejantes: el católico camina sobre la tierra
guiado por su Dios; en cosas divinas no hay mas
que un solo maestro, fuente única de revelación y
dechado perfectísimo de justicia, santidad y per¬
fección, norma sublime de las acciones humanas,
única bajo cuya sumisión se dignifica él hombre:
y por eso el seguirla es el uso mas bello y fecundo
de la libertad que poseemos para hacer obras dig¬
nas, á la par, de Dios y del hombre.
Ahora bien, esta adhesión libre y generosa á la
religión revelada por la verdad infinita es la ver¬
dadera libertad de conciencia; porque libra al hom¬
bre del yugo del error y aun de todo peligro de
engaño en las cosas del Orden divino y sobrenatu¬
ral; pues es evidente que habiendo hablado Dios
no puede consistir la libertad religiosa en la inde¬
pendencia de la razón del dogma y de la verdad
reveladas, si no en que nadie pueda, impedirnos la
práctica de los deberes religiosos. Ni se ha de con¬
fundir, señores, esta preciosa libertad con la facul¬
tad física que tiene el hombre de resistir á la voz
de Dios y faltar á sus deberes; esto evidentemente
no es la libertad, sino su imperfección por la cual
muchas veces venimos á caer con lamentable de¬
gradación de nuestra dignidad en la esclavitud del
error y del vicio. La libertad verdadera, legítima,
conforme con los designios de la sabiduría increa¬
da, es aquella en virtud de la cual el espíritu está
Digitized by
Google
ENSAYOS DE UNA PLUMA
11
libre de las sombras del error y á la manera del
águila que remonta libremente su vuelb por el
aire, el desplegar sus hermosas álas por las regio¬
nes del bien y de la verdad; á no ser que los espí¬
ritus fuertes lleven su osadía hasta negar que nues¬
tra inteligencia fué creada para recrearse con los
encantos de lo verdadero y la libertad para ase¬
mejarse al mismo Dios queriendo el bien y la vir¬
tud. Esto es libertad, señores y nada mas; los que
la ponen en la carencia de toda regla, ó en la eman¬
cipación de toda verdad y ley divina no logran
destruir el vínculo sagrado de la religión sin con¬
traer un yugo ominoso formado por la razón in¬
dividual ó por la tiranía humana.
Y contad que solo en la Iglesia católica puede
existir la libertad de conciencia como quiera que
la verdad es la que libra realmente los espíritus
que la siguen del despotismo del error; y solo la
iglesia católica posee los títulos magníficos de la
soberanía que Dios le ha conferido en el órden
moral, la infalibilidad que no tiene la razón indi¬
vidual, excelencia divina, emanación de Dios y
única respetable para imponer á los espíritus pre¬
ceptos siempre justos y máximas de perfección
sobrehumana. Solo el católico es libre en su con¬
ciencia, porque no obedece mas que á su Dios ni
hay poder humano que sea parte para arrebatar
la libertad de que goza el hombre en el seno de la
Iglesia, iluminado con el credo católico, inaltera¬
ble como la verdad eterna que contiene é inacce¬
sible á los extravíos de la razón humana. Ni mu¬
cho menos consiste la libertad externa en hacer
Digitized by v^ooQle
12 ENSATO! DE UNA PLUMA
cada uno de las cosas que quiera, aunque sean
malas, porque entonces Dios no seria libre, puesto
que no puede hacer el mal: esto mas bien que
libertad seria licencia y con semejante principio
ninguna ley ni humana, ni divina seria obligato¬
ria. Sabéis en qué consiste el dogma sagrado de
libertad ? en que ninguna fuerza pueda impedir¬
nos el obrar conforme á los principios eternos de
justicia ymoralidad naturales ó revelados. Los ti¬
ranos filósofos y los déspotas coronados nos-qui¬
sieron imponer el culto de la razón privada y á
nuestros mayores el de los dioses impuros de la
idolatría; pero ese despotismo solo ha servido
para demostrar la incontrastable fuerza y mages-
tad de la conciencia católica y para hacer reflejar
en la frente de los mártires la divina aureola del
verdadero heroismo: nó, el católico jamás doblará
la rodilla ante una prostituta como la moral inde¬
pendiente, la religión llamada irónicamente pura
la dobló ante la diosa razón en los templos profa¬
nados de París en la época infausta en que se
inauguró pomposamente el libre pensamiento. Los
católicos acatamos el espíritu filosófico en la acep¬
ción racional de esta palabra significando la in¬
vestigación respetuosa de las verdades y dé los
fundamentos de la fé por las luces naturales
de la razón, porque sin esta investigación nuestra
fé ni seria posible, ni ilustrada: el católico es emi¬
nentemente racional pero no racionalista y por
eso creemos de conformidad con la razón y la fi¬
losofía, que la libertad como el derecho y como
la virtud vienen de Dios, quien ciertamente no
ha concedido al hombre la libertad moral de ul
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 13
trajarle con un culto capricho ni de violar la ley
en que quiere ser adorado.
III
Si es delito y oscurantismo querer que la liber¬
tad se mueva magestuosamente en la esfera divi¬
na. del bien y de la verdad, aceptemos gustosos el
pasar por retrógrados y fanáticos ante el tribunal
del racionalismo: el proclamar la libertad de in¬
juriar á la divinidad lo mismo que el de rendirle
justo homenage es una degradación, es un sarcas¬
mo, es una necedad que no tiene cabida en ningún
espíritu filosófico. El error y el vicio no tienen
derecho á la libertad: con mucha filosofía, dijo un
ilustre publicista, que el error ha nacido sin dere¬
cho, vive sin derecho y morirá sin derecho: y si
el príncipe de los oradores romanos, el filósofo de
Roma pudo decir que la libertad civil consistía en
la esclavitud á las leyes justas, me será lícito aña¬
dir que la libertad religiosa es la sumisión al Ser
Supremo, como la libertad científica es la esclavi¬
tud á la verdad. Esta generosa sumisión es libre y
eminentemente libre, todo lo demas es ominoso
libertinage del que huye el católico como amaes¬
trado en escuela mas sublime, no queriendo respi¬
rar libertad sino en la atmósfera divina de la vir¬
tud, de la verdad y del bien. Hé aquí, señores,
porqué el catolicismo es 4a mas noble filosofía, y
el perfeccionamiento mas sublime de la inteligen¬
cia. y voluntad humanas, revelándose al génio que
Digitized by
Google
14 ENSAYOS DE UNA PLUMA
le estudia con caractéres tan grandes y tan bellos
que lo encanta y arrebata.
Así lo habéis pensado también vosotros, jóvenes
católicos, y determináisteis formar un centro de
reunión donde ilustrando vuestras creencias con el
estudio de las verdades mas importantes de las
ciencias filosóficas en sus relaciones con la Reli¬
gión, podáis defender científicamente la libertad
de vuestra conciencia católica y los dogmas au¬
gustos y doctrinas regenadoras del catolicismo.
Y si vuestro empeño es nobilísimo, mas aun es
necesario para que os coloquéis en aptitudes de
defenderos de esos desleales ataques, plágio ridí¬
culo del fanatismo anti-religioso de Voltaire,
Rousseau y de todos los Enciclopedistas; como tam¬
bién para propagar victoriosa y brillantemente en
nombre de la libertad las doctrinas católicas que
ennoblecen al género humano.
Plegue al cielo que lo modesto de vuestro co¬
mienzo no sirva para que desfallezcáis; pero sabed
que así han tenido principio las grandes institu¬
ciones y ni es de esperarlo de vuestra parte por¬
que los nobles sentimientos que os movieron á
formar esta institución os pone á cubierto de lo
que es ajeno de la juventud valerosa, del pusiláni¬
me desaliento. Y sí, desde ahora debeis saber que
todos los que acometen empresas semejantes de¬
ben esperar de parte de la incredulidad los tiros
de la sátira y el sarcasmo; inónstruos mas altivos
que esos espíritus fuertes prosiguiendo inalterables
en vuestro generoso empeño que las sátiras y los
sarcasmos pasan por debajo de los corazones ge¬
nerosos que son invulnerables.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
15
Abroquelaos con una fé ardiente en el porvenir,
con una unión inquebrantable, con un amor in¬
tenso por la verdadera ilustración y con una en¬
carnizada guerra jurada al egoísmo que es la peor
gangrena para el espíritu de corporación. Jurad
ser unidos, jurad trabajar en pro de los intereses
sociales y religiosos de nuestra patria amada;
proponeos proclamar paladinamente vuestros de¬
rechos, la augusta libertad de vuestra conciencia
católica y manteneros en vuestro empeño á costa
de cualesquiera sacrificios, que la fé y el sacrificio
son las dos álas que en raudo vuelo conducen el
hombre al término feliz de las mas árduas em¬
presas.
He dicho.
1
*
Digitized by v^ooQle
La enseritinza miélica
i
La historia del catolicismo es la historia de lá
civilización de los pueblos.
Por eso si en todo tiempo para honra de la hu¬
manidad y en pró de la civilización, ha sido no
solo útil sino necesaria la propaganda católica he¬
cha científicamente en nuestra patria, es además
un deber, una necesidad constitucional.
Los verdaderos padres de la pátria, esos héroes
primeros que nos legaron la libertad y la inde¬
pendencia nacional, eran eminentemente católicos
y consignaron en nuestro Pacto fundamental el
catolicismo como religión del Estado.
Para los hijos, pues, de esa pátria indepen¬
diente y libre que meció en su cuna la religión
católica, era un deber sagrado, siquiera por respe¬
to á la memoria gloriosa y veneranda de nuestros
libertadores, sostener el brillo, defender los fueros
y propagar los principios civilizadores de aquella
religión que entre sus lauros de gloria, cuenta los
merecidos por haber civilizado la jóven América.
Pero fatalmente por influencias espúreas este
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
17
punto el mas vital para las instituciones sociales
ha sido menospreciado por los hombres públicos y
hasta en los sentimientos nacionales con desdoro
de nuestra carta constitucional y de la civiliza¬
ción. La religión católica, madre de nuestras liber¬
tades políticas y sociales é inspiradora de nues¬
tros fueros, se vé proscrita en las aulas del Estado
y* violada la Constitución qne juraron nuestros
mayores; y la gran: mayoría de los hijos de Mayo
tiranizada en su conciencia, desconocidos sus de¬
rechos religiosos, insultada en sus creencias y con¬
fiada al sarcasmo y ai desprecio. Este es un hecho
que es fuerza consignarlo por mas doloroso que
sea.
II
En presencia de tamaña injusticia ¿qué debía¬
mos hacer los católicos que reconocemos por pa¬
dres á los mártires de la civilización de los pue¬
blos y á los que implantaron el árbol de la liber¬
tad en nuestra pátria querida? Defendernos con
lealtad,abroquelarnos con el escudo de la libertad
de enseñanza y propaganda. Por eso hemos orga¬
nizado una Asociación con el nombre de “Club
Católico” donde la juventud estudió las ciencias
en sus relaciones con la religión y se adiestre en
la defensa de sus creencias, de su dignidad y de
sus derechos de católicos; haciendo éco de este
3
Digitized by v^ooQle
18
ENSAYOS DE UNA PLUMA
modo al movimiento católico que en las naciones
civilizadas está tomando grandes creces y camina
á pasos agigantados con honra de la civilización
y del progreso.
Mas ahora cúmplenos también participar á los
católicos la instalación de un Establecimiento de
enseñanza superior con el nombre de Liceo Uni¬
versitario , donde se respete y propague el princi¬
pio religioso, necesidad primera y fundamental de
toda nación que quiera marchar con gloria por las
vias de esa civilización y de ese progreso que dig¬
nifican la humanidad.
Ofrecemos, pues, á la juventud católica, esto es,
á la gran mayoría de la nación, un asilo donde se
cultiven las ciencias y se tutele la libertad de sus
creencias en la enseñanza superior y elemental.
Libertad! fué el grito sagrado que salvó nuestra
pátria amada y ¡libertad de enseñanza! será tam¬
bién el lema con que salvaremos nuestras creen¬
cias de la tiranía y autoritarismo con que se las
quiere arrancar de la conciencia é. instituciones
de nuestro suelo privilegiado. Seria un sarcasmo
que en un pueblo libre solo se negase la libertad
para el catolicismo; para el catolicismo á quien de¬
bemos nuestra gloriosa civilización.
Para que conste al público el espíritu que infor¬
ma este instituto de educación y de las garantías
que ofrece á los católicos, vamos á trascribir el
artículo fundamental de los Estatutos que regirán
en el “Liceo Universitario.”
Hélo aquí:
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
19
“ El objeto fundamental de este Establecimien¬
to es tutelar la libertad de conciencia de la juven¬
tud católica contra los sistemas y doctrinas hete¬
rodoxas, garantizando una enseñanza católica para
a quellos individuos que profesando libremente
las doctrinas, instituciones y civilización basadas
en el credo católico no quieran ser traicionados en
sus creencias y convicciones por las doctrinas y
sistemas arbitrarios de cualquier dogmatizador.
“ Este Establecimiento, por tanto, en nombre
de la libertad de enseñanza se ha fundado para
aquellos individuos que se glorían y tienen á altí¬
sima honra el profesar paladinamente y propagar
para honra de su pátria y del progreso, la civili¬
zación y las doctrinas benéficias y regeneradoras
del catolicismo. Su escudo es y será el derecho
imprescriptible de tutelar la libertad de la con¬
ciencia católica, el de la difusión de las luces y el
de mantener pura en el seno de nuestra sociedad
una institución eminentemente civilizadora, cual
es el catolicismo.
“ En una palabra, así como la escuela raciona¬
lista proclama el derecho de profesar y propagar
el racionalismo bajo sus múltiples manifestaciones,
como la institución ó doctrina de progreso y civi¬
lización, también á los católicos, debe asistir el
derecho de creer que el catolicismo, como lo ates¬
tiguan diez y nueve siglos de gloria y civilización,
es la única institución que según el dictámen y
criterio de la imparcial razón y los designios del
autor de la humanidad debe ser el fundamento, la
Digitized by v^ooQle
20
ENSAYOS DE UNA HiÜMA
antorcha y la norma del progreso y civilización
que dignifiquen las sociedades humanas. Por con¬
siguiente es indisputable que asiste á los católicos
el precioso é innegable derecho de fundar para sus
correligionarios Establecimientos de enseñanza su¬
perior como el “Liceo Universitario” que manten¬
ga, propague y garantice sus convicciones y doc¬
trinas.”
Así lo hemos escrito, así lo prometemos y espe¬
ramos que la ley y la opinión pública de un pueblo
libre aplaudirá, y respetará nuestro pensamiento
y nuestra institución.
III
Sin embargo, aunque vivimos en tiempos de tan¬
ta tolerancia, quizás, al proclamar en nuestros Es¬
tatutos la enseñanza religiosa, algunos de nuestros
tolerantes nos quisiera honrar eomo de costumbre
con el mote favorito aunque rancio y trivial de fa¬
náticos; pero nuestra respuesta seria muy óbvia: al
formar nuestros estatutos nos hemos creído libres
en nombre de esa libertad de opinión y pensa¬
miento que tan alto se proclama, para tomar en
cuenta el dictámen de sábios eminentes, esto es,.
que la religión es la primera necesidad social, es la ba¬
se de la civilización y del progreso y el fundamen¬
to de la moralidad de los pueblos, gloria primera
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLOMA
21
de toda nación civilizada. Hé aquí sinó esos dictá¬
menes:
Habla primero el inmortal Platón, el oráculo
de la Grecia y en el libro 2 de la Rep. dicta como
dogma político-social, “que en toda República bien
ordenada el primer cuidado debe ser establecer en
ella lá verdadera religión,” porque “la verdadera
religión es el fundamento en que estriba el Esta¬
do” lib. 4 de Leg.
Y ya que en nuestra pátria esto se descuida te¬
nemos derecho á procurar el remedio de este mal
y la pátria nos lo agradecerá.
Plutarco (vida de Pirro) demostraba no poder
existir sociedad sin religión y los que amamos la pá¬
tria, amamos la religión, querernos que se cultive
en su provecho.
El gran Sócrates decía: “pueblos, sed virtuosos
y sereis libres” pero como no hay virtud sin reli¬
gión queremos que el árbol de la libertad germi¬
ne con la sávia benéfica del principio religioso.
Las grandes facultades del alma, dijo el célebre
Bolingbroke, intachable de fanatismo (The Works,
t. 4), y los medios de instrucción nos hanr sido da¬
dos en mayor escala que á los demás animales
para ponernos en estado de cumplir los gloriosos
fines de nuestro destino del cual sin duda alguna
es la religión- el principal objeto , y en esto consiste la
dignidad de nuestra especie y superioridad sobre todos
los demás.”
Y bien, si la religión es el principal objeto de
nuestro glorioso destino; si las facultades y medios
de instrucción nos han sido dados para cumplirla
y en ello consiste la dignidad y superioridad hu-
Digitized by v^ooQle
22
ENSAYOS DE UNA PLUMA
mana, es deber nuestro y un deber glorioso y alta¬
mente progresista cultivar esta religión que es
causa de nuestra dignidad y grandeza.
Y el irrecusable Rousseau (Emil t. 3) ¿no ha
proclamado una verdad que merecia ser grabada
con letras de oro contra las leyes é instituciones
ateas y contra lqs que pretendían ser suficiente
la filosofía para la marcha del progreso é inútil la
religión?
Y en fin, al instalar un Establecimiento de en¬
señanza superior y elemental no hemos querido
incurrir en la triste nota de execración con que el
mismo Maquiavelo (lili. 1 del Discurso) tacha á
los que destruyen ó desprecian la religión en sus
relaciones con la civilización y el progreso, lla¬
mándoles hombres infames y detestables , enemigos de
los reinos y de las repúblicas , de las letras y de todas
las artes que honran al género humano y contribuyen á
su prosperidad, porque como dice en otro lugar “la
RELIGION ES LA CAUSA DE LA GRANDEZA DE LOS ES¬
TADOS.”
Y nosotros no hemos querido que la patria un
dia nos llame también enemigos de las letras y de
los intereses sociales, ni queremos despreciar la
causa de la grandeza de los Estados.
Por tanto nos pareció poco laudable, anti-social
y retrógada esa educación atea, amiga solo y géí-
men de las pasiones humanas y creimos un deber
de educacionistas católicos oir la voz de la Iglesia,
el dictámen de los sábios y la voluntad de la gran
mayoría de la nación al señalar un puesto en
nuestro programa al estudio importantísimo de la
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
28
religión en sus relaciones con el progreso y la ci¬
vilización y los intereses político-sociales.
Por lo demás prometemos actividad y esmero
por nuestra parte, pero también reclamamos de
los amantes de la buena educación su apoyo y sim¬
patías y cooperación en los padres de familia: así
todos mereceremos bien de la pátria, de la religión
y del progreso.
Digitized by Google
El movimiento católico .
i.
Señores:
Si evocada de su tumba la sombra de Voltaire
recuperase la palabra, preguntaría azorado á las
sociedades presentes: “¿Y vive aun el Catolicismo'?
¿Aun no ha muerto?” Y al contemplarle vigoroso
y brillante, irritado tornaría á recostarse sobre su
frió sepulcro, exclamando: “Oid, pueblos, el Cato¬
licismo es invencible.”
Porque, señores, aun no ha pasado un siglo des¬
de que el Volterianismo se atrevió á proferir esta
blasfemia histórica: “Ya se fué el Catolicismo: mo¬
rirá después de veinte años." Y el Catolicismo no
ha muerto: animado de gérmenes fecundos, osten¬
ta presagios ciertos de una existencia dorada y de
un brillante porvenir. Es un coloso levantado en
medio de los pueblos por mano omnipotente, y
cuenta sus victorias por el número de sus comba¬
res: diez y nueve siglos cubren su nevada frente y
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
25
desde las catacumbas subió al trono de los Césares
cuyas iras desarmó con el martirio y la Cruz.'
Gloria es su nombre y en la lucha es invenci¬
ble: así lo escribió la historia en los fastos de la
humanidad.
Mas el filosofismo, señores, quiso también tener
sus oráculos sibilinos y los filósofos racionalistas
de la última centuria en tono semi-profético dije¬
ron á los pueblos: El catolicismo carcomido ya
tambalea en su misma basa: sonó la hora en que
será depuesto y en adelante no será mas que una
petrificación del pensamiento, un fósil moral y una
fábula de los tiempos. Hasta se llegó, señores, á
pronunciar de antemano, con solemnidad filosófi¬
ca la oración fúnebre sobre el féretro imaginario
de sus restos colosales, y se dijo con satírico re¬
medo : paz á su turnia! *
Y con vítores entusiastas lo proclamó así el in¬
fausto ochenta y nueve; pero la historia, ese maes¬
tro infalible de la verdad vino á dar un solemne
mentís á tan arrogantes profecías. El catolicismo
no bajó á la tumba: en la lucha es invencible.
Recordáis, señores, aquella noche tenebrosa, el
siglo de Voltaire, con que la impiedad cubrió la
tierra? Fué presagio de luz. De súbito empezó á
asomar sobre el horizonte de los pueblos una reac¬
ción eminentemente religiosa.
Benjamín Constant al notar los primeros brillos
de la vuelta de las sociedades hácia el catolicis¬
mo decia: “La revolución del siglo XVIII era el
triunfo de la filosofía incrédula: por eso la incre¬
dulidad en todas las naciones religiosas fué alta¬
mente profesada y recibida del modo mas favora-
4
Digitized by v^ooQle
26
ENSAYO» DE UNA PLUMA
ble. Diez lastros pasaron ya y examínese con
atención el estado en que nos hallamos.... Por
doquiera no se observa mas que agitación miste¬
riosa, deseo de creer”
Y se vió mas, señores, se admiró la increduli¬
dad al contemplar esa propaganda gigantesca en
favor de los principios regeneradores del catolicis¬
mo y el filosofismo volteriano es hoy un oprobio y
mira lastimado la deserción de sus mas forzosos
satélites avergonzados de mantenerse bajo la ban¬
dera de la incredulidad.
Quién no penetra el espanto disimulado que
causa á sus enemigos el movimiento católico des¬
plegado en Francia, Italia, España, Portugal, Bél¬
gica, Austria, hasta en la misma Alemania, en Po¬
lonia, en Irlanda y sus grandes progresos-en In¬
glaterra y en los Estados Unidos.
¿No es notoria la energía con que resiste á esas
luchas hipócritas, enconadas y perseverantes del
racionalismo liberal?
A pesar de la deslealtad con que se le persigue,
heróico sostiene sus derechos ora con enérgicas
protestas en la tribuna y en la prensa ora ante los
parlamentos y los tribunales aun cuando se vea
obligado á arrostrar mil arbitrariedades de parte
de los que abusan del poder en nombre de la li¬
bertad para oprimir la Iglesia.
¿No veis como defiende sus dogmas sagrados
con grande aparato de saber y elocuencia en los
principales centros científicos del mundo civiliza¬
do contando entre sus discípulos nombres esclare¬
cidos que son el honor de las ciencias?
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA FDOMA
27
¿No es brillante la gloria con que se cubre al
propagar los institutos de beneficencia, la buena
enseñanza, la creación de periódicos ortodoxos, de
publicaciones morales? al desplegar vivísima acti¬
vidad en las misiones de Oriente y de Occidente,
resarciendo con harta abundancia sus pérdidas de
otras partes: al difundir de nuevo en distintas re¬
giones los institutos religiosos á despecho de esas
luchas desleales levantadas por la intolerancia
liberal?
¿No veis cómo se ostenta en públicas manifesta¬
ciones victoreando al gran Pió, heróico defensor
de la libertad de las conciencias y eterna salva¬
guardia de la moral y fé de los pueblos?
Y esos nuevos y redoblados bríos del Pontífice
perseguido, que con heroísmo apostólico levanta
mas alto su voz augusta y á pesar de estar aherro¬
jado con pérfidas cadenas, se vé lo que jamás se
contempló, ser adorado por los pueblos que van á
deponer á sus piés en magestuosas y pacíficas pe¬
regrinaciones el óbolo de la caridad y la protesta
de adhesión filial despreciando las iras de los ene¬
migos de la fé?
No es colosal ese movimiento católico de los
pueblos? Hay vínculo social que agite tanto las
naciones? Dónde encuentra émulo su actividad?
Quién le opondrá resistencias con esperanzas de
la victoria?
Echad una mirada, señores, por el universo*
contemplad al catolicismo y decid después si no es
brillante su marcha.
Digitized by v^ooQle .
28
ENSAYOS DE DNA PLUMA
Y qué ha resultado de todo esto 1 ? Progreso ca¬
tólico en un ludo; enervación de las fuerzas anti¬
católicas en otro; descrédito de la filosofía incré¬
dula entre los sábios; tendencias á la polémica ra¬
cional; nuevo apostolado que se improvisa sin sa¬
ber cómo, aún en el seno de las naciones apóstatas
y conversiones maravillosas de génios superiores
están anunciando lo que ha dicho el historiador
Alzog: “Que después de largos y tristes extravíos
los pueblos vuelven sus miradas llenos de remor¬
dimiento hácia la cruz victoriosa buscando reme¬
dio á los males de la sociedad y á las perturbacio¬
nes políticas.”
II
Son muy notorios, señores, los esfuerzos del ra¬
cionalismo en afirmar que ese movimiento es efí¬
mero y que será sofocado y ahogado por el pro¬
greso humanitario. Pero quién será parte parar
sofocar la vida y detener la marcha de una reli¬
gión que ha sido y es la fuente del verdadero pro¬
greso y de la verdadera civilización de los pueblos?
Y sinó ¿quién ha tenido génios mas brillantes
que el catolicismo y más benéficos? ¿Quién como
él sacó las sociedades de la barbarie y degrada¬
ción en que se hallaban sumergidas? ¿Quién tras-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE ÜNA PLUMA
29
mitió á la posteridad lo que poseemos de la anti¬
gua civilización 1 ? ¿Quién fomentó y alentó el
estudio de las ciencias? ¿Quién dió sublime inspi¬
ración á las artes liberales? Quién pobló la Europa
de eternos monumentos? ¿Quién como los Pontífi¬
ces en dias de opresión y llanto para la humanidad
tuvo valor para anatematizar los potentados que
oprimian á los pueblos con ominoso despotismo?
¿Quién implantó en el mundo las instituciones de
caridad y beneficencia? ¿Quién suavizó las costum¬
bres y dió al derecho esos principios sagrados de
libertad, igualdad y fraternidad universal? ¿Quién
como él hizo el sacrificio de su propia sangre para
civilizar á los pueblos? ¿Quién dignificó la muger
y redimió al esclavo, quién implantó en la tierra
ésa virtud del cielo que se llama virginidad?
¿Quién inspiró esa abnegación base de las órdenes
religiosas y heroísmo permanente de la debilidad
humana?
¿Cómo no ha de propagarse, pues, y ganar las
simpatías de la humanidad una religión que tiene
en sus rituales bendiciones para los que gobiernan
con justicia los pueblos, bendiciones para el ho¬
gar doméstico, bendiciones para la virginidad,
bendiciones para el que auxilia la horfandad, ben¬
diciones para los hospicios de caridad, bendicio¬
nes para el que enseña á leer al ciego, hablar al
sordo-mudo; bendiciones en fin para los telégrafos,
bendiciones para los ferro-carriles, bendiciones
para los vapores, bendiciones para toda institución
benéfica y moralizadora. Y tiene anatemas tam¬
bién, pero solamente para esa civilización epicú¬
rea y atea y para ese progreso materialista y sen-
Digitized by v^ooQle
30
ENSAYOS DE UNA PLOMA
sual que después de corromper á los pueblos les
precipita á dolorosa ruina.
III
Hé aquí, señores, lo que es el catolicismo como
lo describe la historia; y religión tan augusta y
sublime ¿podrá faltar un dia de la faz de la tierra 1 ?
¿puede permanecer inmoble? No; porque ese dia
seria el último de la humanidad: y por eso germi¬
na, crece, progresa aun en medio de las mas crue¬
les persecuciones como lo hizo en tiempo de los
Nerones y Dioclecianos y lo hace hoy mismo á
despecho de las iras de una filosofía incrédula y de
un mentido progreso.
Sí, Sres., el movimiento católico es ya poderoso
y no hay fuerza humana capaz de resistirlo. No
creo exagerar si afirmo que la vuelta de las socie¬
dades hácia el catolicismo ha sonado ya en el cro¬
nómetro social. Obsérvese sinó la tendencia de los
espíritus mas distinguidos de nuestra época ¡qué
diferente es á la del siglo pasado! Léase algunas
de esas obras que de vez en cuando aparecen des¬
pertando la curiosidad y causando Una profunda
sensación capaz de corregir las preocupaciones
mas arraigadas contra el catolicismo. Véase cómo
vienen á reforzar las pruebas de la revelación di-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
31
vina tantas investigaciones y descubrimientos de
los sábios y á consagrar una laudable tendencia á
unir las ramas desgajadas del árbol de las ciencias
que no crecerá lozano y frondoso sino como el plá¬
tano colocado en la corriente de las aguas purísi¬
mas y cristalinas del catolicismo.
IV.
Hé aquí, Sres.,el estado del catolicismo descrip-
to á grandes rasgos; progresa y es el porvenir de
la civilización. Por suerte para nuestra pátria pro¬
gresa también en su seno: veo nuevos horizontes
mas anchurosos y risueños y nuestro naciente
Club que ha hecho éco al movimiento católico de
allende los mares ha tenido el honor de enarbolar
el estandarte del catolicismo para invitar á la ju¬
ventud pátria y á los amigos sinceros de la ilus¬
tración y del progreso á aprender á elevarse sobre
esas preocupaciones juglares y ese espíritu seudo-
filosófico abiertamente hostil á la civilización ca¬
tólica tan compatible con el progreso humanitario
y la regeneración social á que debemcs aspirar to¬
dos los que sinceramente amamos el bien de nues¬
tra pátria amada.
Nuestro credo es el credo católico; nuestro le¬
ma religión y ciencia y nuestra divisa progreso y
civilización.
Digitized by v^ooQle
82 ENSAYOS DE UNA PLUMA
Esta empresa Sres., ha acometido nuestra na¬
ciente Institución, que la pátria un dia coronará
de gloria y bendecirá con gratísimos recuerdos,
como el mundo civilizado bendice el dia en que
el catolicismo le meció en la cuna de la civiliza¬
ción.
%
Digitized by Google
El Pontificado y la civilización
Señores:
Cuando un dia quise compulsar las páginas de
la historia para interrogar á los pueblos quién ha¬
bía implantado en su seno el árbol magestuoso de
la civilización, mi alma se arrobó y cobró mi co¬
razón dulcísimas simpatías, que aun hoy hacen
latir mi pecho sublimemente impresionado.
Contemplaba estático, una institución, diez y
nueve veces secular y cubierta su nevada frente
de trofeos eternos, porque sola y sin rival, condu¬
cía las naciones, con paso agigantado tras el car¬
ro augusto de la civilización y progreso humani¬
tarios.
Esta institución sublime y gigantesca es el
Pontificado.
Y era, señores, en sus principios un simple pes¬
cador; mas este pescador de la Judea, depone sus
redes y toma el camino de Roma.
¿Y qué misión lleva ese hombre humilde? ¿qué
pretende hacer en la ciudad de los dioses y de los
reyes?
5
Digitized by v^ooQle
34
ENSAYOS DE UNA PLUMA
Pretende nada ménos que la regeneración del ór-
den social. Ya 4 echar por tierra la civilización
pagana esclava, ominosa y sibarita; va á tomar
por asalto la orgallosa señora del mundo; 4 depo¬
ner á los Césares de su trono, á arrojar á Júpiter
de sus templos y 4 legar 4 la humanidad una ci¬
vilización que cubrirú de honor y do gloria los
pueblos ántes esclavos y marcados infamemente
con el sello del despotismo cesáreo y de la degra¬
dación moral.
Esta misión sublime, señores, lleva el primer
Pontífice, y cuenta la historia que para realizarla
sólo llevaba un cayado y la cruz.
Llega 4 la soberbia Roma; los tiranos se niegan
4 reconocer sus credenciales; pelean furibundos
por defender su despotismo y Pedro baja 4 las ca¬
tacumbas: mas cuando sale de ellas en la persona
de Silvestre, los Césares le ceden su trono; desapa¬
recen del Capitolio los tiranos del mundo y el
Pontificado levanta otro trono mas augusto en el
Vaticano, desde donde legaron al mundo la civili¬
zación, cuya aurora contemplaron cuarenta gene¬
raciones.
Entónces escribió en sus páginas la historia que
la gloria del Pontificado no tiene rival y que su
victoria ha eclipsado la de los Alejandros y Leó¬
nidas, Césares, Pompeyos y Napoleones, porque
regeneró la sociedad sin ejércitos, sin que sangre
humana afeara su pabellón,ni enlutara sus trofeos
el crespón de la batalla.
Por eso, señores, ante el justiciero tribunal de
la historia, el Pontificado es la institución mas be-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 35
néfica y la gloría mas brillante de los pueblos. Él
abolió ese degradante paganismo de las naciones,
que caen al otro lado de la Cruz; él domó la bar¬
barie de los pueblos que demolieron el coloso ro¬
mano; él derribó el despotismo europeo; trozó las
cadenas de la esclavitud, emancipo y dignificó la
mujer, proclamó la santa igualdad, entronizó la
moralidad, suavizó las costumbres, protegió las
ciencias, asilándolas en el santuario, creó las uni¬
versidades y fundó las naciones que hoy se glorian
de civilizadas. ¡Cuántos lauros embellecen la tiara
Pontifical!
Causa indignación, señores, cuando en presencia
de los hechos históricos, se apellida al Pontificado
enemigo de la civilización.
¿No fueron los Pontífices los autores gloriosos
de esas empresas colosales llamadas cruzadas, en
que la Europa entera se trasladó á las regiones del
Asia, para impedir que los turcos seljúcidas, con
su terrible sultán invadiese las naciones cristianas?
¿No fué Inocencio III,el promulgador de la cruza¬
da española contra los Almohades, coronada por
la victoria de las Navas de Tolosa; y Pió V el au¬
tor de la cruzada y victoria de Lepanto donde su¬
cumbió el brillo de la media luna?
Y es sabido, señores, que á estos tres hechos fa¬
mosos debe la Europa no ser bárbara y musulma¬
na, y que no nos contemplemos como en Oriente,
degradados por la esclavitud del despotismo y la
barbárie.
Parece que la historia, esa sublime antorcha de
la verdad, se empeñó en describir gráficamente la
Digitized by v^ooQle
36
ENSAYOS DE UNA PLUMA
gloria mas brillante de Pontificado; porque, seño¬
res, solo allí donde influyeron inmediata y podero¬
samente los Pontífices, Francia, Italia, Inglaterra,
Países Bajos, Austria, Alemania y España florece
la civilización; donde no continuó su benéfico in¬
flujo los pueblos son semi-bárbaros, y donde jamás
influyó el Vaticano la barbárie continúa dominan¬
do hace cuarenta siglos.
Gloriosa coincidencia que mide cual un baróme¬
tro la civilización de los pueblos, por la acción de
los Pontífices y que basta por sí sola para probar
que la civilización, es el patrimonio que el Ponti¬
ficado legó á la humanidad!....
Y cómo nó, señores, si la historia proclama,que
sólo él tuvo valor y energía para anatematizar el
despotismo y rendir la barbárie germánica; que él
hizo triunfar el derecho sobre la fuerza con la tre¬
gua de Dios ; que sólo él y jamás la filosofía, envió
misioneros á las naciones bárbaras para hacerlas
cristianas y con el cristianismo civilizarlas; que
sólo él vigiló por la pureza de costumbres, legan¬
do al mundo civilizado, esa moral pública, floron
el mas bello que corona de gloria y hermosea las
instituciones y la vida de los pueblos.
Dice la historia que el Pontificado, condenó el
duelo, la tortura y demás instituciones judiciales
de importación bárbara; que dotó el derecho civil
y criminal como advierte Troplong, de esa justicia
y suavidad no conocida en los pueblos antiguos;
que implantó con sus concilios ecuménicos las
asambleas generales, barrera eterna, contra el
despotismo; que transformó las sociedades con la
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
37
fraternidad universal; que enjendró en las nacio¬
nes el espíritu de humanidad y beneficencia, pro¬
moviendo la creación de esos hospicios orfanotro¬
fios y hospitales, asilos de la humanidad doliente
que tanto dignifican hoy á los pueblos cultos; que
propago las luces y promovió el renacimiento de
las letras y de las ciencias, erigiendo y reglamen¬
tando las universidades; que proclamó el reinado
de la inteligencia prefiriendo á la nobleza de al¬
curnia y á las riquezas la virtud y el talento para
el desempeño de los mas sublimes puestos, aún
cuando se encontrasen en un esclavo ó un plebe¬
yo; que los pontífices influyeron tan magnífica¬
mente en el progreso de las letras y de las cien¬
cias que el siglo para ellas mas brillante se lla¬
mó de León X; que hasta el comercio y la indus¬
tria les debe su primer aurora en la época de las
cruzadas. Y últimamente, señores, porque seria
interminable, dice por fin la historia y lo proclama
bien alto, que el Pontificado sacó el mundo de la
barbarie en que yacía y le meció por largos siglos
en la aurora de la civilización hasta conducirle al
apogeo de su gloria. Más, señores, no puede hacer
una institución por la santa causa de la humani¬
dad y de la civilización.
Y héaquí por qué cansa compasión, (irá cierta
porción de juventud, por otra parte sedienta de
progreso, sentenciar á los católicos, como partida¬
rios det oscurantismo y sumamente retrógrados!
¡Ah! si leyeran mejor la historia. . . . Pero, con¬
suela el contemplar, cómo las preocupaciones de
la época, van declinando entre los sabios y muy
Digitized by v^ooQle
38
ENSAYOS DE UNA PLUMA
cercano el día en que la crítica imparcial demos¬
trará brillantemente, que los anales del Pontifica¬
do son los fastos de la civilización.
Yo bien sé, señores, que la inmensa influencia
de los Pontífices, cuando el mundo pasó al domi¬
nio de la Cruz, ha hecho concebir los juicios mas
erróneos á los historiadores y críticos de todos los
partidos: sin embargo para honra de la filosofía de
la historia, la influencia y prodigiosa actividad de
los Soberanos Pontífices, cuando la sociedad se
hallaba sumergida en la barbárie han sido digna é
imparcialmente apreciadas por autores inteligen¬
tes y libres de ese cúmulo de preocupaciones con¬
tra el Pontificado y el catolicismo, que agobian
los espíritus irónicamente llamados fuertes y des¬
preocupados.
Esos críticos severos han demostrado que el
clero y sobre todo el Papado, eran los únicos que
tenian la superioridad moral necesaria, para lle¬
nar en el mundo el papel sagrado y civilizador de
hiediadores; y fuera del Pontificado, no existia otra
autoridad que fuese capaz de desempeñar tan su¬
blime misión.
t
El edificio social, señores, se habia derrumbado
á los recios golpes de la barbárie y no existia otra
mano que pudiera levantarle; y el Pontificado tu¬
vo la gloria de prestar á los pueblos tan benéfico y
humanitario servicio. Podrá tan sublime inter¬
vención reputarse como un crimen de lesa na¬
ción'?
¡Ah! señores, fortalecidos los Papas con su pro¬
pia misión, se opusieron esforzadamente álas pa-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
39
siones y costumbres bárbaras de los pueblos, y
protestaron sublimemente contra los vicios de los
reyes y su tiranía, sin temer su cólera arrogante.
Y esta conducta fué sublime en los Pontífices por¬
que salvó la sociedad y está escrito con caractéres
dorados en la historia porque engendró la civili¬
zación.
Intervinieron los Papas cual soberanos de la
cristiandad en la marcha de las sociedades y esto
no fué absolutismo, señores, fué una suerte inmen¬
sa para las naciones. Y fué una suerte inmensa
porque su espíritu conciliador, su misión pacífica,
sin ejércitos y únicamente por medios morales,
que son los mas dignos para dirigir la marcha de
la humanidad, les inspiraron necesariamente en
política, ideas grandes y generosas que no podia
concebir ni la nobleza de aquellos tiempos, ni el
pueblo de aquella época, á no ser que se crea que
naciones ignorantes y semi-bárbaras, podían regir
dignamente sus destinos.
Colocados los Pontífices entre los grandes man¬
datarios y el pueblo, tenian que temerlo todo de
los primeros y nada del último, que los miraban
como á sus defensores naturales y lo eran en efec¬
to en pró de sus derechos.
Una cosa, señores, ha escandalizado á los histo¬
riadores racionalistas, el alto arbitramento de los
Papas; pero la voz unánime de los pueblos procla¬
mó y bendijo el uso bienhechor que de él hicieron
durante la infancia de las naciones.
Señores, cuando los Pontífices excomulgaban á
un rey, y sobre todo Cuando hacían comparecer
Digitized by v^ooQle
40
ENSAYOS DE UNA PLUMA
ante la Santa Sede á los emperadores, para que
diesen cuenta de su conducta arbitraria y tiránica,
hacían uso de un poder que no les pertenecía por
institución divina, pero que les daba su inmensa
influencia moral y el consentimiento unánime de
los pueblos, título sagrado de soberanía, para que
fuesen los grandes tutelares de sus derechos, de su
libertad y de su dignidad humana.
E hicieron con subida gloria para el Pontificado
un gran servicio á la sociedad porque dieron gol¬
pes mortales al despotismo é indujeron á los reyes
á respetar como sagrados los derechos individua¬
les y á ser mas circunspectos ante una autoridad
que era un fuero para los príncipes y una égida
para los pueblos.
En sus anatemas contra el despotismo no deja¬
ron de mezclar nunca con sus quejas particulares
la voz de las naciones oprimidas, y los intereses
de la dignidad humana.
Sabéis, señores, cuál era el exordio ordinario de
los fallos pontificios en las contiendas con los reyes
y emperadores?
“Hemos sabido, decían, que el emperador Enri¬
que, Federico, Othon.... está oprimiendo á sus
pueblos y por lo tanto los deponemos.”—
Lenguaje sublime que repi’esenta el defensor de
los pueblos, y que solo ha dignificado la autoridad
pontificia, á la que debemos no ser tiranizados
aun por el despotismo cesáreo. Y no fue esta con¬
ducta de los Papas la salvación de los pueblos en
el órden social? La historia justiciera le rinde ho¬
menaje de eterna gratitud.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
41
Decidme, Sres.; si en medio de Europa se ele¬
vase nn tribunal que juzgase en nombre de Dios y
de la justicia; previniese las revoluciones y las
guerras; decidiese las contiendas civiles é interna¬
cionales, destituyendo así el intervento de la fuer¬
za armada, para decidir del derecho ¿quién duda
que se le proclamaría, como el apogeo de la per¬
fección social, como la obra maestra de la política,
como el non plus ultra del derecho internacional?
¿No es este el sueño dorado de la actual diplo¬
macia?
Pues bien, la institución que estuvo muy cerca
de realizar esta gloria, fué el Pontificado que no la
logró, para desgracia de los pueblos y del progreso
social.
Y no creáis Sres., que lo digo á fuer de católico.
El inmortal filósofo Leibnitz, aunque protestante,
afirmó que solo los Papas, hubieran así labrado la
felicidad de las naciones civilizadas, hecho inque¬
brantable el órden social é internacional y dismi¬
nuido prodigiosamente las guerras sociales, rémora
la mas funesta para la civilización y progreso. So¬
lo así triunfaría definitivamente el derecho sobre
la fuerza bruta del cañón, que hoy es el único que
decide las contiendas civiles y sociales, con men¬
gua de la civilización.
Yed, pues Sres., cómo el Pontificado bajo todos
sus aspectos, ha dignificado la humanidad y con¬
tribuido poderosamente á la civilización y progre¬
so de los pueblos.
Por eso los pueblos y la historia bendicen su
institución como la mas benéfica y gloriosa de
cuantas hayan dorado los fastos sociales, porque á
6
Digitized by v^ooQle
42
ENSAYOS DE UNA PLUMA
ella deben su civilización las naciones que hoy se
contemplan coronadas con tan bello y hermoso
floron.
Hé aquí justificada la elección de las glorias del
Pontificado, en la persona de Pió IX para solem¬
nizar por vez primera el aniversario de nuestro
naciente Club. Sus fines son trabajar ardientemen¬
te por la civilización y progreso de nuestra querida
pátria. Y ¿cOmo no habíamos de tributar nuestro
primer homenaje a la institución que condujo glo¬
riosa las naciones á esa civilización y progreso,
que hoy dignifican la humanidad?
Sres., hemos jurado ante lasáras de nuestra pá¬
tria amada, dignificarla por las vías progresistas y
civilizadoras, y mientras este fuego sagrado infla¬
me nuestros pechos patriotas nos gloriarémos de
amar entrañablemente el Catolicismo , nos vereis
proclamar altamente la Cruz y el Pontificado, por¬
que así proclamamos la civilización y el progreso.
Hé dicho.
Digitized by Google
Un llamado á loa católicos
Es un hecho innegable y glórioso para el Cato¬
licismo: “La Nación Oriental es católica por civili¬
zación y católica por gratitud,” Sus fastos primeros
unen con lazos dorados la suerte y glorias de la
pátria con los beneficios de la religión.
Y sin embargo es fuerza confesarlo: ¿quién no
vé la dignidad dé los católicos ultrajada, tiraniza¬
da su conciencia, vilipendiada su religión sacro¬
santa, y, lo que causa mayor pena, esa juventud
lozana, hambrienta de saber sin encontrar, con
rarísimas excepciones, un asilo sagrado donde al
par de las ciencias se enseñen, ilustren y respeten
sus creencias, su religión divina?....
Pues ¿quién ignora que en nuestra sociedad,
merced á espúreas y á las veces esplotádoras in¬
fluencias, la fé religiosa, ese reflejo divino que en¬
noblece la dignidad humana, que como afirma la
historia dé vida á las instituciones sociales y hace
marchar al hombre coronado de gloria en la reali¬
zación de sus mas augustos destinos; quién ignora,
repetimos, que el cristianismo á quien , por confe-
Digitized by v^ooQle
44
ENSAYOS DE DEA PLUMA
sion del irrecusable Rousseau, todo lo debemos, arto»,
ciencias , agricultura , bellas artes y civilización , es hoy
objeto del sarcasmo entre esos que se llaman ilus¬
trados, espíritus fuertes y despreocupados por mas
que den compasión al considerar su ignorancia
histórico-filosófica sobre el catolicismo?
¿Quién no oye entre esos semi-sábios á la der -
niére tachar sus dogmas sublimes de mitos y para¬
dojas y basta ridiculizar el culto católico, del cual
sin embargo confésó el incrédulo Rousseau, que la
sublimidad de su moral , la inmortalidad de sus benefi¬
cios, la belleza de sus pompas eran suficientes para
probar que es el culto mas divino y mas puro que jamás
ha habido entre los hombres?
¿Quién no contempla con rubor ultrajada cual
un vano prejuicio y un resabio de fanatismo la re¬
ligión católica, esa gloria purísima de Dios y de la
humanidad, hasta señalarla como el enemigo jura¬
do del progreso y de la civilización, cuando en su
corona de gloria tiene por lauro mas puro é inmar¬
cesible haber inspirado toda institución progre¬
sista y civilizadora? Y es tan espantoso este fana¬
tismo anticatólico, tan intolerante y soez; ha
tomado proporciones y creces tan colosales que la
ignorancia le ha hecho de moda entre imberbes é
iliteratos y ha llegado hasta el punto de que el
mas rudo artesano, el mas estúpido mozo de cordel
se creen civilizados por faltar al respeto á un sa¬
cerdote; y consideran subida honra tener labia
para insultar soezmente las creencias católicas.
Y como si esto no bastase, por una tristísima
desgracia para nuestra pátria, la libertad de im¬
prenta y de pensamiento se ha encargado de cor-
Digitized by v^ooQle
BHftATOS »S¡ UNA PLUMA
48
romper la amable, inteligente y cera juventud
ridiculizando y ultrajando la religión y sus mas
bellas instituciones en los periódicos, en las nove¬
las, eü las obras magistrales, en la cátedra, en la
tribuna^ en las reuniones literarias y hasta en los
cales y bodegas!!.... -
Ah pobre pátria querida! Ah, padres de familia!
Sí esta es la atmósfera que respira la juventud en
la vida social de todos los dias y en todos momen¬
tos y á veces hasta en el hogar doméstico ¿podrá
dejar de impregnarse esa juventud tan fácil de
asimilarse cuanto le rodea, oye y palpa incauta-
mente 1 ? No es poco ménos qde sobrehumano que la
débil razón de un jóven se sobreponga á' tanto cú¬
mulo de preocupaciones sobre todo cuando en
nuestros dias so pretexto de no tiranizar la con¬
ciencia del jóven se proclama á voz en grito no
deber hablarse de religión durante la enseñanza
preparatoria hasta la edad en que el desarrollo de
las pasiones rechaza todo precepto moral y reli¬
gioso.
¿No sucumbirá esa razón, ese criterio juvenil
rendido y abrumado por tan colosal pesadumbre
de aberraciones, de sofismas, de sarcasmos y pre¬
juicios 1 ? Sí, infaliblemente naufraga, como lo ates¬
tigua una dolorosa experiencia; la razón de un
jóven que no esté altamente cimentada sobre la
roca indestructible de una vastísima erudición his-
tórico-filosófica, muere sofocada por el sofisma.
Pero hay mas aun: consideremos sinó los vicios
y escollos que rodean la actual enseñanza con hon¬
rosas pero raras excepciones.
Digitized by v^ooQle
46
ENSAYOS DE UNA PLUMA
Quiere un jóven seguir una carrera cualquiera,
entra en los colegios de actualidad y ¿qué encuen¬
tra 1 ? Hablo siempre en sentido católico y con hon¬
rosas salvedades; encuentra catedráticos que tienen
á gala (por convicción ó interés, lo ignoro) ser
fanáticos adoradores del indiferentismo ó raciona¬
lismo incrédulo: desechar toda autoridad hasta la
divina (porque á Dios se le ha negado hasta la
posibilidad de hablar al hombre); corromper la fi¬
losofía, el derecho y la historia para desacreditar
con negras calumnias la religión, sus dogmas fun¬
damentales y benéficas instituciones. Encuentra
textos que publicó de intento el espíritu antireli¬
gioso para que el incauto discípulo crea que el ca¬
tolicismo es oscurantista, fanático y antisocial;
encuentra, en fin, compañeros de aula que blaso¬
nan de espíritus independientes y despreocupados
que miran con desden y desprecio al jóven que no
ha tenido la desgracia de apostatar, pues hoy dia
es dogma que ser ilustrado es sinónimo de incrédu¬
lo y católico de retrógrado; y por eso se observa
que cualquier petimetre, ignorantísimo en ciencia
de religión, se las echa de doctor magno precisa¬
mente en dicterios contra una religión que solo
conoce al través del prisma de preocupaciones tri¬
viales leídas en folletos, en novelas ó diarios que
la conciencia pública maldice como aborto de mal
gusto y peor filosofía.
Y bien, católicos, bajo esta enorme presión, bajo
esta poderosa, abrumadora influencia ¿podrá, re¬
petimos, la juventud católica permanecer pura y
creyente? No se malograrán los débiles gérmenes
de fé y de moral que ha depositado un padre de
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
47
familia en un corazón infantil? Se desvanecerán
como los tiernos años de la infancia.
Imbuidos, apénas pisen los umbrales de la cien¬
cia, en magistrales preocupaciones contra la reli¬
gión, amamantados constantemente en la escuela
de la incredulidad, falseados los principios de las
ciencias filosóficas y sociales, no pueden por largo
tiempo los jóvenes resistir al contagio de las opi¬
niones de la moda volterianas y racionalistas, bajo
pena de pasar por retrógrados y oscurantistas,
mote poderosísimo para subyugar y tiranizar el
espíritu presuntuoso de un novel aprendiz en el
templo de las ciencias; porque en su edad inex¬
perta, sin la energía necesaria un sarcasmo los
aterra, un desprecio los desconcierta, una sátira
los confunde, el epiteto favorito de retrógrados los
asfixia de vergüenza, el dictado de fanáticos los
hace enmudecer. Y esta táctica predilecta de la
propaganda anticatólica ha obtenido mas reclutas
para el racionalismo que el sofisma mas brillante
de Rousseau ó de Yoltaire. Dígase sino'es esta la
ciencia magna de todo erudito á la violeta, enemi¬
go del catolicismo?
¿Y con este contingente puede extrañarse que la
juventud sea anticatólica por ignorancia pura; pu¬
rísima en ciencias religiosas? ¿Puede extrañarse que
la juventud que hoy frecuenta las aulas,lo primero
que ha aprendido (siempre con honrosas salveda¬
des) ó es á ser indiferente por falta de ilustración
y convicciones religiosas, ó á profesar un despre¬
cio positivo al catolicismo á causa de las preocu¬
paciones de la moda, ó le ha declarado guerra
abierta por un fanatismo de incredulidad llevado
Digitized by v^ooQle
48
ENSAYOS de una plüjta
á un exceso de intolerancia qde raya en maneras
de malísima educación?
¡Qué lastimoso es el estado de esos jóvenes
amodernados que tienen horror á cuanto huele á
catolicismo!.... Para ellos religión es fanatismo;
culto! groseras supersticiones; piedad! refinada hi-
pocresía; prescripciones de la Iglesia! inquisición,
ultraje á la dignidad humana; ministros del altar!
religiosos!-un sarcasmo al siglo de las luces; moral!
la llamada por antifrásis independiente , & lo sumo;
templos! monumentos del fanatismo y misticismo
que se debe profanar con paseos y faltas de respe¬
to que no se tolerarían en el mas infeliz teatrillo
de los arrabales de París ó de la mahometana
Stambul; y en fin el timbre infausto y harto ran¬
cio de espíritus fuertes y libre-pensadores , lema anti-
frástico que hoy significa pensar á todos vientos
ménos como los católicos; es para ellos la única
grandeza del ser racional y la apoteosis de la
razón.
Hé aquí el mas honroso patrimonio de la edu¬
cación antireligiosa: hé aquí el doloroso estado de
muchísimos jóvenes que se creen sin embargo el
non plus ultra de la civilización.
Pero ¿no habrá un remedio, una tabla salvadora
que libre la inteligente y lozana juventud del nau¬
fragio que la amenaza? ¿Cómo se salvará la con¬
ciencia de la juventud católica? ¿Cómo esquivará
la tiranía de una enseñanza heterodoxa, anticató¬
lica é indiferente? Poniendo en ejecución el dere¬
cho precioso é indisputable de levantar para la
juventud á pesar de toda intolerancia, Establecí,
mientos de educación donde á la p ar de las cien.
Digitized by v^ooQle
/f fjN^08D^TOAPLOTU ^49
,, <pjas yde las letras se enseñe y defienda el catoli¬
cismo; cpmo la institución inas sublime en moral,
\ mas inmortal por sus beneficios y mas benemérita
para la civilización. La humanidad y la juventud
‘ aína, idólatra el progreso, la ilustración y la civili¬
zación y ¿dónde habrá un carro, una antorcha, úna
palanca que conduzca, ilumine y 'muéva ébn mas
gloria ía humanidad á la meta de sus pitísimos
destinos'como el catolicismo!
$j;' ,debemos conducir la juventud á ese templo
; de las ciéncias donde entré las divinidades que
adore sea la primera la religión del Ho nbre-Dios,
que entonces la regeneración social la labrará con
sus propias manos la misma juventud que ha sido
n 'sieinpré la esperanza mas bella de todas las grán-
'^és*empresas que glorificáronla humanidad!
Sí; la historia lo dice: en todo tiempo cuando un
& tildo ha sentido Iá apremiadora necesidad ' de
acrecentar el brillo dé'sú gloria, ó cuando en de¬
terminada época échase de ver cualquier rémora
paralizando la carrera dé los progresivos adelan¬
tos, las generaciones adultas fijan süs ojos en el
porvenir y piden auxilio a las generaciones que
, empiezan; y entonces la esperanza vuela y va á
resplandecer y fulgurar én las frentes lozanas de
la juventud que colocada siempre á la vanguardia
de la humanidad arranca para la restauración de
. manos de la Providencia la prodigiosa y mágica
fuerza de la incontrastable ejecución.
. No hay pues que desmayar por la suerte de la
juventud oriental: es muy inclinad V á lo 1 grande y
á lo sublime: ella' misma sé alzara gloriosa y con
una ilustrada pero sana educación que la ponga
' 7
Digitized by v^ooQle
50
ENSAYOS DE UN A PLUMA
en aptitudes de defenderse contra los desleales
ataques de la incredulidad, conservará intactas sus
creencias, propagará victoriosamente las doctrinas
regeneradoras del catolicismo y defenderá con
brillantez y orgullo su dignidad ultrajada y la li¬
bertad de su conciencia hoy tiranizada por injustos
dogmatizadores. El catolicismo triunfa con la luz
y la ciencia: “Estoy convencido , decia J. J. Rous¬
seau, de que el catolicismo saldrá triunfante de la
terrible prueba.... porque sostiene perfectamente
el examen de la razón; y cuanto más se le sondea más
grandeza se descubre en él” Y la juventud entre
nosotros incrédula es ignorantísima en estudios
profundos sobre la religión hasta el punto de igno¬
rar el simple catecismo; y así debe ser porque co¬
mo afirma Bacon '•'■poca ciencia nos aleja de la religión
y la mucha nos aproxima.” ¡Qué extraño que haya
tantos jóvenes apóstatas!.. ..
La religión en la enseñanza es una necesidad
de la época; así lo proclamaba Víctor Hugo en la
Asamblea francesa hablando de la instrucción pú¬
blica: "La enseñanza religiosa es mas necesaria hoy
que lo ha sido nunca. A medida que el hombre se des -
arrolla, mas debe creer.... Quiero, pues , sinceramen¬
te, diré más, quiero ardientemente la enseñanza reli¬
giosa;” y el tribuno Diderot habia dicho: "la
religión ha de ser la primera lección y la lección de to¬
dos los dias” y Víctor Hugo vuelve á decir: “mere¬
cen SER ARRASTRADOS ANTE LOS TRIBUNALES TODOS
LOS PADRES QUE HACEN INSTRUIR SUS HIJOS DONDE SE
DESCUIDA Ó SE COMBATE LA RELIGION.” ¡Padres!
apreuded esta lección: ¡jóvenes! mirad á dónde
Vais.
Digitized by Gooole
ENSAYOS DE UNA PLUMA 51
El Colegio Pió de Villa Colon y el Liceo Univer¬
sitario, ambos con amplísimos programas, se han
instalado para la tutela de la conciencia católica;
son una,protesta contra la enseñanza atea; y la ge¬
nerosa cooperación que han merecido de muchas
personas respetables y jóvenes de esta capital les
auguran una existencia de simpatías que se esfor¬
zarán en conservar por medio de una esmerada
educación científica, moral y religiosa.
Católicos, basta ya de paciencia; ya es tiempo
de hacer respetar nuestras convicciones, nuestros
derechos, nuestra religión y nuestra dignidad. An¬
te nuestros adversarios invoquemos la libertad que
ó todos cobija con su manto y en su nombre exi¬
jamos de los libre-pensadores, (que á la fuerza nos
quieren hacer pensar ásu modo), consecuencia con
sus principios y respeto á los nuestros, pues ¿aca¬
so se nos podrá negar el derecho de trabajar por
esa ilustración, ese progreso y esa civilización que
según nuestras convicciones dignificarán altamen¬
te nuestra patria amada, nuestro progreso y nues¬
tra civilización? ¿No tenemos en nuestro pró una
historia de diez y nueve siglos que es la historia
de los inmortales beneficios que la humanidad ha
recibido del catolicismo? Si no es hipocresía la li¬
bertad de enseñanza ¿quién tendrá derecho á in¬
sultar nuestro empeño en levantar E»tablecimien-
tos para nuestros correligionarios? Si la igualdad
civil no es una farsa, no se nos quiera abrumar
obligándonos ó aceptar una enseñanza anticatólica,
contraria á nuestro credo religioso, á nuestras con¬
vicciones, á nuestra conciencia y á nuestra Cons¬
titución.
Digitized by v^ooQle
í hit i \*i i v i vt ^í ; rr i
52 ENSAYOS DE UJÍA PLUMA
Cr^o qué y$;es líegaió eV tno'ménfb ddajifóñdiá?,
A hacer. re^ét.ar nuestro nombre y nuestro' órédÓ,''
á ño. ser qu^ spamos los pArias de la igualdad.
El lema saeraclb para los católicos eé y sérü
eternamente. cj.yjuzaciqn y,progreso por el catoli-
cisunp, Adejmite epn denodado y generosÓ 1 esfuer¬
zo! y cuando hayamos 'llegado A elevaríé' móñu- ;
mentos y trofeos, padie. se atreva. A prbfa'ñarloS'
porque qo tjen^.derecho y sí tenemos el débéñ sa¬
grado de deípndeiinQs,.
Cétólicp^. ya spr|ó ía hora! Levantaos hobleníeñ-^
te en defensa de vuestra libertad y dé vuestros
derechos!. .... Libertad! Ciencia y Religión! deben
ser la espada y pl escudo dé nuestra defensa. Seré-
mos invencibles.
Digitized by Google
IñfliiéHHii 'dél'Cattilicténio en la ilusfraairm • >
y profpresó científico.' ■
DISCURSO PRONUNCIADO CON MOTIVO DE LA 'REAPERTURA
DEL “CLUB CATÓLICO” EN LA SESION PÚBLICA DEL
5 DE MARZO DÉ 1876 .
Réépétables señores; señores socios: ‘
Empiezo por reclamar vuestra indulgencia si al
tener el honor de dirigiros la palabra parece ser
mi tenia obligado progreso y civilización porelcUtó-
lirismo y según el catolicismo. Y me habéis de dis-'
culpar, señores, porque amo tanto el verdadero
progresó y civilización dé mi pfttria’amada que en
su pró he jurado consagrar toda mi existencia, to¬
das mis fuerzas, todas tnis facultades hasta la últi¬
ma palpitación dé mi vida por la propagación del
catolicismo; porque tengo, señores, profundas, ín¬
timas convicciones y el derecho sagrado de reali¬
zarlas por todos los medios posibles á mi alcance
de qué esa institución dignifica' las sociedades y
las conduce con gloria y honor á la verdadera ci¬
vilización,' qúé ; es el destinó y patrimonio sublime
Digitized by v^ooQle
54
ENSAYOS DE UNA PLUMA
del género humano sobre la tierra. Y contad, se¬
ñores, que jamás he contemplado en la historia un
hecho mas gigantesco y glorioso que el catolicismo
paseando por la faz de la tierra el carro augusto y
magestuoso del progreso y de la civilización: mi
alma se ha extasiado ante este sublime espectácu¬
lo que igualmente dignifica al catolicismo, y en¬
tonces juré por amor á mi patria querida ser obre¬
ro incansable de su civilización y progreso en la
escuela del catolicismo.
Y hoy mas que nunca me lo habéis de permitir
pues me cumple la indecible satisfacción de anun¬
ciaros, señores socios,que acabo de realizar vuestro
ensueño dorado, vuestro gran pensamiento, vues¬
tra empresa progresista que os ha de coronar con
lauros inmortales, la instalación de un estableci¬
miento de enseñanza superior y elemental, el Liceo
Universitario basado en los principios católicos y en
pró de su gloriosa civilización. La patriaos colma¬
rá un dia de vítores y aplausos y recabareis de la
civilización horras y bendiciones sin cuento; y la
justicia me obliga á dar públicamente un testimo¬
nio de eterna gratitud á esos católicos amantes de
la ilustración y del verdadero progreso que tan
generosamente contribuyeron con su contingente
pecuniario y con sus simpatías á levantar ese tem¬
plo de la ciencia y de la virtud: ¡Que Dios y la
pátria escriban sus nombres en el libro de los bien¬
hechores de la humanidad!.. ..
Yo he tenido, amados colegas, el honor de en¬
cargarme de esa fundación; me habéis dado esa
gloria y no hé perdonado esfuerzo, ni fatiga para
sacaros airoso de la empresa; he hecho cuanto es-
Digitized by
Google
ENSAYOS DE UNA PLUMA
55
taba á mi alcance y si mas no hice, sabed que no
me faltó ni empeño, ni entusiasmo, ni corazón, ni
he renunciado á conducirle hasta su última per¬
fección. La modestia no me permite decir sino
que puse todo mi empeño para colocar este Esta¬
blecimiento á la altura de los mejores colegios de
primera y segunda enseñanza: publiqué sus Esta¬
tutos, formé su programa, y el personal de sus
profesores es recomendable por sus aptitudes cien¬
tíficas y sus simpatías por la idea progresista. Lo
que falte será mi primer cuidado suplirlo; sin em¬
bargo, no temo parangonarlo con el mejor estable¬
cimiento de la República Oriental y tengo la
convicción de que el público ilustrado nos hará
justicia.
Por lo demás, señores sócios, nuestro Liceo tiene
el honor de ser una protesta contra la tiranía de
la enseñanza oficial que se impone á la gran ma¬
yoría de los católicos orientales. Se ensalza y se
proclama la libertad de enseñanza, pero se practi¬
ca la tiranía; sí, la tiranía, señores; porque ¿qué es
ese régimen de enseñanza impuesto á la nación?
Tiranía de la conciencia católica; y voy á probar¬
lo. Las Universidades y establecimientos sosteni¬
dos por los gobiernos y municipios han hecho un
tiránico monopolio de la enseñanza, inclusa nues¬
tra Universidad é inclusas nuestras escuelas pú¬
blicas: se colocan Rectores, se nombran Catedráti¬
cos y en las escuelas se colocan Maestros y se
colocan dependientes indistintamente católicos,
protestantes; escépticos, racionalistas ó ateos obli¬
gando á las familias católicas a que sus hijos se
eduquen con maestros que necesariamente han de
Digitized by v^ooQle
r-66
ejercer soí?re 90/},jiispí pujp^.pna Ip^'iencia de]eíé-
: rea de , sus ertpnens pon vocejones é infundirles
.. aquellos prejuicios, .aquellas,,preocupaciones que
ellos profesan contra nuestros (logreas y nuestra
.. civilización,. sin.que jos padres puedap libremente
. quitarles sus hijos y encomendarles a .otros maes¬
tros católicos de su ejeccjón y sin. que les quede
medio de preservarlos dql contagio á causa de ése
monopolio opresivo. de la enseña nza oficial. T esto
, sin réplica posible, es tiranizar las creencias, con¬
vicciones y,principios,de un pueblo católico : esto
es tiranía dp enseñanza, esto no es libertad., Ted,
pues, señores,c,ómq al |iind ir un establéoiíTUpnto
. donde se. respete ej principio católico heñios dado
un gran paso en pro dé la preciosa libertad .de
creencia y. de, la enseñanza,para piiestróp, correli¬
gionarios, ,para los católicos. prienhijés.
Pero se ha dicho, señores, por personas malicio¬
sas ó quizas ignorantes en ¡a historia de la civili¬
zación, que nuestro Colegio será pernicioso sí, la
patria, ni podrá contribuir ó la" ilustración . y al
progreso, porque tiene por base el oscurantismo ca¬
tólico (según fraseología gacetillera) como si dije¬
ran, el catolicismo es enemigo de las luces y de la
civilización. Voy, pues, a hacerme cargo de seme¬
jante calumnia, demostrando con hechos irrecusa¬
bles y hojeando la.» páginas mas bellas de la histo-
ria, que al. catolicismo y solo al catolicismo debe, el
mundo civilizado la ilustración y el progreso científico
¿le que tan justamente nos gloriamos.
Y en efecto, señores, los que presentan al catoli¬
cismo como una barrera contra el progreso de .las
, lt lpces. y qpa. pémora ,pa*a ^piyiljj^op coptyudi-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
57
cea evidentemente los testimonios históricos, abu¬
san de la credulidad del fanatismo antireligioso
(porque una dósis y muy grande de fanatismo tie¬
nen los enemigos de la Iglesia) y calumnian con
ingratitud suma la institución mas benemérita pa¬
ra la ilustración y progreso de las ciencias, el ca¬
tolicismo. Empiezo por transcribir las palabras
del enciclopedista D’Alambert: “Si nos creemos
mucho mas ilustrados que los antiguos.... nada es
mas injusto que hacer A nuestro espíritu el honor
de las luces que debemos únicamente á la religión
cristiana.” Y el historiador Duruy en su introduc¬
ción á la Edad Media, que no sera sospechoso por
ser protestante, hizo justicia al catolicismo cuando
dice: “La Iglesia que salió mutilada, pero radiante
de las catacumbas y de los anfiteatros romanos, fué
al encuentro de los barbaros (que son nuestros pro¬
genitores). ... trabajó por enseñar la dulzura á
una sociedad violenta, opuso la igualdad de todos
los hombres á la gerarquía feudal, la disciplina á
la turbulencia, la libertad á la servidumbre, el de¬
recho á la fuerza bruta.... recogió en sus monas¬
terios los mutilados beneficios de la antigua civili¬
zación destruida por los bárbaros y los grandes
doctores que vuelven á enseñar el mundo á pensar,
los maestros en piedras vivas que dan á la cris¬
tiandad sus monumentos mas admirables pertene¬
cen á la Iglesia.” Y cuenta que esto lo dice un
protestante á quién arrancó esta confesión en hon¬
ra. del catolicismo la evidencia de los hechos.
Pero hablando de las luces en particular, no
bastaría, señores, recordar el siglo del inmortal
Pontífice León X, superior al de Pericles y lo que
8
Digitized by
Google
BM&It’&SÍ bÉ mA t'WÉÁ
se bacía en Roma papal guia úniea y antorcha del
mmide cristiano? Nada diré det sigío* de oro de la
literatura española eminentemente católica; nada
de sus divinos Herrera y Rioja; nada de Calderón
de la Barca, Lope de Vega, Tirso de* Molina, Fray
Liiis de. Leo», Fray Luis dé Granada, Cervantes,
Moratines, Lista, etc., etc.
Nada del siglo de Luis XI-V émulo del de Au¬
gusto en bellas artes y literatura, dominado* sin
embargo por el pensamiento religioso, basta llegar
bajo la inspiración de la fé & su mas alto grado de
perfección sin que me detenga en recordar lo® ge¬
nios incomparables de Corneille, Raeino, Bbileae,
La Fontaine, Fenelon, Rosuet, Bburdoloue, Fle-
chier, Massillon, etc, Nada de los génios de Italia
católica, el divino Dente, Petrarca, Tasso, Mafíei,
Volta, efe. Vayamos A Roma, señores, á contem¬
plar á Miguel Angel levantando la cúpula de San
Pedro; a Rafael, pincel divino, pintando las gale¬
rías del Vaticano; á Sadoleto y Bembo cardenales
é ilustres literatos; a Tritino representando la So-
fbnieba, primera tragedia- del teatro* moderno; á
Bernardo, bibliotecario del Vaticano publicando
los anales de Tácito recien descubiertos y compra¬
dos por León X, por amor á las letras en la suma
de quinientos ducados de oro.
Vayamos á Roma y contemplemos á esté mismo
Ptratífiee proponiendo ,para difusión de las, tuees, em¬
pleo» á los sabios de todas las naciones que fuesen
á residir en sus estados,y singulares recompensas á
los que le llevasen manuscritos desconocidos.. . .
y todo, señores, para progreso de la ilustraoion.
Rijo el influjo de Papa tan inmortal por todas par-
Digitized by v^ooQle
PB*?£p? m ¿JN*
H
tas s$ erigían nomo por encanto universidades, co¬
legios, imprenta 8 para todos los idiomas ycienoias;
biblioteca 8 , que se iban enriqueciendo 4 porfía con
las obras que se publicaban y con los manuscritos
que se adquirian de nuevo. Las Academias ae mul¬
tiplicaban de manera que en Ferrara se encontra¬
ban de diez & doce; en Bolonia catorce y en $ena
diez y seis; y su objeto era la ilustración, enseñar
las ciencias, las bellas letras, las lenguas sábias, la
historia y las artes-
En Bolonia y en Venecia cuidaba una de estas
Academias del arte mas precioso para la difusión
de le» luces, la imprenta, la hermosura del papel,
la fundición de los tipos y la corrección de las
pruebas: con tan bello ejemplo las capitales y aun
las ciudades de segundo órden de todos los Estados
ansiaban con una solicitud estrema y entusiasta
imitar la Roma papal, su ilustración y la gloria de
las letras; por eso casi todos ofrecían observatorios
& los astrónomos, anfiteatros á los anatómicos, jar¬
dines de plantas á los naturalistas y colecciones de
libros, medallas y monumentos antiguos á los lite¬
ratos.
Los progresos de las artes fomentaban el gusto
de los espectáculos y la magnificencia; y el estudio
de la historia y de los monumentos griegos y ro¬
manos inspiraban ideas de decoro, de buen gusto y
perfección que no se habían tenido hasta entónces;
la ilustración y el cultivo de las artes y ciencias
era ya de moda saliendo del Vaticano, hasta la
última nación europea. Pues bien, señores, si esto
es oscurantismo, tinieblas deben ser las luces.
Digitized by v^ooQle
60
ENSAYOS DE UNA PLUMA
Y no vayais á creer que los sucesores de León
X dejaron que se extinguiese aquel noble ardor y
emulación en los trabajos del ingénio y en el em¬
puje colosal dado iV las luces. No: los soberanos
Pontífices de Roma acumulaban y reunian las pre¬
ciosas reliquias y monumentos de las pasadas eda¬
des; ellos conservaron las insignes obras artísticas
de Praxiteles y de Fidias, compraron á peso de
oro las preciosas estátuas de Hércules y de Apolo
y para conservar las ruinas monumentales las cu¬
brieron con el manto de la religión. No contempla-
ria el mundo civilizado las bellas ruinas de los
palacios de Adriano, ni del celebrado Panteón, ni
la gigante columna triunfal de Trajano, ni el anfi¬
teatro Flavio ni otros mil preciosos monumentos
que tuve la suerte de contemplar, si los Pontífices
como amantes de la ilustración no hubiesen tenido la
piadosa industria de colocar en ellos estátuas cris¬
tianas para hacerlos respetar de la barbárie. Hé
aquí señores de qué manera eficaz y digna después
de mil quinientos años protegia la Iglesia sola en
el mundo las ciencias, las artes y la ilustración, sin
que su celo se entibiase en ninguna época; pues
cuando los bárbaros la abrumaron con su fanatis¬
mo destructor escondió en los conventos lo que
hoy orgullosa conserva nuestra civilización de la
sábia antigüedad; y si en el siglo 8 f el monge Al-
cuino empezó por enseñar la gramática á Cario
Magno, en el décimo octavo otro monge industrioso
encuentra el medio de desarrollar los monumentos
de Herculano y en el siglo actual fué un eclesiástico
el que supo inventar la manera de hacer leer á los
ciegos y de hablar á los sordo-mudos. Y se dirá
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
61
aun que la religión católica engendra el oscuran¬
tismo? ¿Quién podrá aseverarlo sin merecer por la
historia imparcial la nota de calumniador ó de ig¬
norante] Pero aun hay mas, señores, y no lo quiero
pasar por alto porque hoy es de moda aseverar con
tono magistral entre los irónicamente ilustrados y
espíritus fuertes que los sacerdotes son los apóstoles
del oscurantismo: debeis saber que la mayor parte
de los descubrimientos que han mudado la faz del
mundo civilizado en pró de las luces y progreso de
las artes, ciencias y letras, se ha hecho por ecle¬
siásticos por los hombres de sotana.
A quién se debe, señores, la primera aritmética
decimal sinó al monge Gerberto, como el álgebra á
un religioso mendicante? A quién sinó al eclesiás¬
tico Gregorio de Saint-Vicent casi todo el sistema
de New ton? El sistema astronómico del movimiento de
la tierra ¿no se debe al canónigo Copérnico, y al
Venerable Beda el descubrimiento de los equinoccios?
El primer inventor del reloj y del globo celeste , no
es el citado Gerberto? No es acaso el franciscano
Rogerio Bacon el inventer de \npólvora, de los lentes
y globos aereostáticos? No debe á Bades de Celles
todo su esplendor el magestuoso órgano europeo, y
la música sus mas divinas armonías á católicos ita¬
lianos? No debemos al dominico Spina los anteojos?
al P. Mañan el microscopio que tanto adelantó la
historia natural? á los PP. Scheder y Rehita la in¬
vención real del telescopio que tan súbito vuelo dió
á la astronomía; el sacerdote Soumille el termóme¬
tro real; las bombas á Galen obispo de Munster, la
brújula al diácono Flavio? Y para terminar, seño¬
res, esos descubrimientos magnos cuya aplicación
Digitized by v^ooQle
$8 rasónos w wa
ba bocho inmortal nuestro siglo ¿A quienes los de¬
bemos? No fué el sacerdote Ohappe el inventor
del telégrafos el religioso Eicon el que dió la pri-
mera idea de la aplicación de los vapores por mar
y por tierra, como el clérigo Scheffer uno de los
tres que se creen inventores de la imprenta, sin
que al ménos se pueda negar que Gutteraberg fué
católico 1 ? Y boy mismo no está asombrando la Eu-
ropa con sus descubrimientos astronómicos el cé¬
lebre P. Secchi?
Y la creación de escuelas, señores, no se debe
al clero católico A pesar de ser el corifeo del osear an¬
ídenlo? No es innegable que San Juan evangelista
desde el primer siglo las estableció en Efeso, como
San Policarpo en Esmirna y San Marcos en Ale¬
jandría y do quiera que pudieron los obispos del
catolicismo 1 ? No es evidente en la historia que ca¬
si todas las escuelas, colegios y universidades del
mundo fueron fundadas por Papas, Cardenales ú
Obispos y que sus maestros eran ó sacerdotes ó re¬
ligiosos, viéndose desde el segundo ó tercer siglo
escuelas y bibliotecas al lado de las iglesias sobre
todo catedrales?
Y esa que hoy se llama conquista del siglo de
las luces, la instalación de escuelas gratuitas , no fué
sancionada siglos há por la Iglesia católica en el
sexto concilio general de Constantinopla, en dos
cánones que mandan establecer escuelas gratuitas
hasta en los pequeños lugares y en las aldeas al
cuidado y cargo de los sacerdotes? Ah! que si ,el
género humano, como hacen los ilustrados á la
violeta, se mostrase ingrato á tan inmensos bene¬
ficios, merecería que en justo castigo la Pcoviden-
Digitized by v^ooQle
BH»¿L*6sf aa t»¿ nm&
cía estampase en su frente el selles ignominioso dé
la barbarie de que le libró 1 él catolicismo y cubrie¬
se con el negro manto de tas tinieblas la faz de la
tierra; pero vive Dios, señores, que la historia im-
pa retal y los grande» sábios tributan un eterno-
agradecimiento ó esa religión bendita que en el
lábaro de la cruz traía los rayos luminosos de una
radiante civilización y una brillantísima eultura
para dignificar la humanidad y conducirla al apo 1 -
geo de la gloria y del honor.
Iba á terminar, señores,, pero os creo asaz in¬
dulgentes para que me permitáis aun deshacer
una calumnia muy de moda y una injusticia suma.
Se dice que “el progreso de las artes y ciencias se
debe al protestantismo.
Mas en primer lugar lo que llevo referido hasta
el siglo XV es imposible que se deba á la preten¬
dida y antifrástica Reforma, pues aun no habia
nacido el fraile apóstata Lutero.
Péro descendiendo á particularidades , en cuan¬
to al estudio de las lenguas sabias, el latín, el grie¬
go, el hebreo, el caldeo y el árabe, las cultivaban
los católicos sin necesidad de la escuela protestan¬
te: testigos son Nebrija, Erasmo, Luis Vives, Lo¬
renzo Valla, Leonardo Aretino, el Cardenal Bem¬
bo, Sadoleto, Pugge, Melchor Cano y otros innu¬
merables; y medio siglo áutes de la aparición de
la infausta reforma, las enseñaban Tiferro, Reu-
clin, Wessel y mucho antes Pico de la Mirándola.
Y ya desde principios del siglo XIV, el Papa
Clemente V, habia mandado enseñar públicamen¬
te el griego, el hebreo, el caldeo y el árabe en
Digitized by v^ooQle
64 ENSAYOS DE UNA PLUMA
Roma, París, Oxford, Bolonia y, Salamanca, cen¬
tros de la ilustración europea.
Además el desarrollo del entendimiento huma¬
no por medio de la creación de grandes centros de
enseñanza, desde donde se difundían los rayos del
saber en todas direcciones, nada debe al protestan¬
tismo, absolutamente nada y voy á apelar á las
fechas para que no se crea sobre mi sola palabra:
la mayor parte de las universidades de Europa,
aun las que hoy dia son protestantes, las fundó el
catolicismo ántes de nacer el Apóstata aletnan : la
de Oxford lo fué en 895; la de Salamanca en 1200;
la de Cambridge en 1280; la de Praga en 1858; la
de Viena en 1365; la de Ingolstad en 1372; la de
Leipsick en 1408; la de Lovaina en 1408; la de
Basilea en 1469; la de Alcalá en 1517; sin necesi¬
dad de recordar la antigüedad de las de Paris, Bo¬
lonia, Ferrara y otras muchas de alto nombre.
Acaso en lo que atañe al movimiento filosófico
deberemos algo al Protestantismo! De ningún mo¬
do, señores, pues en lo que tiene de mas libre, bri¬
llante y atrevido no tuvo por cierto su origen en
Alemania; no la tuvo-en Suiza, ni ménos en In¬
glaterra. Y sabéis dónde, señores! en la católica
Francia. Descartes que enarboló el estandarte de-
la nueva época, desterrando la autoridad de Aris- .
tóteles en las escuelas é impulsando el adelanto
, de la filosofía con grandísima gloria, ni era aleman,
ni era protestante, era francés y eminentemente
católico y lo mismo la mayor parte de sus mas
aventajados discípulos.
Fué Francia, señores, la que en todo tiempo ca¬
minó á la vanguardia de la civilización y desde
Digitized by v^ooQle
EKSáTOS DE UNA PLUMA
65
fines del. siglo XVI, fué el centro del movimiento
filosófico, y á pesar del férvido y audaz desarro*
lio de la filosofía entre los católicos en aquella
época todas las naciones protestantes estaban
asáz atrasadas en estos estudios.
Y en cuanto á esa bella conquista de los siglos
modernos que ha sublimado é impulsado el estu¬
dio protundo de todas las ciencias, la filosofía de
la historia, precursora de la filosofía de todas las
ciencias ¿debe algo al protestantismo? Na'da, ab¬
solutamente nada, y solo reconoce por verdadero
fundador & un Obispo católico, al inmortal Bossuet,
autor del famoso Discurso sobre la historia universal ,
que nadie aun, ha podido ni siquiera remedar.
“Bien se puede preguntar,” dice á este propósi¬
to el sábio Bal mes, “a los fautores del protestan¬
tismo, si el vuelo de águila del insigne Obispo de
Maux, se resiente de las pretendidas trabas de la
religión católica, cuando al echar una ojeada sobre
el origen y destino de la humanidad.sobre
las revoluciones de oriente y occidente, traza con
tan sublime maestría, el camino seguido por la
providencia.”
En cuanto al movimiento y progresos literarios
no hay para qué decirlo, Inglaterra y Alemania
andaban muy rezagadas en muchos géneros de li¬
teratura, y si en estos últimos tiempos procuraron
suplir la falta tuvieron que humillarse y tomar
por modelo á los escritores italianos y españoles
á pesar de estar sujetos al oscurantismo católico los
primeros y á las hogueras de la inquisición los otros.
Y quién ignora, dice el conde de Chateaubriand,
que según todas las probabilidades Shakspeareera
9
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
católico; que Milton imitó evidentemente algunas
partea de los poemas de Saint-Avite y Masenius;
que Klopstock tomó lo principal de las creencias
romanas; que Goette y Schiller encontraron de
nuevo su génio tratando objetos católicosl
Ni siquiera, señores, se puede preciar el protes¬
tantismo de que la civilización le deba el génio de
los viajes, de los grandes descubrimientos y del
comercio; éste habia tomado colosales creces y un
maravilloso impulso por la empresa siete veces
secular de las Cruzadas y los grandes descubri¬
mientos los habia hecho ya el catolicismo; Marco
Polo habia recorrido las Islas del Océano índico;
Vasco de Gama habia dado la vuelta al Cabo de
Buena Esperanza y Colon habia hecho el descu¬
brimiento magno de la jóven y dilatada América;
y ántes que la Inglaterra y la Holanda formasen
sus decantadas flotas, las naves de Portugal, de
España, de Venecia, de Amalfi y de Génova sur¬
caban los mares de Oriente y Occidente llevando
el comercio y la civilización á todas partes. Que
si algunos adelantos han sido contemporáneos al
protestantismo, seria palmario sofisma el atribuír¬
selos: es que seguia la civilización el impulso dado
por el siglo de León X. Lo que trajo el protestan¬
tismo fué retardar dos siglos la actual civilización,
con sus sangrientas é interminables guerras de
Religión que desolaron la Inglaterra, la Francia y
Alemania, con fanatismo atroz y sobre todo oca¬
sionó el protestantismo al adelanto moral de los
pueblos un mal inmenso, la servidumbre política
de las conciencias: no quiso obedecer al sucesor de
San Pedro é hizo Pontífices á los reyes: Victoria
Digitized by v^ooQle
67
ENSAYOS DE UNA PLUMA -
lo es hoy en Inglaterra como Guillermo y Bis-
mark el tirano de las conciencias de Alemania.
En fin, señores, imploro de nuevo vuestra indul¬
gencia para que me permitáis tocar la última ob¬
jeción que es de la escuela raciqnalista. Bien sa¬
béis que se repite hasta el fastidio y sin saber quizá
lo que se dice, qué un establecimiento de enseñan¬
za católico-científica no puede ser foco de ilustra¬
ción porque debe respetar la fé y la fe degrada la 1
razón obligándola á creer lo que no comprende; pero
aquí hay un sofisma muy grosero porque se con¬
funde la certeza de la existencia de una cosa con
el conocimiento de su esencia. Yo puedo estar
cierto, señores, de la existencia de mi alma por
mas que no comprenda su influjo sobre mi cuerpo;
¿y qué racionalista no está obligado á admitir la
existencia de la luz y sin embargo cuál de ellos
habrá podido conocer su esencial Al ménos la
ciencia lo ignora.
La fé del católico es eminentemente racional:
Él cree y está obligado á creer como todo ser ra¬
cional, necesariamente verdadero, aunque no lo
comprenda, lo que Dios ha revelado porque es
eminentemente absurdo el suponer ó que Dios se
ha engañado ó que pueda engañarnos.
La religión católica jamás dice al hombre que
crea lo que se opone á la razón ilustrada. La mis¬
ma religión presenta á la inteligencia todo el
aparato de sus pruebas irrefragables y de sus in¬
victas demostraciones á fin de que la sumisión á la
fé sea racional y tenga el apoyo de las investiga¬
ciones que la razón exije para su convicción. Ella
respeta los derechos del sábio, los derechos de no
Digitized by v^ooQle
68
BNSAY08 3>B OTA FLCKA
dar crédito á los prejuicios y á los Sofismas, y por
eso nos instruye en el deber de apoyar' nuestras
creencias sobre la base de multiplicadas é incon¬
cusas pruebas sobre la existencia de la revelación,
de esa revelación reina de las verdades, que cuen¬
ta ya seis mil años de repetidas victorias y que
sentada desde el dia de su nacimiento en un carro
triunfal con una antorcha en la mano ha atravesa¬
do los'siglos y las edades disipando las nebulosas
teorías que degradaban la humanidad é iluminan¬
do las regiones del saber y pasando por encima do
los escombros soberbios de esos sistemas y errores
filosóficos que han sido y son el ludibrio de la im¬
parcial y recta razón.
Si aun se dijera que al ménós la fé corta el vue¬
lo de la razón yo respondería con el sábio Balines:
“La filosofía no muere ni se debilita por estar &
la sombra de la religión, ántes bien se vivifica y
fortalece; el espíritu nada pierde de su brío, ántes
vuela con mas osadía y soltura cuando está Seguro
que no se puede extraviar. Al que quiere ser filó¬
sofo sin abandonar la religión, se le imponeu con¬
diciones, es verdad; pero ¡qué condiciones tan feli¬
ces! no ser ateo, ni materialista, no ser fatalista,
no negar la moral, no negar la , inmortalidad del
alma. ¿Y es por ventura ofuscar la razón el prohi¬
birle que empiece por sumirse en el caos negando
& Dios'? ¿Es degradar el espíritu, el vedarle que se
niegue á sí mismo confundiéndose con la materia'?
¿Es afear el alma precisarla á admitir una cosa
tan bella como el órden moral? ¿Es esclavizar al
hombre el imponerle la obligación de reconocer
su inmortalidad? Dichosa obligación la que nos
Digitized by v^ooQle
SV&átYQ& ISB BHA BfitDtt.
preserva de ser ateos y de confundirnos con los
brutos.” Ésta esclavitud la amamos los católicos y
la amaremos eternamente porque asidos de sus
cadenas recordamos que son esas cadenas de oro
con que la tierra está ligada al trono del Eterno y
el estar unido á su Dios no es degradación para
los cristianos.
Y cómo ha de serlo*? Hombres insignes, radian¬
tes con la magnífica aureola que ciñeron con uná¬
nime aplauso de todos los países civilizados, San
Agustín, San Anselmo, el Angel de las escuelas,
Dante, Petrarca, Tasso, Descartes, Bossuet, Fene-
lon, Cervantes, Herrera, Chateaubriand, Balmes,
Donoso Cortés, Sechi etc., resplandecen en las
filas de los católicos.
Luego es insípida calumnia el atribuir á la reli¬
gión tendencias á esclavizar y oscurecer la razón,
porque, en expresión del sábio Balmes, lo que ha
nacido del seno de la luz no puede producir las
tinieblas y al decir de Bouseau “sostiene perfec¬
tamente el examen de la razón y cuanto mas se
la sondea mas grandeza se descubre en ella.”
En fin, señores, hemos levantado para los católi¬
cos orientales un Establecimiento donde al par de
una educación científica y literaria se enseña la
moral y la religión, porque como ha dicho Mr.
Cousin la alianza de la verdadera religión y de la
verdadera filosofía es, á la vez que natural, nece¬
saria para el mejor servicio de la humanidad....
“Separar la religión de la filosofía ha sido siempre
la pretensión de los talentos mezquinos, esclusivos y
fanáticos .” Y por último, señores, así lo hemos
hecho porque como decía el filósofo que aca-
Digitized by v^ooQle
INSATOS OS UNA PLUMA
bo de invocar en su carta á Pió IX, “en el tiempo y
propagación del cristianismo es en lo que cifro mis es¬
peranzas para el porvenir de la humanidad” y en él
las ciframos también nosotros para el porvenir de
nuestra patria querida.
He dicho.
Digitized by CrOOQle
Alocución inaugural en la apertura del 2 o curto del
Liceo Universitario (1877*)
Jóvenes estudiantes:
Ante/todo el saludo del amigo que deseaba
vuestro retorno como un jardín mústio desea la
vuelta de la primavera. Me congratulo de que ha¬
yáis tomado el descanso que requerían vuestras
pasadas fatigas para tener nuevos bríos con que
recomenzar vuestras tareas escolares.
Al abrirse el 2° curso, con el pecho henchido de
( gratísimos recuerdos, no puedo ménos de dirigiros
una palabra de entusiasmo y de gratitud.
De gratitud primero, porque aún conservo las
dulcísimas emociones que esperimentó mi alma en
los brillantes examenes con que honrásteis el Es¬
tablecimiento y mi Dirección y con que os coro-
násteis de gloria inmarcesible en el primer ensa¬
yo literario en la aurora aún de vuestra existencia
escolar.
Digitized by v^ooQle
72
ENSAYOS DE UNA PLUMA
En ese momento, amigos queridos, os cobré du¬
plicadas simpatías.
Siempre la juventud habia ocupado en mi pecho
un lugar muy distinguido, siempre la amé, siempre
.fué mis ensueños dorados; y tanto es así que
allá en lo íntimo de todos mis pensamientos y de
todas mis aspiraciones'cual sombra amorosa de un
ideal simpático, resonaba de continuo el nombre
dorado fe juventud] y mi pecho se inflamaba y pal¬
pitaba mi corazón, se enardecía mi mente y en-
tónces de todas mis voliciones resultó una volun¬
tad y de todas mis ideas nació una idea y de todas
mis pasiones se levantó una sola pasión, una pa¬
sión dominante, una idea predilecta, una voluntad
acariciada. Las miré y esa idea era la simpática
juventud y aquella voluntad beneficar la juventud y
aquella pasión amar la juventud.
Cuando así pensaba, sentía y quería mi alma,
por una combinación dichosa me vi rodeado de
amada juventud. Mis mas fuertes simpatías se
encontraron con su objeto, su bello ideal, y me
consideré feliz porque ya podía beneficar la juven¬
tud, ya podía amarla. La amé é hice cuanto pudie¬
ron mis débiles esfuerzos en su pró. Pero la ju¬
ventud es muy grata, muy generosa; pronto me
contemplé correspondido; y entónces juró mi alma
y juró mi corazón profesarle eterno amor é inde¬
lebles y duplicadas simpatías. Vuestra conducta
escolar y vuestros brillantes exámenes son las
prendas con que duplicasteis mis cordiales sim¬
patías.
Jóvenes amados, yo no puedo ábrir mi pecho
para mostraros mi corazón, pero si hiciérais la
Digitized by v^ooQle
ensayos de una pluha
73
auptosia encontraríais en él grabado vuestro nom¬
bre. Yo amé la juventud por instinto y después
aprendí á amarla en la historia. Cuando por vez
primera empecé á compulsar sus páginas para sa¬
ber cómo se habian realizado las grandes trans¬
formaciones sociales; cómo algunos pueblos habian
dado pasos agigantados en el camino de la civili¬
zación y cómo otras naciones habian logrado sacu¬
dir el yugo de ominosas instituciones, la degrada¬
ción y tinieblas en 'que se hallaban sumergidas,
encpntré con grata sorpresa que todo eso lo había
realizado la dorada juventud, siempre á la vanguar¬
dia de las grandes empresas, siempre dispuesta á
lo grande y sublime.
Por eso cuando en determinadas épocas de tran¬
sición sienten las sociedades la imperiosa necesi¬
dad de cambiar el órden de cosas aspirando á
grandes y urgentes reformas, luego al punto ponen
su mirada en la generación que se levanta, por
que si reconocen en la venerada ancianidad la
prudencia y el acierto tienen la experiencia his¬
tórica de que solo en la juventud cuando es bien
dirigida se encuentra la poderosa palanca con que
se empuja las naciones hácia la realización y eje¬
cución de las grandes transformaciones. La juven¬
tud ilustrada es la esperanza de los pueblos y el
instrumento providencial de las mejoras sociales,
del progreso y de la civilización.
Por eso, como es para mi muy caro el progreso
y civilización de mi patria querida, amo y grande¬
mente la juventud y su educación. Mi gloria ma-
10 '
Digitized by v^ooQle
74
ENSAYOS DB ÚNA PBtfSA
yor íbera que al término de nú existencia se colo¬
case por inscripción de mi epitafio: “Amando la.
juventud mereció bien de la patria, de su civiliza¬
ción y progreso.” Este seria él non plus ultra de
todas mis aspiraciones.
Jóvenes compatriotas!.... Guando consecuente
con los instintos de mí corazón sofié en el hien dé
nuestra patria amada y vi su postración social y
moral, quise indagar su causa y me pareció' qué
era la deficiencia en la educación; observé la ju¬
ventud patria y su inteligencia me pareció preeoz
y robusta, su voluntad entusiasta y su espíritu
adornado de grandísimas simpatías por toda insti¬
tución progresista y benéfica; entónces juré guerra
eterna á la ignorancia y á esa ilustración atea y
epicúrea que es la muerte de las sociedades y con¬
sagrar mi vida y mi existencia á la verdadera
educación de la juventud oriental.
Y cuál no sería mi contento cuando al llegar de
luengas tierras donde había ido á mendigar la
ciencia me encontré con una juventud entusiasta
que tenia hambre y sed de ilustración y que ella
misma pedia ardorosamente saciarla? Entónces no
titubeé y con su concurso,pues debo confesarlo para
su honor y prez, levantamos un establecimiento-
de primera y segunda enseñanza que no tuviese &
mengua parangonarse con los mejores de Europa.
Sí, amigos queridos, el Liceo Universitario, es
debido Á la iniciativa de la juventud católica, es
vuestra obra y es vuestra honra,porque es laprimera
Digitized by v^ooQle
m WM. PÍ-PMA
75
de esta clase Que emprendió la jmentv4 oriental. 11$-
cibidpor ello mil Víctores y aplausos de todos los
amantes del progreso y de la ilustración. Y por¬
que hicisteis que su primer ensayo fuese brillante
y le conquistasteis altísima reputación en el pri¬
mer albor de sfi existencia, por ello os he quedado
eternamente agradecido, pues supisteis correspon¬
der á mis débiles esfuerzos y.á mis esperanzas ,ep
la fuerza.de voluntad deunajuventud resuelta y
entusiasta.
Pero s^bed, jóvenes amados, que si es vuestra
obra el Liceo Universitario, está en vuestro honor
el conservar su buen nombre; mis fuerzas son muy
débiles y á vosotros toca cooperar en grande esca¬
la: cuando lo permita el grado de vuestra ilustra¬
ción de entre vosotros mismos deben salir los que
han de regentear sus cátedras, que serán un pues¬
to de honor, pues el Liceo no es un establecimiento
de especulación sino de propaganda desinteresada
de la buena educación.
Para el curso que vais á comenzar os auguro un
porvenir brillante y concibo triunfos sin ejemplo;
quien supo coronarse de laureles cuando aun no
estaba acostumbrado á la ciencia; qué victorias no
obtendrá,adiestrado ya en la palestra literaria y
científica! Emprended, pues, con denuedo el curso
que vá á comenzar.
Por el honor de vuestro nombre, por el brillo de
vuestra patria y la gloria de vuestro Liceo, redo¬
blad vuestros brios. Un atleta que no consigue
Digitized by v^ooQle
76
ENSAYOS DE UNA PLUMA
nuevos triunfos pierde la gloria adquirida: os cu¬
briríais de oprobio si en el presente curso no salís
tan airosos como en el anterior.
Mirad, amigos queridos, que honráis vuestra pa¬
tria cooperando á la obra de regeneración social
por medio de la buena educación y de la ciencia.
Acaso vuestro pecho no es generoso? Acaso no
teneis palpitaciones simpáticas por el progreso de
vuestra pátria? Sí, yo espero de vosotros asiduidad
y entusiasmo en los estudios; que si queréis ser
sábios, sed esclavos de la ciencia y os coronareis
de gloria. Queréis ser libres y verdaderos ciuda¬
danos? sed amantes de la virtud y del órden,
como dice un sábio, y honrareis vuestra patria.
Una postrer palabra y es para recomendaros la
honra del Establecimiento. Para iodo estudiante
digno el honor y buen nombre de su Colegio le
es tan caro y sagrado como el honor y buen nom¬
bre de sus padres. Esta es la ley del estudiante
honrado; pero para abogar por la honra del Liceo
existe una razón de correspondencia pues creo ha¬
ber probado que sé trataros con honra y delicade¬
za, que sé respetar vuestra dignidad y gobernaros
por el único medio que es dirigible el ser racional,
la conciencia del deber, pues el que no lo sea,
no es digno de este Liceo'y desde ya le invito
á dimitir su plaza de estudiante.
Por eso os recomiendo encarecidamente la pun¬
tualidad á las aulas, el órden interno, la observan¬
cia de los Estatutos y prevenciones reglamenta-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 77
rías y que recordéis que al pisar en el Estableci¬
miento estáis en un templo de la ciencia.
' Queda, pues, inaugurado el curso del presente
año y os auguro para él ópimos resultados y bri¬
llantísimos exámenes, estos son mis votos, jóvenes
amados, que airosos cumpliréis con el entusiasmo
y fé que os caracteriza.
He dicho.
Marzo 15 de 1877
Digitized by v^ooQle
IMPORTANCIA DE LA EDUCACION
Discurso inaugural en la apertura de los exámenes
del “Liceo Universitario•”
1877
Señores:
Cuando el Club Católico apénas se mecía en su
gloriosa cuna, concibió una idea grande y benéfica:
meditó un establecimiento de primera y segunda
enseñanza, y fué el primero que levantaron los
hijos de esta pátria.
Se me honró con su dirección, y al aceptarla
comprendí que iba á trabajar en la mas grande,
en la mas colosal, en la mas fecunda y en la mas
sólida de todas las obras de que se honra el espíri¬
tu humano: en la obra augusta de la educación.
Señores: Voy á permitirme haceros mi profe¬
sión de fé acerca del apostolado sublime que creo
desempeña la educación en el destino de las so¬
ciedades.
Existe una palabra famosa que ha adquirido en
la humanidad un ascendiente soberano y un impe-.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 79
rio absoluto y que repiten en nuestros dias todos
los ecos del mundo: esta palabra que es al mismo
tiempo la aspiración mas sublime, es el progreso.
El progreso, señores, que se lleva hoy dia no solo
las simpatías sino también los homenages y
las adoraciones de los pueblos; y con sobrada razón
porque ese afan de ir tras el infinito, caminar há-
cia la perfección física, moral é intelectual, no es
otra cosa que ir tras el progreso y esto es lo mas
legítimo que hay en la vida humana; es la pasión
de los magnánimos, es la ambición de los genero*
sos, es la misión perpétua del catolicismo y la mas
noble vocación del hombre. •
Pero jamás, ni en la historia antigua, ni en la
historia moderna la palabra progreso habia obteni¬
do en las naciones un ascendiente tan sublime y un
doiñinio tan universal como en el siglo XIX. En
nuestros dias el santo y seña de las ideas, de las
pasiones y de las voluntades es este: él progreso.
Pero así como el hombre en medio de las ideas,
las pasiones y las resoluciones que dirigen su vida
■llega á concentrar sus ideas en una idea, sus pa¬
siones en una pasión y sus voluntades en una vo¬
luntad, lo mismo hace la sociedad en un siglo: del
fondo de todas sus ideas, de todas sus pasiones y
de todas sus resoluciones sale una idea, una pasión,
una voluntad soberana, atrayente é imperiosa. Y
todo esto que forma el ídolo y la pasión del siglo
es el progreso que representa la universalidad de
la actividad y del pensamiento contemporáneo.
Yo bien sé, señores, que mas de una vez ha re¬
sonado esta palabra en la historia y que el cristia¬
nismo diez y nueve siglos hace ha hecho germinar
Digitized by v^ooQle
80
ENSATOS DE UNA PLUMA
su idea en el mundo conduciendo el carro de la ci¬
vilización; pero lo que es verdaderamente propio
de nuestro siglo es el reinado universal de esta
idea en el mundo de las inteligencias. Para conven¬
cernos de ello no hay mas que profundizar en todos
sentidos las doctrinas y las filosofías de este tiempo
y hallaremos en el fondo una misma idea que con¬
centra todas las doctrinas, que se sitetizan en la
idea del progreso, punto culminante en donde
todos los sistemas mas encontrados se concentran
en una brillante unidad. Y no hay que extrañarlo
porque al mismo tiempo que fascina con sus he¬
chizos todas las inteligencias y ejerce sobre los
corazones un imperio soberano con el atractivo de
lo desconocido y las seducciones del porvenir, se
halla también por su naturaleza en perfecta cor¬
respondencia con los mas sublimes instintos del
alma humana.
Su nombre es tan simpático por corresponder á
todas las armonías que resuenan en nuestro espí¬
ritu, que basta pronunciarlo para hacer vibrar en
los corazones las fibras generosas; cuando las na¬
ciones lo oyen, todo lo mas grande, mas noble y
mas elevado que hay en ellas, se despierta para
responderle; las generaciones corren por sí mismas
tras la seducción que las arrastra y el pueblo si¬
gue tras él con solo oir su nombre. Es, pues, el
progreso, el porvenir, el desiderátum, y el ensueño
dorado del siglo XIX
Yo no pretendo, señores, deciros en qué consis¬
te el progreso, ni cuál es su ley, su principio y su
fin: solo he consignado que es la idea,la voluntad y
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
.81
hasta la pasión de la época y busco su taller y su
medio de realización.
Señores, es preciso reconocerlo: la humanidad
yendo tras el progreso puede extraviarse y lo que
es fatal á ella no es el progreso mismo, sino la
manera con que busca el progreso. El pensar
siempre en él, el clamar por él, el ir tras él es su
necesidad; pero el llegar á él ó no dar con él es su
libertad; porque, la humanidad lleva su destino en
la mano de su libertad; libertad terrible con la
cual el hombre puede escoger su grandeza, su pro¬
greso, ó su decadencia y su ruina.
Por tanto, señores, si no queremos caer en
aquellos abismos de donde los pueblos salen á du¬
ras penas, demos á esta aspiración humana que
clama por el progreso, el medio que le conduzca
airosa á su suerte; este medio es la educación, ta¬
ller y palanca al mismo tiempo de civilización y
progreso.
Se pronuncia á menudo y con mucho ruido esta
palabra: ¡civilización! Estas dos palabras: progreso
y civilización , son como los dos écos de la voz que
llena hoy dia toda la tierra’ ¿Pero, cómo pensáis
que germina la verdadera civilización'! Si diéra¬
mos oido á muchos hombres de nuestra época, fas¬
cinados por los resplandores del desarrollo mate¬
rial, casi creeríamos que el pueblo mas civilizado
es aquel que tiene mas y mejor que todos los otros
pueblos, caminos de hierro, barcos de vapor, alum¬
brados á gas, telégrafos eléctricos, palacios de la
industria: el pueblo que tiene la bolsa mas célebre,
el banco mas rico, el numerario mas pesado, el ca¬
li
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
82
pital mas elevado, el comercio mas activo, oañones
rayados y ametralladoras para hacer respetar su
pabellón» el pueblo, en fin, que puede ostentar un
lujo de trajes, de festines, de goces, de muebles y
habitaciones, ignorado de todos Iob otros pueblos.
Pero nada mas falso: todo esto puede ser
un adorno, una decoración, un aderezo de la
civilización, pero no es la civilización misma: la
civilización de un pueblo es la educación. Los talle¬
res de la civilización y del progreso son los esta¬
blecimientos de enseñanza y los apóstoles de la
educación son los apóstoles mas beneméritos de
la civilización pues que esta sale de aquella co¬
mo la planta de su raíz, como la flor de su tallo.
La civilización, señores, es producto natural y
efecto inmediato de la educación hasta el punto
de confundirse con ella, pues al fin y al cabo la
educación tiene por objeto la perfección huma¬
na, el cultivo del espíritu y el engrandecimiento
del hombre. Haced sino la prueba de desarrollar
y agrandar todo un niño escepto estas dos cosas:
el alma y el corazón y haréis un bárbaro en minia¬
tura; desarrollad también en un pueblo todas las
fuerzas físicas ménos el alma y el corazón y vivirá
en la barbárie; barbárie vestida de seda y en car¬
roza dorada, barbárie que tendrá telégrafos, blin¬
dados y cañones Krupp; que tendrá en fin palacios
en vez da chozas; pero siempre barbárie.
Señores, la civilización y el progreso tiene tem¬
plos y tiene palacios, pero esos palacios y esos
templos son los templos donde se rinde culto á la
diosa educación y esos alcázares augustos donde se
ENSAYOS DB UNA PLUMA
88
tributa homenaje á las luces y á la moral. T ¡ay!
de los pueblos que no los tengan! Qué importa que
el hombre lleve un vestido mas fino, que tenga
alimentos mas delicados, muebles mas pulidos y
una habitación mas espléndida si en sí mismo no
es mas pulido, mas fino, mas delicado, mas moral
é inteligente? Civilizado en el exterior será mas
bárbaro en el interior. Qué es sino un hombre su¬
mergido en las magnificencias de la industria si
ignora su destino y desconoce su grandeza? Un
magnífico bárbaro. Y qué falta á este bárbaro
magnífico para que sea civilizado? Que humilde
yaya á ocupar los bancos de la escuela; que depon¬
ga su barbárie vestida de seda orando en ese tem¬
plo donde se venera una diosa que tiene escrito en
su frente: “yo soy la educación .”
Por eso, señores, jamás los antiguos filósofos in¬
tentaron dirigir los destinos de los pueblos sin
fundar su política en la educación: por eso el cato¬
licismo cuando vino á regenerar las naciones y
suavizar la barbárie se apoderó de la educación:
por eso los mas gi'andes génios que estudiaron
profundamente la humanidad proclamaron que es
tan poderosa su influencia en la civilización que
el gran filósofo Leibnitz decia: “poned en mis ma¬
nos la educación y yo cambiaré la faz del mundo.”
Por eso vemos que el sueño dorado de esos pue*
blos que caminan á la vanguardia de la civilización»
el problema favorito de sus mas profundas discu¬
siones y el pan cotidiano de sus hijos es la educa¬
ción, porque si el progreso es la aspiración de la
humanidad, la educación es el primer deber de los
Digitized by v^ooQle
84 ENSAYOS DE UNA PLUMA
pueblos: cuando esta languidece aquellos sufren
retroceso, y donde está floreciente caminan á pa¬
sos agigantados.
Propagad la educación y civilizareis los pueblos;
suprimid la educación y tendréis la barbárie y en
pos de ella la ignorancia que es el mayor mal pa¬
ra la humanidad: el hombre ignora entónces su
grandeza, desconoce sus deberes y derechos sagra¬
dos no sabe sino abusar de sus facultades; aja la
libertad y oscurece la inteligencia: no eleva sus
aspiraciones de sobre la tierra y es incapaz de
esos sacrificios heróicos que conducen las socieda¬
des al apogeo de su gloria.
Nada mas, señores, necesito decir para manifes¬
tar las relaciones íntimas de la educación con la
civilización y el progreso; nada mas para dejar
sentado que los establecimientos de enseñanza son
los focos mas radiantes de civilización, como su
mejor garantía y su palanca mas poderosa; nada
mas para evidenciar la importancia de los actos
literarios, de esas justas científicas y torneos aca¬
démicos que llamamos exámenes donde brilla la
juventud como la mas!bella esperanza del porve¬
nir de los pueblos.
Por eso saludo con entusiastas vítores y aplau"
sos ese amor y esa protección decidida tanto po¬
pular como gubernativa que se está dispensando á
la educación en nuestra patria amada, porque ese
proceder altamente honroso es síntoma clarísimo
de que el pueblo oriental ama la civilización y el
progreso.
Nosotros por vez primera nos vamos á mezclar
Digitized by
Google
ENSATOS DE UNA PLUMA
85
en esas lizas científicas: nuestro programa no está
completo aun, será obra de tiempo, pero bien sa¬
béis que ápénas contamos con un año de existen¬
cia: es el primer ensayo y no tenemos las preten¬
siones de coronarnos de gloria ni de salir airosos;
humildes principios requieren las grandes empre¬
sas. Reclamamos por tanto vuestra indulgencia y
vuestras simpatías, que es propio de corazones
generosos el dispensarlas cuando la obra es patrió¬
tica y su comienzo humilde.
Yo no puedo terminar, señores, sin agradecer al
apreciable Dr. D. Plácido Ellauri y demás señores
estraños al Establecimiento que se han dignado
formar parte de la Mesa examinadora en las diver¬
sas materias del programa, la honra que nos han
dispensado; é interpreto su caballerosa deferencia
como prenda de su generosa cooperación á toda
institución progresista y benemérita de las luces.
Gracias, en fin, públicas y cordiales, tributo á mis
apreciables comprofesores que con noble abnega¬
ción han cooperado al esplendor del Estableci¬
miento.
Y por lo que á mi persona atañe, señores, solo
debo deciros que dos cosas simpatizan profunda¬
mente con mi alma: educación y juventud: ellas for¬
marán el lema de mi vida y de mis esfuerzos: yo
les he jurado amor y cariño y al aceptar la direc¬
ción de este Liceo no he hecho mas que obedecer
á los sentimientos mas gratos que esperimenta mi
alma y he creido también que de este modo sera
útil aunque en ínfima escala al suelo que me dió la
Digitized by v^ooQle
86
ENSAYOS DB UNA PLUMA
existencia y rendirle un humilde tributo de mi
sincero patriotismo.
Señores: he terminado y declaro inaugurados los
exámenes del Liceo Universitario.
Hé dicho.
26 de Diciembre de 1876.
Digitized by v^ooQle
NECESIDAD DEL CULTO RELIGIOSO
Y SUS RELACIONES
CON LA CIVILIZACION DE LOS PUEBLOS
Discurso inaugural del templo d& Reduelo.
“Elegí locurn istum mihi in
domum.” He elegido este lu¬
gar para raí habitación.
Palabra» de Jeherí al rey Salomón.
(2.« paralip. 7.)
limo. Soñor, Señores:
Un templo es la augusta mansión del Altísimo
sobre la tierra y el símbolo sagrado y magestuoso
de la mas bella y feliz necesidad del género huma¬
no, que es vivir cerca de su Dios y necesitar de
las inspiraciones del cielo para el logro de sus al¬
tísimos destinos, la conservación de su dignidad y
el esplendor de su civilización. Por eso no ha
existido sobre la tierra nación alguna que no baya
tenido su Dios, ni pueblo que no haya rendido
culto público á la divinidad.
Todas las aspiraciones de la gran familia hu¬
mana iban y fueron siempre como encaminadas
Digitized by v^ooQle
88
ENSATOS DE UNA PLUMA
hácia los cielos en busca de la protección divina
en su marcha providencial y augusta al través de
los siglos y de las generaciones; y dejaron á su
paso esos gigantescos edificios dedicados al Dios
Optimo Máximo, que son la espresion mas gran¬
diosa y sublime de ese sentimiento religioso que con
lazos dorados y suavísimos une la tierra al cielo y
la criatura á su Criador.
No podemos, Sres., vivir vida racional y digna
de la naturaleza humana sin tener cerca de nos¬
otros el altar ó el templo morada y como trono
augustísimo de Dios: el corazón del hombre á quién
no puede saciar criatura alguna ni aspiración ter¬
rena, palpita siempre inquieto por encontrar á su
Dios y jamás se satisface y tranquiliza si no le
tiene cerca de sí; el alma humana como hecha á
imágen y semejanza de la divinidad y como pre¬
destinada á las mansiones eternas no puede vivir
ni siquiera respirar en la esfera de su grandeza
fuera de ese océano de vida que enjendra la virtud,
la inmortalidad y la gloria.
Pues bien, esta exigencia innata del corazón hu¬
mano junto con el sentimiento de la magestad de
Dios ha poblado la tierra de numerosísimos tem¬
plos do quiera que el hombre no ha llegado á de¬
gradarse: este es un hecho universal sin mas es-
cepcion que las tribus nómadas y errantes, porque
la historia atestigua que la civilización de los
pueblos está en razón directa del número y mag¬
nificencia de sus templos como para indicar que el
culto religioso es la base del verdadero ■progreso y de la
verdadera civilización.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS de una pluma
89
Así sin duda alguna lo habéis comprendido vo¬
sotros, pueblo católico, é inspirados en el mas
noble de I 03 sentimientos y en prenda de vuestra
religiosidad habéis erigido este magnífico y sun¬
tuoso templo al culto del Dios verdadero. Por ello
os doy mil plácemes y sentidos parabienes en
nombre de la religión augusta de Jesucristo; en
nombre de la pátria y en nombre de la civilización;'
y por tan feliz acontecimiento os invito á tributar
las mas rendidas gracias á la protección del Altí¬
simo y después os pido con un férvido y pió sufragio
un grato recuerdo para esa alma generosa que os
dió lainicitiva; un voto de gratitud á vuestro celo¬
so y dignísimo párroco y eterno reconocimiento á
los generosos esfuerzos de los Señores de la Comi¬
sión Directiva que con actividad sin ejemplo y
asiduidad heróiea y cristiana en el mas brevísimo
término han realizado y colmado los votos vivísi¬
mos de este religioso vecindario.
Mas sobre todo habéis de dar gracias al Señor
con toda la efusión de vuestra alma por haber lle¬
gado el dia feliz en que se abre al culto público la
Iglesia donde han de resonar los himnos que en
homenage consagrareis á Dios; desde donde han
de subir hácia el trono del altísimo vuestras públi¬
cas plegarias; donde aprendereis la sublime cien¬
cia de salvación eterna: y donde en fin, señores, se
enseña á los pueblos la verdadera civilización ; porque
focos de civilización y nobilísima civilización han
sido y serán siempre las iglesias católicas, repre¬
sentación augusta de las doctrinas benéficas y re¬
generadoras del catolicismo.
13
Digitized by v^ooQle
90
ENSAYOS DE UNA PLUMA
Y cuál no debejser, señores, vuestro cristiano y
entusiasta regocijo, en tan augusta solemnidad? no
debeis acaso divinamente emular los transportes y
los solemnísimos festejos de Israel en la dedicación
del templo mas grandioso y magnífico que por vez
primera contempló la tierra consagrado al Dios
verdadero? Sí, vuestro contento y vuestra alegría
»debe ser tan superior á la del pueblo escogido como
la realidad es superior á la sombra, como el sol á
sus destellos, como el tipo á su figura, puesto que
nuestro Dios honra con su presencia real y divina
nuestros templos y altares mientras que en el an¬
tiguo Tabernáculo y en el antiguo Templo solo
posaba la sombra de la magestad divina: por eso
he creído mas propias para dichas de Duestras
iglesias las palabras que á Salomón dijera el Señor
al terminarse la construcción del templo de Jeru-
salem: “ He elegido este lugar para mi habitación:
elegí locum isturn rnihi in domum.” Y hé aquí porque
los católicos podemos afirmar con mas zazon que
Israel y con altísima gloria de nuestras generacio¬
nes que no existe sobre la tierra nación, ni pueblo
tan grande y glorioso que tenga á su Dios tan pró¬
ximo y cercano como nosotros, y que no han exis¬
tido ni existirán en el mundo templos mas augus¬
tos que nuestras iglesias, como quiera que son real
y verdaderamente la mansión del Dios vivo que se
dignó trasladar su trono sobre nuestros altares para
residir en ellos hasta la consumación de los siglos,
según su divina promesa, velado bajo las especies
sagradas de la augustísima Eucaristía. Por esto es,
Sres., que el espíritu humano dilatado, engrande¬
cido, divinizado por tan sublimes y arrebatadoras
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
91
creencias ha debido reflejarlas de una manera
grandiosa en el simbolismo augusto de sus tem¬
plos, espresion material de la majestad de Dios, y
pedir á las bellas artes imágenes y pompas dignas
de la sublimidad de sus creencias. Magnifico refle¬
jo de esa luz divina que ilumina á todo hombre
que viene á este mundo, el culto cristiano debió
superar á todos los demás cultos como el pensa¬
miento cristiano es superior á cualquier otro pen¬
samiento. Testigo son esos templos soberbios y
esas sublimes basílicas con que el catolicismo ha
honrado el mundo civilizado y que son la imágen
mas colosal de la grandeza de Dios porqué descue¬
llan en lo mas alto de las ciudades entre los al¬
bergues del hombre como sobre la mimbre humil¬
de descuella en bosque humbroso el cedro secular
del Líbano.
Pues bien, Sres., vosotros inspirados en esa re¬
ligión divina que tenemos la dicha de profesar ha¬
béis alzado un magnífico templo y os habéis coro¬
nado de gloria eterna y merecido bien de Dios y
de la sociedad porque habéis erigido un santuario
al Dios verdadero y un monumento á la civiliza¬
ción. Por eso he elegidp para tema de mi modesto
discurso la necesidad del culto religioso y sus relacio¬
nes con la civilización , sobre todo bajo la influencia del
catolicismo. —Hé aquí todo mi pensamiento.
Mas convencido, Sres., de mi debilidad é insu¬
ficiencia y á fuer de orador cristiano debo implorar
los auxilios divinos; por eso reclamo de vuestra
piedad me ayudéis á invocar la augustísima madre
de Dios y vuestra especial protectora para obte-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
$2
ner por su poderosísimo medio lasgraqias y pro¬
tección divina que para este momento necesito
saludándola con las divinas palabras del ángel
mensajero:
AVE MARIA.
“ Elegí locura istum mihi
in domum : he elegido este
lugar para mi habitación.”
Palabras del Señor 1. o.
Es la inmensidad el trono augusto sobre el cuftl
descansa la majestad de Dios.—Por eso con su
sabiduría infinita, con su potencia ilimitada y con
su esencia simplicísima está presente en todo lugar
y cubre con el manto de su gloria toda la faz de
la tierra. Sin embargo donde se digna manifestar
con signos especiales su presencia y dispensa de
un modo particular sus beneficios allí se dice que
habita, aquella se llama la casa del Señor. Por eso
decimos que Dios tiene su morada en los cielos
porque allí se manifiesta á los ángeles y á los san¬
tos en todo el esplendor de su gloria. Y acaso no
está escrito que el mismo Dios-anduvo caminando
sobre las aguas de la creación y en el jardin ■ del
Edén? Que mandó á Moisés le fabricase un Taber¬
náculo y que aceptó la dedicación hecha por Salo¬
món del' célebre Templo de Jerusalem haciendo
sensible su presencia por medio de una nube mis¬
teriosa que velaba el santuario para manifestar que
allí y no en otra parte aceptaba los timeamas y
Digitized by v^ooQle
8SWQS DE TJN4. PÍ-D^A
los sacrifioioa 4e la antigua Ley, el pollo publico
de la nación predilecta?
Condenar por tanto y proscribir indistintamente
todo culto extprjpr y público para reducir toda la
religión á no sé que adoración puramente interna
del espíritu y del corazón sería contra la ordena¬
ción de pipe y enría desconocer á un mismo tiom-
1 )0 la uaturalez¡a sensible y entusiasta del hombre,
a autoridad respetable de todos los siglos y. las
primeras necesidades de la sociedad. Es cierto que
ae lps pensamientos del espíritu y de los sentimien¬
tos del corazón dependen la verdadera dignidad de
hombre y el mérito de los homenajes que se tribu
tan á la Divinidad; pero tamhien es cierto que el
hombre no es espíritu puro, sino que ha recibido
de su aptor sentidos y órganos externos para la
manifestación de sus sentimientos y concepciones:
y porqué no deberá hacer á su Dios homenaje
completo de todo su ser, es decir de su cuerpo lo
mismo que de su alma que ha recibido igualmente
de la bondad divina? Podrá el hombre estar pene¬
trado de respeto y de amor hacia su Dios y com¬
primir las palpitaciones mas sagradas del corazón
sin manifestarlas exteriormente y sin invitar á sus
semejantes á lo ménos con su ejemplo á alabar ál
Dios bondadoso que ama y adora en el santuario
de su conciencia? Sí, esta es una necesidad ingé¬
nita que se funda en la misma naturaleza del
hombre: levantamos monumentos á los héreos:
guardamos con respeto la memoria de los bienhe¬
chores del linage humano, conservamos con amor
y ternura cuanto nos recuerda un padre, un amigo
y ¿no manifestaremos exteriormente el amor, el
\
Digitized by v^ooQle
94
ENSAYOS DE UNA PLUMA
agradecimiento, la adoración que tributamos á.
Dios en nuestro corazón por ser nuestro criador,
nuestro padre, nuestro primer bienhechor, nuestro
todo en quien nos movemos,respiramos y vivimos?
T apelando á la razón universal, ¿ha habido
acaso algún pueblo que se haya limitado al culto
interior sin haber expresado su religión con sím¬
bolos sensibles, con altares, cánticos sagrados y
con templos? y dónde ha habido un legislador que
haya proyectado civilizar y gobernar sin religión
los pueblos? Solamente á algunos espíritus incré¬
dulos de los tiempos modernos estaba reservada la
estravagancia de mirar todo culto externo como
una superstición inútil y ridicula. Pero semejante
sistema sobre ser sacrilego en religión, es antira¬
cional en filosofía y por esb pasó ya como una qui¬
mera utópica, a,unque desgraciadamente pasara
como aquellas plagas destructoras que dejan tras
sí grandísimos estragos; por eso insistiré sobre este
punto.
Los derechos de Dios, Sres., son imprescripti¬
bles y sagrados y la divinidad tiene derecho para
exigir del hombre la clase de culto que debe ren¬
dirle á fuer de su dominio absoluto y á título de su
majestad soberana. Pues bien, los católicos tene¬
mos la dicha incomparable de poseer ese código
divino y ser depositarios de la palabra y voluntad
de Dios y por tanto de no estar sujetos á error en
la manera de rendir culto á la divinidad; por esto
no hay pueblo mas feliz sobre la tierra que el ca¬
tólico pues que estamos infaliblemente seguros en cuan¬
to á las verdades mas importantes para la humanidad ,
las verdades religiosas, y estamos exentos de ser
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
95
víctimas del capricho filosófico y libres de la su¬
perstición y fanatismo común á todas las demás
religiones, como quiera que la Iglesia es la única
depositaría de la palabra revelada; y esta Iglesia,
Sres., con autoridad infalible ordena el culto ex¬
terno bajo la sanción divina de aquellas palabras
del Hombre Dios: quién á vosotros oye á mi
oye y quién os desprecia á mí desprecia:” Qui
vos audit audit, qui vos spernit me spernit.
Esto nos dice la fé, la palabra del mismo Dios.
Mas la incredulidad de nuestros dias ha querido
escudarse con el manto filosófico; y contra el sen¬
tido común de todos los pueblos civilizados ha
dicho con arrogancia: “los templos son inútiles,
son ridículos; el único templo digno del Criador es
el universo donde campea la magnificencia de su
gloria; la majestad del Altísimo no puede estar li¬
mitada á un recinto material; doquiera estamos
en su presencia y desde todas partes puede escu¬
char nuestras súplicas y aceptar nuestros homena-
ges:” esto dice; pero yo no sé, Sres., quien aquí se
disputa la palma si el ridículo ó el sarcasmo hecho
al sentido común. Es cierto que la divinidad no
necesita templos para sí misma, como no necesita
de nuestras plegarias; es cierto que no son los lu¬
gares los que santifican á los hombres: todo esto lo
sabemos y sabemos mas, sabemos que la divinidad
no necesita del hombre; pero somos nosotros los
que necesitamos de Dios, es nuestra obligación
rendirle homenajes y necesitamos de estos sitios
especialmente consagrados al culto de la divinidad
ya sea para auxiliar nuestra flaqueza, ya para fa¬
cilitarnos los medios' de dirigirle oraciones mas
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLOMA
96
fervorosas y meritorias, ya psirá Ofrecerle todos
unidos homenajes mas solemnes y presentarnos
como hijos de una misma familia en presencia de
tíuestro padre común, y en fin para que no se ex¬
tinga entre los hombres el espíritu religioso, por¬
que nuestros templos son la encarnación del culto
católico como J. C. es la encarnación de la Sabidu¬
ría increada;y sus revelaciones sublimes sé hubieran
de súbito desvanecido si confiadas á un libro ó
relegadas á las vaporosas regiones del pensamien¬
to individual no se hubieran encarnado en la pa¬
labra viviente de los pastores y en las formas ani¬
madas del culto público, del templo.
Pero hay mas; la institución de los templos es la
mas benéfica para la moralidad y civilización de los
pueblos , es su escuela mas sublime: ved sino cómo
en los dias consagrados al Señor se abre un aula
popular, inmensa; entónces abandona el artesano
su taller, el labrador sus enseres, el obrero sus ins¬
trumentos y el letrado suspende sus estudios y
los ancianos, los jóvenes, los ricos, los pobres, to¬
dos acuden al sitio consagrado á Dios: y qué re¬
sulta? Que la sociedad representada en todas sus
clases vá á recibir lecciones no oidas en otra parte
de moralidad y civilización; allí se desarrolla y
propaga el espíritu benéfico de fraternidad y so¬
ciabilidad, se dulcifican las costumbres, se suavizan
los hombres mas rústicos; y los dias consagrados á
los ejercicios públicos de la Religión son los mas
preciosos de todos parala pátria y para la huma¬
nidad.
Qué bello espectáculo el que presenta el pueblo
reunido en los templos al rededor de la cátedra de
Digitized by v^ooQle
EÚSAYOS DE ÚNA PLUMA
97
la Verdad! Allí encuentra el niño las primeras ins¬
piraciones de la sana doctrina y de las verdades
mas sublimes y el adulto una sólida enseñanza so¬
bre los destinos de su porvenir, su dignidad y
grandeza: allí se combaten todos los vicios y se en¬
señan todas las virtudes: allí aprende el pobre á
ser resignado y el rico á ser compasivo; el ancia¬
no á santificar el resto de una vida que ya le va
faltando y el jóven á desconfiar de las ilusiones de
su edad; allí no se alaba ni aprecia sino lo bueno
y lo honesto, lo que forma buenos padres, buenos
hijos y buenos ciudadanos; lo que mantiene la paz
doméstica y social y hace florecer las buenas cos¬
tumbres en las familias y en los pueblos, floron el
mas bello de toda civilización; alli, en fin, resuena
eternamente la palabra de Dios enseñando la jus¬
ticia y el deber y los destinos de la humanidad
sobre la tierra: y lo que es mas, esas lecciones su¬
blimes se graban en los ánimos y se trasmiten por
una misteriosa encarnación de padres á hijos hasta
introducirse en las chozas mas solitarias y entre
esa gran mayoría que no puede frecuentar ni los
liceos ni las aulas porque debe ganar el pan de ca¬
da dia con el sudor de su frente: y el humilde pas¬
tor del pueblo mas insignificante hace con la sen¬
cillez de su palabra mayor número de verdaderos
sabios que jamás consiguieron hacer los filósofos
de la Grecia con toda la pompa de sus pórticos y
el esplendor de sus academias porque no tenian
ese código divino que poseemos los católicos para
trasmitirlo eternamente á todas las generaciones.
Por eso, Sres., un pueblo sin religión, como des¬
graciadamente lo atestigua la-historia, muy pronto
13
Digitized by v^ooQle
98
ENSAYOS DE UNA PLUMA
retrocede al estado salvaje: de nada valen sin re¬
ligión el precario progreso de las luces, de las cien¬
cias y de las artes, porque hemos aprendido á la
luz de la historia para nunca olvidarlo que la cul¬
tura sin las buenas costumbres , el ingenio y el talento
sin religión , lejos de ser el sosten de los Estados causan
su ruina y llegan á ser mas funestos que la mas estúpi¬
da ignorancia. Qué vale esa civilización que no
tiene por cimiento al mismo Dios y por pedestal el
principio religioso? Las naciones degeneran en la
mas espantosa corrupción y después vienen á ser '
borradas de la faz de la tierra por la ira de Dios.
Ahí están esos imperios gigantescos que mayores
no contempló la historia, el de los Asirios, Griegos
y Romanos y de ellos qué nos quedan sino tristes
recuerdos, memorias funerarias y una terrible
lección?.... acabaron por rendirse á su enorme
pesadumbre cuando Babilonia, Roma y Atenas no
tuvieron mas que irrisión para sus divinidades, es¬
to es, cuando perdieron el sentimiento religioso.
{¡jj Por eso es que vemos escrito en las instituciones
políticas de todas las naciones que la religión es el
único fundamento estable de la sociedad. Y qué
nos dice sino el testimonio de los hombres mas
grandes que ha tenido el mundo, mas versados en
la verdadera política y mas hábiles en el arte de
civilizar y gobernar los pueblos? Abranse las obras
de los filósofos mas eminentes que honraron las cé¬
lebres escuelas de Roma y Atenas y todos de con¬
suno afirman con Plutarco que mas fácil seria alear
un edificio en el aire , que un Estado sin religión y menos
difícil edificar una ciudad sin suelo que sin culto reli¬
gioso.
Digitized by L.OOS !
ENSAYOS DE UNA PLUMA
99
Y esos hombres eminentes que aparecieron sobre
la tierra para dictar leyes á la humanidad, esos
sábios legisladores de las naciones civilizadas pen¬
saron acaso que podría fundarse una sociedad sin
religión'? No: jamás; creyeron que la primer piedra
fundamental de una nación era el culto religioso
este fué el pensamiento de Solon en Atenas, de Li¬
curgo en Lacedemonia, de Seleuco entre los Lo-
crios y de Numa en la antigua Roma; este el pen¬
samiento de Dracon, Arquitas, Platón, Minos,
Pitágoras, Coronda, Mida, Confusio; Amasis, Osi-
rides, Manco-Capac y otros sábios fundadores de
imperios y repúblicas; y nadie ignora que Numa
empezó haciendo á Roma la ciudad sagrada para
que fuese después la ciudad eterna.
Pero consultemos el instinto de todos los pueblos
al través de todos los siglos. Se ha visto acaso fi¬
gurando en el catálogo de las naciones civilizadas
á algún pueblo sin religión y sin culto religioso'?
Jamás; afirma un filósofo historiador de la anti¬
güedad:— '■'■recórrase si se quiere todo el mundo, obsér¬
vese por doquiera todo él, y se hallarán mas fácilmente
ciudades sin murallas, sin edificios, sin letras, sin leyes,
sin haciendas, sin moneda, sin escuelas, sin teatros, mas
una ciudad sin templos y sin Dios nadie la vio ni' la
verá jamás." —Y en efecto, señores, si abrimos las
páginas de la historia no se vé acaso que los pue¬
blos que descubren menos vestigios de religión,
son al mismo tiempo los mas bárbaros y los mas
próximos al estado de los irracionales para quienes
no hay ni Dios, ni culto'?
Pero existe además un hecho digno de especial
memoria y es que ni una sola nación se ha limita-
Digitized by v^ooQle
100
ENSAYOS BE UNA PLUMA
do á las ideas vagas puramente abstractas y espe¬
culativas de esa religión que los puritanos incrédu¬
los de la época han dado en llamar moral ó religión
absoluta , pura, independiente; guiados todos por uri
instinto natural mas seguro y fecundo que el ra¬
ciocinio, todos han sentido que el puro deismo no
es mas que-un ateismo disfrazado y todos han pro¬
fesado una religión con sus creencias, sus preceptos
y su culto; y por eso vemos que la religión ha pre¬
sidido á la formación de las sociedades humanas,
ha suavizado los génios feroces, purificado las cos¬
tumbres, estrechado los vínculos de la benevo¬
lencia y de la fraternidad social y cimentado en
todas sus partes el edificio político.
Pero hay mas: la razón nos dice que la : religión
es la salvaguardia de la moral como ésta á su vez
es la salvaguardia de las leyes, verdad reconocida
por todos los buenos ingénios de todos los tiempos
y aun por los talentos pervertidos. Así lo probó
la última y decantada revolución francesa donde
á la supresión del culto cristiano sucedió la bárba-
rá institución de la guillotina, el culto impúdico de
la diosa razón, la época del terror y una desmora¬
lización sin ejemplo. La historia, dijo Bossuet,
nos hace observar que los pueblos sin religión son
también pueblos sin política, y enteramente sal¬
vajes;—es indudable, decía Cicerón, que quitada la
religión desaparecería del género humano la buena
fé, la sociabilidad y la excelentísima virtud de la
justicia. El gran Washington dejó escritas estas
memorables palabras: la religión y la moral son las
bases del bien público y en vano exigiría los elo¬
gios debidos al patriotismo quien intentase des-
Digitized by v^ooQle
m&xro» de m* pwma
101
qtúcior esoe dos grandes apoyos de la felicidad
humana.... pero la razón y la esperienoia no
permiten lisongearnos de que la moral pueda te¬
ner la fuerza que le es propia sin los principios
religiosos. Y qué dijeron hasta los filósofos mo¬
dernos que adolecen de ateísmo? Oigaseles: Espi¬
nosa:—es mejor que el pueblo cumpla sus deberes
por devoción que por temor. Bayle:—la sociedad
no existe sin el vínculo de la religión. Hume:—no
tengo por buenos ciudadanos, ni buenos políticos
aquellos que desechan las relaciones religiosas con
Dios. Diderot:—la religión ha de ser la primera
lección y la lección de todos los dias. Rousseau:—
No se fundó jamás Estado á que la religión no sir¬
viese de base; y para no abrumaros, Beñores, con
demasiadas citas concluyo con las palabras del
mismo Maquiavelo: “la religión es causa de la gran¬
deza de los Estados así como el desprecio del culto di¬
vino es origen de su ruina.” Magníficas confesiones
hechas por la misma incredulidad!
Y así debía de ser, porque ni el hombre ni la
sociedad pueden dar un paso en el camino de la
virtud y del bien sin la religión, ein ese faro divi¬
no que colocó el mismo Dios en el corazón y en lo
alto de las sociedades como quiera que según la
imágen mas brillante y mas sublime que produjera
el ingénio del hombre: “la religión es la cadena
de oro con que la tierra está ligada al trono del Eter¬
no” y el hombre sin Dios deja de ser su imágen
hasta degradarse y hundirse en lo mas profundo
de la inmoralidad y de la corrupción.
Pero quiero dar un paso mas: os dije, Sres, que
al erigir este templo habíais levantado un mo-
Digitized by v^ooQle
102
ENSATOS DE UNA PLUMA
numento á la civilización y dije bien , por¬
que habéis levantado un santuario á la re¬
ligión cristiana única y sábia civilizadora de
los pueblos ; y ya que no hay mejor lógica que la
de los hechos voy á recorrer á grandes rasgos los
fastos de la historia; y qué encuentro, que he de
leer 1 ? Encuentro escrito con caractéres dorados que
la religión católica civilizó el mundo pagano des¬
pojándole de todos los crímenes nefandos del poli¬
teísmo: encuentro escrito que ella civilizó á todas
las naciones bárbaras que vomitadas por el norte
invadieron la Europa reduciendo á millones de in¬
dómitos vencedores del mundo pagano á humildes
y adictos neófitos de la Iglesia elevándolos después
al glorioso rango de fundadores de las naciones
civilizadas que hoy reconoce el mundo: encuentro
escrito que jamás se ha introducido en algún punto
de la tierra sin que con el símbolo augusto de la
redención haya también llevado consigo el de la
civilización y progresos en todo sentido; encuentro
escrito que ha llevado á todos los pueblos del
mundo conocido las instituciones y virtudes que la
antigüedad con todo el fasto de su civilización efí¬
mera y epicúrea no ofreció sino en sombra durante
treinta siglos y que en los posteriores á datar des¬
de la nueva era jamás nación alguna ha sido civi¬
lizada en el sentido moral de la palabra sino es
por el catolicismo, único que ha triunfado del hom¬
bre salvaje sea cual fuere su origen, idiomas, usos,
costumbres y preocupaciones. Pero encuentro algo
mas; encuentro que jamás se ha visto uno solo de
los filósofos antiguos y modernos que se haya ocu¬
pado de ir á domar la bárbara ferocidad de los
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
103
salvajes, mientras que ha escrito con letras de oro
que los misioneros católicos, esos héroes los mas
grandes y benéficos de la humanidad han recorri¬
do y recorren de un cabo á otro de la tierra los
continentes, las islas, los mares, los desiertos, los
bosques, las llanuras y las altas montañas con mi¬
seria y trabajos inauditos é inminente riesgo de
sus vidas sacrificadas con frecuencia entre los mas
terribles tormentos por la causa de la humanidad,
en busca de bárbaros y antropófagos no para un¬
cirlos al carro de su triunfo ni aumentar con ellos
la estadística de sus vasallos como hicieron esos
que el mundo llama grandes hombres Alejandro,
César y Napoleón, sino únicamente para ilustrar¬
los, suavizar sus costumbres y legarles las dulzuras
de la religiony los beneficios de la civilización.
Por eso, es Sres., que para la historia imparcial
y entre los sábios eminentes no hay héroes mas
beneméritos paca la santa causa de la humanidad
como los misioneros católicos de todos los tiempos
porque registra con eterna gloria y prez para el
catolicismo que el aura primera de civilización que
respiraron los pueblos antes bárbaros coincide con el
dia feliz en que por vez primera contemplaron levanta¬
do en su seno un templo católico.
No pretendo, Sres., que creáis sobre mi palabra,
voy á señalaros la época en que los pueblos empe¬
zaron á dejar d,e ser bárbaros y vereis cómo un
templo es el precursor de su civilización. Y qué?
Irlanda y Escocia no empezaron á ser civilizadas
cuando contemplaron en su seno templos levanta¬
dos por S. Paladio y S. Patricio? Los Sajones de la
Bretaña no vieron el primer rayo de civilización
Digitized by v^ooQle
104 ENSAYOS DE OKA PLOMA
cuando S. Agustín y sus cuarenta monjes los reu¬
nieron en templos cristianos? La Nortea cuando S.
Severino; la Framonia cuando S. IUiam; los Fla¬
mencos, Corintios y los bárbaros de las márgenes
del Danubio cuando S. Aman; la Sajonia cuando
S. Eluff; la Frisia cuando S. Wilebrod, y la Alema¬
nia cuando S. Bonifacio desolando la idolatría eri¬
gió templos al Crucificado? y los Suecos, Vándalos y
Esclavones no bendicen el dia en que S. Siffroi y
Anchairo les enseñaron á rendir culto á Jesucristo
en los templos; los Búlgaros, Moravos y Bohemios
con la gran familia de los Esclavones no recordarán
eternamente los nombres de Cirilo y Metodio á
quienes deben sus primeros templos y la aurora de
su civilización? Y en fin, señores, es notorio sobre¬
manera que un Dionisio en Francia y un Santiago
en España, como los Pontífices en Italia y los mi¬
sioneros en América inauguraron la civilización,
inaugurando templos católicos. —Sí; aquellas palabras
divinas del Hombre-Dios á sus Apóstoles: “Id y
enseñad á todas las naciones ,” se estarán verificando
eternamente por el catolicismo que en ellas recibió
la misión augusta y sublime de llevar á los pueblos jun¬
to con la religión , la civilización única aceptable á los
ojos del Altísimo y digna del hombre.
Sí, pueblo católico, enorgulleceos de haber eri¬
gido un templo á la única religión verdadera y
civilizadora que lleva en sus instituciones y en su
culto impreso el sello de la divinidad, porque no
puede ménos de ser divina una religión que sin
mas cuna que el sepulcro de su autor, sin mas ar¬
mas que la cruz, sin mas pompa que la penitencia,
sin mas atavios qué tormentos, sin mas doctores
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 105
que doce idiotas, proscripta en todas partes, que
opone un Dios coronado de espinas al'ídolo corona*
do de flores,el Dios del Calvario á las divinidades
armadas del Capitolio y humilde resignación al
furor de los Emperadores, señores del mundo que
mandan incendiar en hogueras y despedazar en
potros á sus prosélitos y sin embargo triunfa del
imperio, de todas las preocupaciones, de todos los
intereses, de todas las pasiones y vé á toda la tier¬
ra postrada á sus piés para pedirle sus dogmas, su
moral y su civilización es obra en que Dios ha
puesto su mano.—Quién vió cosa semejante'?
La cruz odiada, pasar desde el lugar del supli¬
cio á la frente de los Césares y los dueños de la
tierra bajar de un trono para adorarla y el mundo
para acatar su civilización? Sea pues, señores, de
hoy en adelante vuestro primer y mayor empeño
adorar en este templo sagrado esa religión divina
que para gloria y consuelo de la humanidad se
dignó dictar el mismo Dios.
Pero voy á terminar y terminaré obligándoos en
nombre de la historia y de la civilización que gra¬
béis con caractéres indelebles entre las glorias de
este pueblo y bendigáis con bendiciones sin cuento
el dia dichoso en que habéis inaugurado este tem¬
plo; pero en nombre de esa religión divina os man¬
do solemnemente que deis grandes ejemplos de
respeto al templo de Dios y hagais poner término
á las profanaciones con que tanto se les deshonra,
porque si no dejais imbuidos á vuestros hijos en
esta piedad de que vuestros padres os dieron á
vosotros tantos ejemplos, ¡ay! ellos se harán una
14
Digitized by v^ooQle
106
ENSAYOS DE UNA PLUMA
generación impía sobre la cual vendrán inmensos
infortunios.
¡Que este templo recien construido signifique la
reforma de vuestras costumbres y la nueva vida
del pueblo cristiano: que en nombre de Dios os
prometo oirá á los pecadores y se mostrará con ellos
propicio, que sanará la tierra aunque haya cerra¬
do el cielo, no caiga lluvia y reine la peste siempre
que en este templo oréis y busquéis al Señor por¬
que le ha elegido como casa para sí y para tener pues¬
tos en él sus ojos y su corazón todos los dias ; y en fin,
cristianos, os prometo su bendición para que le¬
vantándoos y creciendo en virtudes logréis habitar
después el eterno templo de la gloria que el Altísi¬
mo construyó en los cielos para premio de los
justos. —He dicho.
Digitized by v^ooQle
La página mas sublime de la historia
Un becuebdo ▲ los creyentes
¿Y no se conmoverán los pueblos al recuerdo
santo de su redención!
¿Habrá página mas augusta y sagrada en la his¬
toria de la humanidad que aquella en que está es¬
crita con sangre divina su rehabilitación y su civi¬
lización!
Leedla, cristianos, que es la mas hermosa: yo
la voy á transcribir á grandes rasgos, aunque mas
no sea, del corazón de los pueblos, y meditadla en
esta semana sublime y santa que el cristianismo
consagra á la memoria del Redentor.
Era el siglo de Augusto. Las puertas de bronce
del templo de Jano lograron cerrarse en presencia
del universo sorprendido cuando al recogerse vic¬
toriosas las águilas del imperio anunciaron desde
el Capitolio lapas octaviaría.
Las naciones abatidas y atropelladas por la vic¬
toria se levantaban después de la lluvia de sangre
Digitized by v^ooQle
.108
, ENSAYOS DE UNA PLUMA
que había anegado los pueblos, como la yerba de
los bosques después de la tempestad.
El mundo se admiró al encontrarse de súbito en
el dichoso vagar y en una tranquilidad descono¬
cida largo tiempo hacia. Todo era prosperidad;
las poblaciones bendecían á sus deidades, y en la
ciudad eterna, bien saciado de pan y de fiestas, el
prolectario publicaba la vuelta próxima del siglo
de oro.
Las musas hasta entónces espantadas con el
fragor de las armas, acababan de bajar del Heli¬
cón y del Parnaso: la fama de lps literatos ocupa¬
ba el lugar de los intrépidos y sangrientos guerre¬
ros. En vez de proscripciones y puñales, solo se
veian rivalidades ingeniosas, solo eran de gusto los
torneos y lizas literarias. En las noches embalsa¬
madas, los jardines de Mecenas, resonaban con
melodiosos acordes. Ovidio y Tíbulo acordaban sus
plectros sonoros. Propercio pulsaba su deliciosa
lira. Horacio modulaba sus versos plácidos, y el
Cisne de Mántua exhalaba sus cantos inmortales.
Sin embargo, en medio de horas tan afortunadas
se apoderaba de los espíritus indecible inquietud:
una desazón contagiosa se propagaba por los
pueblos.
Nunca reinó una paz tan bella, y 6¡n embargo
este presente tan feliz no pedia cubrir las necesi¬
dades inesplicables que la generación experimen¬
taba. Salían de las ciudades rumores misteriosos
y circulaban por las aldeas; los astrólogos veíanse
consultados, fatigábase á los oráculos y se desen-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DB ÜTNA PLÜMA 109
terraban los ínasantiguos vaticinios sibílicos.Las .
tradiciones carneas y hebreas eran sobre todo las.
mas fámosais entre la multitud de respuestas pitó -
ricas en medio de los ¡ oráculo! eritreos, samios,
egipcios y sardiacos. Ellos hablaban de un rey que
saldría del Oriente y de la Judea para regir el Uni¬
verso, rumores que habían cundido bajo la cabaña
del dado, como en los jardines de Abaderno, bajo
la tienda del árabe como-en las lagunas del báta-
vo: cada uno en su propio idioma saludaba el nue¬
vo siglo.
Desde las dos extremidades de la tierra venían
á encontrarse las miradas del universo cerca de la
cuna del género humano, el Oriente, lugar indica¬
do por todas las tradiciones para verificarse el
advenimiento del reinado futuro.
Estremecíanse las ciudades y las cabañas impa¬
cientes ya por ver el dia vaticinado, cuando es-
tendiendo la paz sus álas por el universo y com¬
pletadas las semanas proféticas en que había de
aparecer el Mesías, plugo al emperador romano
saber cuántas eran las vidas que existían bajo la
protección de su espada. Se dió un edicto de em¬
padronamiento. Cirino gobernador de la Judea,
lo publicó y á pesar de lo crudo del invierno todos
iban á empadronarse al pueblo de su origen. Dios
se servia del orgullo del mas grande entre los em¬
peradores para el cumplimiento de sus designios.
Salieron, pues de Galilea para ir á empadronar¬
se á la ciudad de sus padres sita en la Judea y
llamada Belen, unos esposos humildes aunque de
lá real prosapia de David, llamados José y María.
Digitized by v^ooQle
110
ENSAYOS DE TOA PLUMA
No encontrando posada en la ciudad, María dió á
luz un hijo en un pobre pesebre; y este Niño, que
no tuvo nunca cuna de mimbres como Moisés; es¬
te mismo Niño á quien los hombres negaron el
techado era con todo, Aquél de quien se hablaba en
los palacios, en las chozas y en los oásis del de¬
sierto: era el anunciado de los Profetas, el deseado
de las naciones, el Mesías venido para redimir al
mundo con su sangre. Era Jesucristo!
Quedaba cumplida con esto la profecía de Isaias
(V. 14) y de Miqueas (V. 2). “Una virgen pura
de la raza de David debia concebir al Cristo en su
casto seno y darle á luz en Belen de Judá.”
Continuemos: la infancia del Mesias se pasó en
viajes, molestias y oscuridad. Creció en años y
empezó á enseñar una doctrina sublime, nunca
vista y donde el amor de Dios y de la humanidad
respiraban unidos un soplo inefable que transfor¬
mó las sociedades.
Esparció su luz por espacio de tres años, obró
prodigios en presencia del pueblo, curó innumera¬
bles enfermedades, forzó las leyes de la vida y
llamó á la existencia á los que yacían en el seno
de la muerte. Padeció todos los rigores de la con¬
dición humana desde el hambre, los pesares, las
fatigas, las persecuciones, calumnias, la ingratitud
hasta la traición, la condenación inicua, la muerte
de cruz y terminó pidiendo por los que le crucifi¬
caban.
Así se cumplieron las profecías que algunos si¬
glos ántes de su venida describen las circunstan-
Digitized by v^ooQle
ENSATOS DE UNA PLUMA
111
cías de su misión: su muerte afrentosa, sus vesti¬
duras sorteadas,el vinagre con que se le quiso mi¬
tigar la sed, la lanzada que le dió un romano, los
guardas puestos en su sepulcro, y su cuerpo con¬
fiado á un personaje rico (José de Arimatea). Pro¬
fecías cuya autenticidad es innegable por hallarse
depositadas muchos siglos ántes en poder de los
enemigos del Salvador, en la Biblioteca de los To-
lomeos de Alejandría.
Pero hay más: el dia en que este hombre fué en¬
clavado en el patíbulo del esclavo, un fenómeno
inaudito se manifestó en los cielos.
La naturaleza se cubrió de luto, sin eclipsarse
quedó cubierto el sol. Las tinieblas que se difun¬
dieron sobre la faz del globo asombraron á los
pueblos. Los anales del Asia han conservado su
recuerdo y anotado su fecha. Lo contempló el sá-
bio areopagita Dionisio, y el historiador de las
Olimpiades. Hegon refiere que en la Olimpiada
202 (que corresponde al año 83 de la era actual)
se verificó el eclipse de sol mas grande que jamás
se vió: que á las doce del dia se veian las estrellas;
y como la astronomía demuestra que no pudo ha¬
ber eclipse aquel año, nos es forzoso reconocer que
la causa de esta oscuridad fué sobrenatural.
La misma roca del Calvario donde se enclavó
la cruz llegó á hendirse violentamente y aun hoy
dia Mandrell, Flemming, Shaw y otros han admi¬
rado el aspecto de esta hendidura, y la geología se
declara impotente para explicar lo extraordinario
de semejante fractura. ¡Es que Jesucristo quiso
dejar á los sábios rastros indelebles de su divinidad!
Digitized by v^ooQle
-ENSAYOS ©E UNA PLüMA
112
Cristo había dicho á los escribas que le-exigían
una prueba de su divinidad:
“A esta generación adúltera no le será concedi¬
do otro milagro que el de el profeta Jonás que es¬
tuvo tres dias en el vientre de la ballena: así el
Hijo del Hombre estará tres dias en el seno de la
tierra y resucitará.”
T así sucedió: tres diaa dpspues dp su prucifica-
oion los guardas puestos al rededor de la tumba
por los sacerdotes judíos que la tenian sellada con
su sello, no podian restituir el cadáver, porque la
tierra extremeciéndose, testigos son mas de veinte
ciudades destruidas sincrónicamente en el Asia,
habia dado saltos; un ángel resplandeciente había
revuelto la losa del sepulcro y los guardas, esta¬
ban tendidos medios muertos de pavor. ¿Qué fué
esto? — Nada; Cristo habia resucitado según su
promesa.
Los discípulos del crucificado le habían abando¬
nado al verle morir en una oruz.
Pero se les apareció durante cuarenta dias des¬
pués de su resurrección y sus discursos, sus actos
corroboran la fé de sus trémulos discípulos. Reci¬
bieron el espíritu consolador y aquellos pescado¬
res idiotas hablan todas las lenguas según la pro¬
mesa del Redentor, quien á su vista se había ele¬
vado á los cielos.
El Apostolado comenzó.
Ya corre la sangre y esita sangre debe quintar
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNAPEUMA
el inmortal edificio. Jamás se contempló en la
historia hecho mas sorprendente. Voy á dar la
palabra á un filósofo que no será tenido por nadie
como: fanático. J. J. Rousseau. “Después de la
muerte de Jesucristo, doce pobres pescadores y
artesanos emprendieron convertir é ilustrar ál
mundo: su método era sencillo, predicaban sin arte,
pero con un corazón penetrado; y de todos los mi¬
lagros con que Dios honraba su fé, el mas admira¬
ble era la santidad de su vida.... la historia de^
estos primeros tiempos era un milagro continua¬
do.»
Mas aun: él incrédulo Bayle dice: “El Evange¬
lio predicado por gentes sin nombre, sin estudio:
sin elocuencia, cruelmente perseguidos y destitui¬
dos de todos los apoyos humanos, no dejó de esta¬
blecerse en poco tiempo sobre la tierra, es, un
hecho que nadie puede negar y que prueba ser la
obra de Dios.» Nada mejor dicho que las palabras
de este escéptico.
La voz de los apóstoles ha dado sus frutos. La
civilización empezó entónces á germinar y como
exclamó Montesquieu: “Es cosa admirable! La re¬
ligión cristiana que no parece tener otro objeto que
la felicidad de la otra vida, hace además en ésta
nuestra felicidad.» Basta mostrar las obras de la
fé para justificarla.
Hallamos en lo mas alto á que puede remontar¬
se la historia, la servidumbre de las mujeres, la
esclavitud de las razas, la opresión y desprecio de
los pobres; la humillación de los clientes, una des.
15
Digitized by v^ooQle
114
ENSAYOS DE UNA PLUMA
igualdad de condiciones que parece establecer en
las castas naturalezas diferentes y creaciones dis¬
tintas; el mundo parecía un caos: el despotismo y
la degradación tenían sus divinidades. El Aposto¬
lado se presenta y reforma la sociedad. Los mismos
Césares aunque señores del mundo cayeron de su
altísimo sólio y el Príncipe de los Apóstoles ocupa
su lugar, no para imponer á la humanidad un yu¬
go ominoso, sino la civilización. Entónces la mu¬
jer es emancipada, el esclavo manumitido, el indi¬
gente queda libre del peso con que le agobia la
riqueza, la ignorancia salva del yugo que le imponía
la ciencia esclusiva y orgullosa; no hay distinción
entre los hombres, el proletario llega á la dignidad
de persona: ya no se atreve nadie á comparar con
los animales á los que el Redentor había rescatado
con su sangre: todos son hermanos: la autoridad
solo viene de Dios, y el lema divino, hasta entón¬
ces desconocido,de libertad,igualdad y fraternidad,
pone por vez primera los cimientos de esa civiliza¬
ción gloriosa que es la honra del género humano.
Otro beneficio inmenso á la causa de la civiliza¬
ción de los pueblos se reveló entónces: la benefi¬
cencia y la caridad cristiana honraron la humani¬
dad. Al correr de algunas centurias se pobló la
tierra de hospitales, asilos y orfanatrofios, el mas
bello floron de una sociedad humanitaria, bálsamo
santo de las miserias humanas.
¡Solo un Dios podía trasformar de este modo el
Universo!
Qué hay que oponer después de todos estos he¬
chos á la fé? No se vé cualquiera obligado á con-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE DNA PLUMA
115
cluir como se expresa el citado Rousseau que:
cuando todos estos signos se hallan reunidos hay
bastante causa para persuadir á todos los hombres,
á los sábios, al pueblo, esceptuando los incapaces
de razón y los malvados que de nada qúieren conven¬
cerse?
El filosofismo responde á todo esto que no es
mas que un efecto de la ley del progreso indefini¬
do. Pero de dónde viene que los filósofos de Atenas
y Alejandría apoyados por doctos y poderosos
discípulos, por los monarcas, las dotaciones, los
honores públicos no han podido hacer germinar
una doctrina útil, y que Jesús Nazareno nacido en
un establo, perseguido y al fin muerto en el supli¬
cio mas infame tuvo adoradores y cambió la faz
del mundo? ¿Cómo es que todas las verdades pro¬
mulgadas por Zoroastro, Buddha, Confucio, Pitá-
goras, Sócrates, Aristóteles y Platón se mostraron
infecundas y estériles para la humanidad? ¿Cómo
es que la civilización solo se ostenta gloriosa donde
tremola el lábaro de la Cruz?
Es que Jesucristo era Dios.
Concluyamos: si esta religión es la verdad á
nuestro corazón la mas grata, la mas consoladora
para el alma, es también la que mas satisface á la
razón, la mas demostrable, la mas demostrada, la
mas evidente.
Con respecto á esos jóvenes empeñados con leal¬
tad en la investigación de la verdad y á quienes
amamos en nombre de J. C., esperamos que la
uerza de los hechos que á grandes rasgos hemos
Digrtized by v^ooQle
HU6
ENSAYOS D® UNAPMJMA
apuntado les persuadirá y atraeráde nuevoalseno
de la religión augusta que los amamantó en sus
dias mas felices.
Aun les repetiré lo que el eminente publicista y
orador Benjamín Constant decía con nobleza efe
la religión: “Ella es el centro común donde se reú¬
nen libres de la acción del tiempo y del alcance
del vicio, todas las ideas de justicia, de amor, de
libertad, de compasión que en este mundo dé un
día forman la dignidad de la especie humana:
ella es la tradición permanente de lo bello, grande
y bueno, por en medio del envilecimiento y la im¬
piedad de los siglos; la voz eterna que responde á
la virtud en su lengua y llama desde lo presente al
porvenir de la tierra al cielo; ella es el recurso so¬
lemne de todos los oprimidos en todas las situacio¬
nes; la última esperanza de la inocencia que se
sacrifica y de la debilidad que se atropella.”
Creyentes, meditad esta página y después decid:
si vuestra religión puede no ser divina y la única
que dignifique al hombre, la familia, la sociedad,
la civilización y él progreso.
Todo esto debe la humanidad á ese Crucificado „
cuya memoria hacemos en dias solemnísimos.
Honrémosle como á Dios, como la luz que vino
á iluminar al mundo, y tributémosle homenaje de
eterna gratitud, como al mejor bienhechor del gé¬
nero humano.
Digitized by v^ooQle
El progreso humanitario
DISCURSO INAUGURAL EN LA APERTURA DE LOS EXÁMENES
PÚBLICOS DEL SEGUNDO CURSO ACADÉMICO DEL
LICEO UNIVERSITARIO
Señores:
Un sentimiento íntimo, profundo y halagüeño
ha dominado siempre mi espíritu.
Casi he llegado á hacerme la ilusión de que la
manó de la naturaleza ha escrito en mi pecho y
grabado en mi alma esta palabra augusta: “El pro¬
greso de mi pátria.”
Porque, señores, me es tan simpática que sueño
con ella cual si fuese el ídolo de mis encantos. Mi
mayor suplicio fuera encadenar mis manos y com¬
primir mi pensamiento reduciéndome á la inacción;
y aun cuando así sucediese, creo que continnaria
palpitando mi pecho por esa enseña adorada. Pa¬
rece un espectro que me persigue incansable: si
medito, pienso en él; si quiero hablar, es el primer
Digitized by v^ooQle
1Í8
ENSAYOS DE UNA PLUMA
nombre que pronuncio; si con algo simpatizo, él
ocupa el primer lugar; y si gozo, solo gozo dulce¬
mente cuando llego á creer que he podido hacer
algo por el progreso de mi patria amada. Quizás
será ilusión, señores; pero me es tan grata que la
acaricio dulcemente.
Mas si este es mi pensamiento predilecto, mi
aspiración mas dulce y la pauta de mi vida, [cómo
no habia de procurar comprender su objeto pri¬
mordial, la norma de su desarrollo, la base de sus
preciosísimas tendencias y la condición de su be¬
néfica influencia en los destinos de la sociedad?
Y medité,[señores; y al través de la historia y
en el campo augusto de la filosofía encontré lo que
buscaba con una convicción profunda que no me
abandonará jamás y que realizaré cuanto me lo
permitan mis débiles fuerzas, porque así creo me¬
recer bien de la pátria.
Voy á proponérosla á vosotros sobre todo, hijos
de esta pátria querida, compañeros y discípulos
que acudisteis á este templo que levantamos á la
ciencia en áras del patriotismo y de la religión.
Os lo digo en el momento para vosotros mas so¬
lemne, para que no lo olvidéis jamás. Lo propongo
también á vosotros, señores, que habéis querido
honrar este acto con vuestra presencia: imploro
para ello vuestra atención y vuestro juicio impar¬
cial.
Indagando cuál seria la base y la condición del
progreso Verdaderamente humano, digno del hom¬
bre y de la pátria, la historia y la filosofía me res-
Digitized by v^ooQle
I
ENSAYOS DE UNA PLUMA 1X9
pondiefon á esta cuestión vital y soberana con una
sola palabra: El perfeccionamiento moral. De manera
que sin él el progreso científico queda herido de
muerte y se vuelve contra la sociedad para acele*
rar su decadencia. No es ilusión, señores; es un
postulado á la vez histérico y filosófico.
Lo vais á ver.
Uno de los progresos á que aspira nuestro siglo
con bríos colosales es el progreso intelectual; y ha¬
ce bien, muy bien. La inteligencia es la luz de la
humanidad que debe marchar delante para ilumi-
ñor con la antorcha de la verdad el camino de to¬
do progreso: la ciencia es un progreso digno del
hombre: la ignorancia es oscurantismo. Pero es su¬
mamente notable, jóvenes, que teneis hambre y
sed de saber, que sin el progreso moral, no hay
verdadero progreso en la ciencia, al ménos estable
y benéfico.
El progreso intelectual es la marcha hácia la
verdad; el progreso moral es la marcha en el bien.
El bien y la verdad están unidos con eterna laza¬
da en cadena dorada y misteriosa que no es per¬
mitido quebrantar impunemente sin menoscabo
de la humanidad.
Esto, señores, está fundado en la naturaleza
misma del hombre que fué dotado de inteligencia
para la verdad y de volunt&d para el bien. Por
eso nos dió la naturaleza el instinto sublime de la
admiración y el amor innato á lo bueno y á la
virtud.
Un hombre 6 un pueblo que permanece en las
Digitized by v^ooQle
120
ENSAYOS DE UNA PtüílA
tinieblas de la ignorancia no es modelo de perfec¬
ción, como no lo es tampoco el que permanece vic¬
tima de la corrupción é inmoralidad; ambos distan
mucho de la perfección humana.
Pero aun hay mas: el que no es completamente
hombre de bien jamás será completamente hom¬
bre de verdad. Y no pretendo decir, señores, que
sin la virtud no pueda el hombre saber nada. Sin
virtud y con talento se puede comprender y des¬
cubrir verdades; pero se ignora la mas grande de
las verdades; la que es de interés trascendental y
dignifica los pueblos, el cumplimiento de nuestro
deber, de nuestro destino sublime y de nuestra dig¬
nidad moral.
Y sino, ¿quién pudiera hoy ignorar por poco
que fije su atención en el desarrollo de la inteli¬
gencia lo que puede un gran pueblo sin el progreso
moral en el dominio de la ciencia? Acrecentar ma¬
teriales para el desórden social. Qué es lo que
hace el progreso en las ciencias sin el progreso en
la virtud? Produce lo que debe producir el génio
del mal: las tinieblas y la desolación.
Qué son en la perversión de las costumbres, las
ciencias, esas antorchas que el Dios Omnipotente
enciende para guiar la marcha de la humanidad?
No son iluminación sino incendio, ruina, desola¬
ción y la muerte.
Ahí está lo que fué Grecia con su sábio Atenas
y Poma con su siglo de Augusto: llegaron al apo¬
geo de la ciencia y cultura en su tiempo; y como
la corrupción gangrenaba la sociedad cayeron am
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
121
bas con espantosa caída para terrible lección d e
los pueblos: después de Augusto vino la decaden¬
cia como había venido después de Pericles. El
pueblo-rey lo mismo que los pueblos helenos su¬
cumbieron abrumados por el sibaritismo como' l su-
cedió mas tarde á los brillantes Califatos de Bag¬
dad, de Córdoba y del Cairo. Porque, señores, los
pueblos corrompidos marchan mas aceleradamen¬
te á su ruina y caen con mayor estrépito cuanto
mas subidos esplendores emanan de sus adelantos
científicos; y no les vale entónces ni sábias leyes
como á Atenas, ni astuta política y génio guerrero
como á Boma, ni ejércitos permanentes como á
los pueblos del Asia.
Libre Dios á las naciones de eruditos y sábios
sin virtud y de filósofos sin conciencia!.... Ün
malvado ignorante, no es mas que un malvado:
pero un malvado que sabe es un azote de la huma¬
nidad armado contra ella con el poder colosal de
propagar la corrupción.
Por eso, señores, cuando Dios quiere castigar á
las naciones civilizadas ¿sabéis lo que hace? Entre¬
gar las inteligencias a la tiranía y dictadura de
los sábios sin conciencia y permite que se celebren
entre el talento y la perversidad esas alianzas de¬
sastrosas que en el orgullo de un falso saber pre¬
paran la decadencia del pensamiento hasta la
abyección; y de todas las nubes acumuladas por
los malos filósofos, literatos inmortales y políticos
de espíritu falso una oscuridad tristísima donde el
génio del,saber prostituido no despide mas que
16
Digitized by
Google
122
ENSAYOS DE UNA PLUMA
\
resplandores siniestros semejantes á aquellos cela¬
jes torvos que cruzan el crepúsculo al acercarse
horrible tempestad.
Así ha sucedido siempre: horrorosas catástrofes
han sufrido los pueblos cuando el progreso solo
consistía en las luces y cultura, cuando solo era
científico y literario y no moral.
Y así debia suceder porque la humanidad no es
mas que un gigante que ostenta la libertad en el
asta de su progreso, siendo bueno, honroso, si es¬
coge el bien y pernicioso, degradante, si escoge el
mal.
Y cuando la sociedad está corrompida; cuando
ultraja las leyes sacrosantas de la moral y despre¬
cia la virtud ¿creeis que las luces de la inteligen¬
cia la apartarán del precipicio!
De ninguna manera: ántes bien le servirán para
abusar en mayor escala de su libertad y precipitar
la ruina con pasos agigantados.
Cuanto mas luces sin moralidad, mas invencible
és el mal, mas dorado su aspecto y mas hipócrita
su marcha destructora.
¿Quién tendrá entónces fuerzas soberanas para
oponerse al empuje de un pueblo que empleando
todos los medios que le proporcionan las ciencias
quiere el mal y adora el vicio!
Nadie: es un coloso invencible: su decadencia y
su ruina es inevitable como en páginas dolorosas
y enlutadas lo lamenta la historia.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
123
Por eso, señores, los filósofos y legisladores que
han honrado la humanidad con sus lecciones su¬
blimes y sabias leyes, desde Minos hasta Descar¬
tes han proclamado que la base de la sociedad
como elemento político, social y doméstico, es la
moral.
Las sociedades sin moral son el oprobio de la
humanidad.
Y los pueblos, señores, hermoseados por la de
mocracia son los que mas necesidad tienen de ese
elemento regenerador; porque el reinado del dere¬
cho y de la libertad es imposible sin el de la mo¬
ralidad y á nadie mas que á nuestras instituciones
democráticas sienta aquel bello aforismo de Só¬
crates:
“Pueblos sed virtuosos y sereis libres.”
Y como amo la libertad para mi pátria, amo
también la virtud, y la moral del deber: es la au¬
reola mas. bella y la gloria mas pura de los pue¬
blos adultos, libres y civilizados'.
Estas son, señores, mis convicciones de educa¬
cionista: bajo este lema augusto: “ciencia y pro¬
greso moral” he consagrado á mi pátria mi exis¬
tencia, mis facultades y mis débiles esfuerzos;
porque creo firmemente que con esta condición y
no de otra manera acoge la pátria agradecida el
contingente y los esfuerzos de los hijos que le
Digitized by v^ooQle
124
BNSAY03 DI TOA FLOTA
consagran en holocausto su actividad y sos facul¬
tades.
¡Que la pátria aoepte mis votoe sinceros!
\
Señores, he terminado. Mi última palabra es
renovar públicamente la dedicación que tuve el
honor de ofrecer del presente ensayo escolar á, la
Sociedad “Ciencias y Artes.”
Y creo, señores, haber sido justo. Los promoto¬
res del desarrollo científico en nuestra pátria do¬
tándola de una institución del rango de la academia
de ciencias de París que comenzara mas humilde¬
mente, merecen demostraciones públicas y solem¬
nes de simpatíafy agradecimiento.
No he hecho, pues, mas que rendir homenajes
al adelanto y civilización de la pátria; y tengo á
altísima honra amar de todas veras y sinceramen¬
te su mayor bien, su mayor esplendor y su mas
purísima gloria cual es su progreso y civilización
bajo el triple aspecto físico, intelectual y moral.
Réstame ahora, señores, agradecer al señor pre¬
sidente y señor secretario de la benemérita socie¬
dad “Ciencias y Artes” la honra de solemnizar
con su presencia la apertura del primer ensayo
completo de Bachillerato en ciencias y letras que
presentan los alumnos estudiantes del Liceo Uni¬
versitario. Es para la juventud estudiosa una
subida honra en el acto mas solemne de sus esfuer¬
zos. Este año contempla acrecida su gloria.
Vamos, pues, á dar comienzo al ensayo escolar
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
125
y declaro inaugurados los exámenes públicos del
Liceo Universitario. ¡Que sea para gloria de la
pátria y honor de la juventud estudiosa!
He dicho.
20 de diciembre de 1877.
Digitized by Google
Porvenir de la Patria
DISCURSO DE APERTURA EN EL CERTÁMEN LITERARIO
MUSICAL DEL LICEO UNIVERSITARIO.
Señores:
Suele experimentar el corazón humano presen¬
timientos de venturoso porvenir para el objeto
que idolatra.
Un dia allá en lejanas tierras dó fui á mendigar
la ciencia, meditando sobre mi pátria querida ver¬
tí lágrimas de dolor.
Era la época de una de esas luchas fratricidas
que dolorosamente han asolado nuestra jóven Re¬
pública: y mi alma suspiró y al suspirar se pregun¬
tó llorosa:
“Será eterna la desolación de esa pátria adora-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA 127
da? do se cansarán sus hijos de ultrajar su nombre
y rasgar su manto maternal?”
Y apenas dijo, me pareció ver que evocados de
su tumba los padres de la patria me respondían
“que nó, una generación grata al recuerdo de
nuestro nombre se alzará entusiasta para honrar
nuestra memoria; colgará la espada en el templo
de la ciencia; buscará la solución de los destinos
de la pátria en las lucientes y hermosas vías del
progreso; tendrán horror á la propaganda del
cañón y la pátria entónces entrará airosa en el
concierto de las naciones adultas, libres y civili-
zádas.”
Entónces mi espíritu extasiado exclamó: “pátria
querida, yo juro morir por ti, no en lucha fratrici¬
da, sino ofreciéndome en holocausto á tu regene¬
ración social.”
Y por felicísima ventura no era aquel barrunto
una triste ilusión; ya empezaba á vislumbrar aun¬
que envueltos aun en negras sombras los albores
primeros de la reorganización y del espíritu pátrio.
Supe existían esfuerzos nobles y generosos en pro
de la fusión de los partidos, que abandonarían las
armas en la lucha para hacerla por principios, por
la idea, y que la ciencia empezaba con sus encan¬
tos á llamar la atención de la juventud uruguaya:
contemplé al génio de la pátria que volvia de su
ostracismo con augurios de felicísimo porvenir.
Señores: La pátria de unos años á esta parte
está de felicitaciones.
Digitized by v^ooQle
128
ENSAYOS DE UNA PLUMA
El crepúsculo es precursor de la llegada de la
aurora, y cuando ésta asoma en los balcones del
Oriente es para anunciar la venida del sol hermoso.
Esta aurora ya asoma en el horizonte del Uru¬
guay: el sol ya envía sus primeros resplandores y
ese sol es la ilustración del pueblo uruguayo.
No veis la majestad con que asoma, iluminando
radiante el suelo oriental! Echad una mirada al
pasado y ¿qué era aun ayer la educación; nuestras
luces que fueron! Nada mas que rudimentales, sin
emulación, sin creces, sin porvenir, privados de
simpatías entre la juventud, abandonada y muchas
veces maldecidas.
Hoy, señores, ya no es asi: no hemos llegado
aun al apogeo pero ¡qué síntomas brillantes de
regeneración! Un deseo general, hambre de saber,
todos clamando por la ilustración y la ciencia. Lús
espíritus se agitan; vuela de una parte á otra la
sociedad tras la ciencia y lo que es mas, se procla¬
ma la educación como la gloria mas bella de un
pueblo, la palanca mas digna del progreso y la
base mas sólida de la civilización. Todo parece
haber cambiado.
La juventud se muestra inquieta por saber: cree
deshonra la ignorancia, y la ciencia es su pasión.
¿Y esto no es bello, no es consolador!
¿No veis como pululan por doquiera los centros
científicos y literarios!
¿No veis á la juventud dorada organizando por
sí misma templos de la ciencia!
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
129
No veis como se aúna para fomentar la ilustra¬
ción? Los establecimientos de enseñanza ¿no son
hoy ya comunes, con la noble emulación del ma¬
yor adelanto y brillantez? no vemos que la cien¬
cia es el objeto general que preocupa tanto á los
pueblos como á los individuos? ¡qué lucha gigan¬
tesca se levanta entre la ciencia y la ignorancia,
entre el oscurantismo anárquico y las luces!....
Y no ha de electrizar, señores, tan sublime es¬
pectáculo, tan noble movimiento de los espíritus á
los hijos verdaderamente amantes de la civiliza¬
ción de la patria?
Si tan gigantesco movimiento no es precursor
de un porvenir brillante, la inducción histórica no
será mas que un vano sofisma; las causas sociales
dejarán de producir sus efectos.
Señores: cuando una sociedad se conmueve;
cuando la juventud toma la iniciativa en el movi¬
miento de un pueblo, es síntoma histórico de una
gran trasformacion social: leedla historia en sus
doradas páginas y vereis que la iniciativa de la
juventud ha decidido siempre de la suerte de los
pueblos para el bien ó para el mal según su direc¬
ción, pero siempre invencible.
Juventud hermosa que os levantáis arrullada
por la ciencia para formar la futura generación!
Yo os idolatro y os aplaudo: mi alma se extasía
de patriótico entusiasmo cuando contempla vues¬
tra misión sublime. Sois las mas bellas esperan¬
zas de la pátria: no desmayéis que ella os acaricia
dulcemente, porque mucho es lo que de vosotros
espera: su porvenir glorioso. Levantaos como gi¬
gantes abroquelados con el escudo de la ciencia;
17
Digitized by v^ooQle
130
ENSATOS DE UNA PLUMA
jurad guerra á la ignorancia y sobre todo 4 ese
espíritu fratricida de partidos: todos sois herma**
nos, hijos de la misma madre pátria; por su bien
y su gloria es que debeis inmolaros, no por una
divisa; que su manto hermoso acoge á todos igual¬
mente y todos igualmente tenemos el deber y el
derecho de adorarla, de tributarle homenage, de
trabajar por su gloria.
Jóvenes de la presente generación! Sois vosotros
los dichosamente deparados por la Providencia
para la regeneración de la pátria! No abrigará,
vuestro pecho sobrado patriotismo, entusiasmo y
abnegación para jurar ódio eterno á las contien¬
das fratricidas y adorar solamente á esa hermosa
deidad que tiene el dulce y bello nombre de
pátria 1 ?
Ah! señores! si me fuera dado hacer oir mi dé¬
bil voz á esa querida juventud oriental que se le¬
vanta lozana para regir un din los destinos de la
nación, postrado de hinojos en nombre de la pátria
le pidiera un solemne juramento sublime como la
democracia de los Gracos, sagrado como la reli¬
gión: “Jurad hijos de Mayo, ser dignos de la li¬
bertad olvidando negros ódios y viles rencores;
jurad morir, no por un caudillo ni por un partido,
sinó por el adelanto y civilización de la pátria; ju¬
rad amar su gloria y honor; jurad no hacer otra
propaganda que la de las luces, la idea es la ver¬
dadera palanca de trasformacion social, irresisti¬
ble, invencible; jurad honrar la democracia y la
libertad con la ilustración y el perfeccionamiento
moral de las masas; jurad virtud, ciencia y:frater-
nidad. Este debe ser el lema augusto y sagrado
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
131
de vuestros esfuerzos, el ídolo de vuestros ensue¬
ños dorados. Levantad por doquiera templos á la
pátria que tengan por inscripción “ciencia y vir¬
tud.” Así mereceréis bien de la pátria y ella os
colmará de vítores y hosanas y colocareis á la na¬
ción oriental en el rango de los pueblos dignos de
la humanidad por su civilización y progreso.
Mientras esto no hagais, la pátria seguirá gimien¬
do, mústia y desconsolada, sin hijos que la amen,
sin luces que la ilustren, sin civilización que la
dignifique, sin patriotismo que vele por su digni¬
dad y su gloria.
Jóvenes compatriotas: esta esperanza tengo pro¬
fundamente grabada en mi pecho: “Vosotros sois
los deparados para labrar el porvenir brillante de
nuestra pátria querida, de este suelo hermoso y
privilegiado.” Sabéis que ella pide civilización, y
vosotros sabéis que civilización es sinónimo de
perfección material,científica y moral.
Todo esto, pues, debeis proponeros con los bríos
de una juventud lozana; y la historia os contem¬
plará un dia coronados de gloria inmarcesible, si
ese lema augusto os proponéis por norma de vues¬
tra vida y de vuestra invencible actividad.
Señores: ni una palabra mas para vosotros. Hoy
lo merece todo la juventud estudiosa: lo que va¬
mos á celebrar es un modesto torneo literario-mu-
sical, corona digna de jóvenes estudiantes que al
término de sus exámenes os quiere devolver con
esta tertulia escolar, la honra que le habéis dispen¬
sado con vuestra asistencia. Solo reclamo en su
nombre vuestra reconocida indulgencia, son afi¬
cionados noveles en la palestra literaria; mas que
Digitized by v^ooQle
132
ENSAYOS DE ÜNA PLUMA
lucir su destreza, han tenido por objetivo obse¬
quiar vuestra amabilidad.
La gratitud, señores, en el jóven es tan bella
como subida la honra que vosotros le supisteis
dispensar.
He dicho.
Dic ■ ed by Google
EN HONOR
DE
lia ti drantot
PRONUNCIADA
EL 13 DE MARZO DE 1878
Con ocasión de los solemnísimos funerales
CELEB I^A DOS
S3SJ LA IGLESIA MATRIZ
DE MONTEVIDEO.
Digitized by v^ooQle
Digitized by v^ooQle
Á LA VÍCTIMA AUGUSTA DE LA LIBERTAD DE LA IGLESIA
AL BESTAUBADOB DEL SENTIMIENTO RELIGIOSO
AL HOMBRE DE LA CIVILIZACION
Á LA GLOBIA MAS ESPLÉNDIDA DEL CATOLICISMO
AL MAS GRANDE ENTBE LOS HOMBRES
AL MAS AUGUSTO DE LOS PRÍNCIPES
AL NOMBRE MAS VENERADO
AL ARCÁNGEL DE LA TIERRA
AL APÓSTOL DEL AMOR
AL MAGNÍFICO DEFENSOR DE TODOS LOS INGENIOS
AL MEJOR AMIGO DE TODOS LOS HOMBRES
AL PONTÍFICE MARAVILLOSO
AL SACERDOTE SANTO
AL ÚNICO QUE SUPERÓ LOS AÑOS DE PEDRO EN ROMA
AL PONTÍFICE DE LA INMACULADA
AL DOCTOR INFALIBLE
AL SAPIENTÍSIMO PROMULGADOB DEL SYLLABUS
AL GLORIOSO TRIUNFADOR DEL DERECHO
AL HÉROE DE LA FORTALEZA MORAL
AL CONVOCADOR AUGUSTO DEL CONCILIO VATICANO
AL MODELO ALTÍSIMO DE SUBLIMES VIRTUDES
EN NOMBRE de los CATOLICOS ORIENTALES
DEDICO
Este humilde tributo de amor y veneración
Mariano Soler •
Digitized by Google
Digitized by v^ooQle
cc jE cce Sacerdos Mag-
nus quiin diebus suis pla-
cuit Deo, et inventus est sine
macula” —Hé aquí al Gran
Sacerdote que con el esplen¬
dor de su vida agradó al Se¬
ñor y se ostentó sin mengua
ante Dios y los hombres.
La Iglesia en el Divino Oficio.
Exmo. Señor; Illmo. Señor; Señores: (1)
Cómo están contristados los pueblos! Lágrimas
de dolor vierte la humanidad; el Catolicismo está
de duelo; cubierta de negras colgaduras y pompas
funerarias la casa del Señor!
¿Y qué será 1 ? ¿Qué sucede? ¿Acaso sufre, desma¬
yos la civilización y quebrantos la cristiandad?
¡Ah! señores, un éco prolongado cuanto es el
orbe entero resuena doloroso desde la ciudad eter¬
na: ¡Pió IX ya no existe! El grande, el glorioso
nombre del mas grande de los siglos está ya enlu¬
tado con el crespón de la muerte.
(1) Pronuncióse esta Oración ante ©1 Exmo. Gobierno de la Repú¬
blica y el Cuerpo diplomático.
18
^ *
Digitized by v^ooQle
138
ENSATOS DE UNA PLUMA
¡Ah parca inexorable! y es posible que una tum¬
ba contenga la grandeza del mas grande entre
todos los hombres, entre todos los reyes y entre
todos los sacerdotes del siglo XIX? ¡Ay dolor! Su
sombra augusta que se encarama altísima hasta el
pináculo del templo de la gloria yace reclinada so¬
bre laureles funerarios.
El Gran Pío ya no existe! ¡Pió murió! descon¬
solado repite el orbe católico.... Ese padre que¬
rido enmudeció para siempre: su voz augusta no
consuela ya á los mortales: ya no bendice su mano
á la querida Grey. Aquel Anciano Venerando que
caminaba y vivia rodeado de príncipes de la Igle¬
sia y altos dignatarios como de humilde pueblo,
bajó ya á la tumba; y la pálida muerte afeó aquel
semblante hermosísimo do resplandecía plácida
serenidad junto con marcial franqueza é infinita
humildad apostólica: se apagaron aquellos ojos
que siempre reflejaban pacífica bondad; enmudeció
aquella boca que no dejaba de sonreír jamás y em¬
palideció con eterna palidez aquella frente sobera¬
na do brillaba siempre por entre nevadas canas un
destello augusto de lozana juventud. ¡Todo se apa¬
gó! y al espirar el postrer aliento aquel sacerdote
santo se sobrecogió la tierra, arranco su muerte
un gemido de dolor á los pueblos y enlutó los co¬
razones que palpitan noblemente; porque lloró en
él la civilización su mas hermosa lumbrera y la
Iglesia santa uno de sus mas grandes y augustos
Pontífices.
Porque, señores, hay una religión sublime que
sublimemente conmueve á los reyes y á los pue-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS 0E UNA PLUMA
1S9
blos; á los s&bios como á los ignorantes, á las na¬
ciones cultas como á las tribus salvajes. Esa reli¬
gión sublime es el Catolicismo. Cuando ella tiene
desmayos sufre convulsiones la tierra; cuando ella
llora, las sociedades se contristan, y se enlutan
cuando ella padece quebrantos. Por eso cuando su
Pontífice muere luego al punto se pone en zozobra
y en ansiedad la tierra.
Los enemigos del Catolicismo repitieron hasta
el fastidio que la influencia moral del Pontificado
habia sufrido ya el último golpe de gracia; y sin
.embargo, señores, el infausto y tristísimo anuncio
del fallecimiento de Pío IX ha conmovido profun¬
damente el corazón de todos.
Yo no sé que será. Pero en estos dias de dolor á
cuántos hombres de algún valer han hablado de
Pío IX les ha sobrado la admiración y el respeto:
su tumba puso el cariño en sus corazones y sor¬
prendió con la admiración sus inteligencias.
Pío IX, señores, bajó al sepulcro con la imágen
del justo oprimido, pero vencedor glorioso: habia
luchado heróicamente cual ningún otro héroe con¬
tra la fuerza y la prepotencia física; y cuando ya
era inerme en la tierra emplazó á sus opreso¬
res para ante aquel tribunal donde sin acepta¬
ción de personas juzga Dios las testas coronadas y
las mismas justicias de la tierra. Ellos le habían
precedido y allí fué á reunírseles el gran Pío bus¬
cando el fallo de su Dios.
Pero cuando esto sucedió, como era tan augusta
su memoria, el Oriente y el Occidente corrieron á
Digitized by v^ooQle
140
ENSAYOS DE UNA PLUMA
asistir á sus funerales; y las preces de los fíeles
formando un coro inmenso eleváronse desde la
soberbia cúpula de Miguel Angel sobre la tumba
de los Apóstoles hasta resonar en el último antro
de la tierra.
Nosotros también venimos á adunarnos á ese
coro inmenso; y en nombre de la Iglesia Oriental
cábeme la altísima honra, superior á mis débiles
fuerzas, de rendir el supremo tributo á la memoria
del Yaron mas ilustre cuya muerte llora el orbe y
cuya apoteósis hará la Historia.
En medio de la revolución cosmopolita y per¬
manente porque viene atravesando el siglo XIX,
se han encontrado mas de una vez en lucha los in¬
tereses de la religión y los intereses de la política
revolucionaria y heterodoxa; y en medio de esa
lucha colosal se ha elevado siempre magestuosa,
firme y serena la figura de Pío el Grande.
Las voluntades mas enérgicas, los planes mas
audaces, los trastornos sociales que hicieron rodar
los cetros y coronas mas robustas de la tierra no
alteraron jamás la heróica impavidez del gran
Pontífice; y entonces de una manera extraordina¬
ria, cuando mas se calumniaba la Tiara pontificia,
dióle Dios el Pontificado mas largo que registra la
historia, llenándole de tales acontecimientos que
Pió reveló al mundo atónito vastísima inteligencia,
extraordinaria grandeza, sublime magnanimidad,
energía sin par, fé robustísima y todas las virtu¬
des cristianas en el mas alto grado.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
141
Por eso, señores, Pió IX es tan Grande que la
sombra de su figura postrada hoy por la muerte
se estiende desde el Vaticano hasta los últimos
confines del mundo, que acompaña condolido el
luto regado por las rhas puras y sentidas lágrimas
de la Cristiandad.
Y yo, señores, con ese luto en el corazón vengo
á leer sobre la tumba do yace Pío el Grande los
grandes hechos con que la ha cubierto de inmar¬
cesible gloria. Mas ¿quién podrá narrar las gran¬
deza^ de ese Pontífice que llenó las páginas del
gran siglo con la narración espléndida de su vida,
de sus virtudes, de su carácter sin par en la histo¬
ria, de su heroicidad sin ejemplo, y cuyo nombre
será puesto tan alto y registrado con caractéres
que no hay tiempos que deslustren ni habrá revo¬
luciones que le hagan olvidar?
Augusto Pontífice! Yo te pido perdón si en vez
de ilustrar llego á ajar tu memoria; que son muy
menguadas mis fuerzas y tu gloria inaccesible.
Y vosotros, señores, no pongáis la 7 atención en
mí sinó en la grandeza del Varón ilustre, objeto
de esta humilde oración fúnebre, que ofrezco cual
rendida ovación en vuestro nombre á sus grandes
virtudes y su excelsa memoria.
Mas Tú, divino Jesús, que quisiste coronar de
altísima y fulgente gloria á tu Augusto Vicario é
hiciste que cual gigante magestuoso eclipsara las
mas grandes grandezas de la tierra, dame la gra¬
cia de hablar lo ménos indignamente posible de
este inmortal Pontífice que ha subido contigo á la
Digitized by v^ooQle
142
ENSAYOS DE UNA PLUMA
cumbre del Gólgota para por tí ser coronado en la
mansión de los justos que cae al otro lado de ese
sepulcro que no es parte para eclipsar la inmorta¬
lidad de los héroes ni la grandeza de los grandes
que en el mundo han sido.
Digitized by v^ooQle
PRIMERA PARTE
Exmo. Señor; Illmo. Señor; Señores :
Hubo una secta político-religiosa con manto fi¬
losófico que, al encontrar un dique poderoso á sus
nefandos principios en el sublime credo que profe¬
sa el catolicismo, dijo un dia por boca de su mas
digno representante: “ Destruyamos al Infame.”
Esa secta, señores, es el filosofismo, padre de la
revolución permanente que está convulsionando la
moderna civilización: su digno representante es
Voltaire: el Infame era Jesucristo.
Y esa trama inmensa cundió por Europa y se
paseó por ella transformada bajo el brillante epí¬
teto de Liberalismo. Mas comprendiendo que no
podría destruirse la civilización católica, ni la Igle¬
sia del Crucificado, sin abatir ántes la augusta au¬
toridad del Vaticano, exclamaron los adeptos :
“ Destruyamos el Papado.” Y dijo Diderot para
Digitized by v^ooQle
144
ENSAYOS DE UNA PLUMA
fascinar á los pueblos con el nombre mas augusto
y mágico que existe, la adorada libertad: a La líber -
tad no puede vivir con el Papa en Roma.”
Un célebre demagogo, (1) que ya bajó á la tum¬
ba, recogió esa palabra. Para realizar la diida del
Pontificado, ideó un pretesto: “la unidad nacional;”
y una ilustre dinastía, que reinaba al Pié de los
Montes (2) sirvióle de instrumento. La conjuración
entónces estendió sus redes dirigidas secretamente
por la Revolución y el Liberalismo: aduló primero
á Pió IX, le calumnió después; llegó á exigirle la
cesión del patrimonio temporal de la Iglesia; y
negándose á ello el Pontífice, la traición y la fuerza
obtuvieron la suspensión del poder temporal, por
medio de la conquista. Esto, señores, dice la His¬
toria.
Y esa lucha de mas de un cuarto de siglo, omi¬
nosa para irnos, inmortal para otros; por lo que
tenia de nacional produjo la suspensión de la sobe¬
ranía temporal del Pontífice ; por lo que tenia de
cosmopolita y social enseñó á los pueblos á conocer
lo que pretendía la Revolución y lo que es el Li¬
beralismo bajo el aspecto político, religioso y social.
Pió IX fué la gran figura, pero cual víctima de la
fuerza y cual invicto triunfador del derecho y de
la justicia. Bajo este aspecto ha desempeñado Pió
IX el papel mas glorioso y heróico que recuenta la
historia y bajo este aspecto voy á considerarle.
(1) Mazzini.
(2) La de Saboya.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
145
Yo amo la verdad y amo la imparcialidad: y re¬
cordando, señores, que todos los actores de esa lu¬
cha han muerto, y que Dios los ha juzgado, no ven¬
go á insultar á ninguno, sinó á colocar sobre la
tumba de todos el fallo de la justicia, abroquelado
con el escudo de la libertad. Bien comprendo el cú¬
mulo de preocupaciones con que se recibirá mi
acento por lós enemigos de la ilustre víctima; pero
me da valor para decir la verdad tan alto como
pueda así el lugar augusto desde el cual os hablo,
que es cátedra de la verdad, como mis convicciones
de católico, el carácter de ministro del altar y so¬
bre todo el recuerdo honroso de que soy hijo de
libres instituciones y hablo á un público que ama
la libertad y habita una República donde las preo¬
cupaciones no tienen fuerza para comprimir la voz
de la verdad ni la imparcialidad de la historia.
No hay víctima,señores,mas simpática, ni héroes
mas encumbrados en los anales de la humanidad,
que aquellos que contemplamos sufriendo persecu¬
ciones porque amaron la justicia, fueron mártires
de la civilización y escudo de la libertad. Y Pió IX
sufrió persecuciones, calumnias, destierro y cárcel
porque protestó contra la usurpación y único en el
orbe civilizado se ostentó indomable defensor de la
libertad é independencia de la religión y civiliza¬
ción católicas Se nos presenta ante la historia bajo
el aspecto de víctima despojada por quien tuvo
mas fuerza física. Pero ¿de quién fué la gloria'? Del
augusto Pontífice. Si; Señores: Iba en esa heróica
resistencia en no hacer la cesión del poder tempo¬
ral nada ménos que el interés sagrado de la liber-
19
Digitized by v^ooQle
14G
ENSAYOS m UNA, PLUMA
tad de la conciencia religiosa, y la independencia
del poder espiritual. Y Pió IX ántes prefiere morir
que traicionar la libertad é independencia de su
Grey querida. Por eso Pió IX al contemplarse
oprimido pop la fuerza, protesta ante la historia
para que no cayera sobre su nombre la mengua de
no haber comprendido su misión sublime, y procla¬
ma su credo de esta manera solemne: “El Papa,
dijo, debe estar en las Catacumbas ó reinar en
Roma.. Sostengo el poder temporal y lo defen¬
deré á costa de la vida, porque el poder temporal e»
útil para la plena libertad de la Iglesia y ésta es
necesaria á la sociedad católica...... Si el Vicario de
Jesucristo baja á las Catacumbas, será por la impie¬
dad de la fuerza y para desgracia de los hombres»...”
Católicos! Hé aquí juzgado el poder temporal
por la ilustre víctima; y hecha toda la apología de
su heróica resistencia.
Si: combatir el poder temporal es pretender la
ruina del poder espiritual. Así, señores, lo ha dicho
¿sabéis quién? Mazzini: “ Para los que conocen la
autoridad de la Iglesia , la ruina del poder temporal no
puede menos de envolver la total perturbación del espi¬
ritual^
Y el apóstata y revolucionario Gavazzi dió una
preciosa lección á los católicos liberales diciéndo-
les: “ No es posible ser católico y combatir el po¬
der temporal del Papa.”
Y mas esplícitamente aún ha afirmado un adver¬
sario de la Santa Sede, Bonjean: “ Necesario es
dar al Pontificado dignidad, seguridad, é indepen-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLOMA
147
déñcia. El Papa no puede ser subditode ningún prin¬
cipe italiano , ni estranjero .” Y así piensa Herder, así
opina Ranke y así los publicistas más célebres aún,
Gruizot y Thiers.
¿Cómo, pues, ha dé pretender el Liberalismo y
la Revolución, que los católicos no , adoremos la
augusta víctima de la libertad de nuestras Concien¬
cias y de la independencia de nuestra sublime re¬
ligión que es lo mas querido que tiene el orbe ca¬
tólico?
No tenemos pecho tan ingrato, ni corazón tan
menguado, para no admirar esa figura gigantesca y
no rendir homenage al hombre que peleó tremen¬
dos combates por legamos lo mas precioso que aca¬
ricia la humanidad y la civilización.
Y si nadie ignora que propaló la incredulidad
para justificar su alevosía, no poder vivir el catoli¬
cismo con la civilización, también es muy cierto,
como ha dicho el mencionado Bonjean: “ Seria una
blasfemia afirmar que el catolicismo habiendo civiliza¬
do la Europa no puede vivir con la civilización moder¬
na. ”
Yo no lo quisiera mencionar, señores, pero se ha
dicho que justifica la supresión de la soberanía tem¬
poral el interés de la unidad de una Nación: por¬
que vergüenza dá en pleno siglo xix proclamar co¬
mo postulado político la moral utilitaria.
I Es acaso el interés la norma de las relaciones
sociales y mucho ménos la fuerza representada por
Digitized by v^ooQle
148
ENSAYOS DE UNA PLUMA
la conquista que, al decir del revolucionario Galleti:
“es el desacato mayor contra el derecho de gentes!)"
Ahí están Portugal y España, cuya unión pro¬
claman la historia y la geografía. Pero se procura
realizar por medios morales que son los únicos disgnos
de la civilización; y los que tomaron posesión de
Boma hasta *de esto se creyeron dispensados.
Mas, para el poder temporal del Pontificado ni
vale el interés de una Nación, siquiera fuese procu¬
rado por medios morales.
El poder temporal es legítimo patrimonio de la
Iglesia, del Catolicismo; y sobre el interés mate¬
rial de una Nación por digna que sea, está el inte¬
rés moral de las Naciones, el interés sagrado de la
civilización , el interés del orle católico , á quien la
Providencia concedió para augusta garantía de su
preciosa libertad é independencia el poder tempo¬
ral con los títulos mas legítimos que ostentar pudo
ninguna otra dinastía de la tierra y que ademas
son inviolables é imprescriptibles, como la libertad
de la conciencia católica, como el derecho augusto
de la independencia religiosa que garanten y tu¬
telan.
Al defender, pues, el gran Pontífice la soberanía
temporalea merecido bien de la humanidad, porque
luchó por defender lo mas augusto y hermoso, que
enorgullece á todo pecho noble y digno, la libertad
é independencia de la conciencia religiosa ; interés
superior á todos los intereses de la tierra, porque
hace que el hombre camine sobre ella solo guiado
por la mano de su Dios.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
149
Si; Pió amado, el himno de la libertad es el
himno de tu gloria ! Por eso la humanidad te ido¬
latra y escribirá tu nombre en la página mas bri¬
llante de el mas grande de los siglos.
Y cuánta no fué la magnanimidad del Pontífice
Rey cuando se le exigió por la fuerza física abando¬
nar su diadema temporal 7
Después de oponer un simulacro de resistencia á
mano armada para salvar su responsabilidad ante
la historia, como sabia que su escudo es la fuerza
moral, solo exclama con grandeza sin ejemplo:
Yo no quiero sangre: á mí me basta una protesta;
mis ejércitos permanentes son la conciencia del
orbe católico y la inmortalidad del derecho impres¬
criptible; yo soy el único rey de la tierra que im¬
pera en los espíritus sin que á su lado tenga la ba¬
yoneta ó el cañón para imponer la ley y el deber,
para restablecer el órden. Hay un Rey Supremo
que quita y pone la corona á los reyes y el cetro á
los soberanos. Solo él es grande y solo él gobierna
la humanidad.
Decidme, señores, si este lenguaje sublime se ha
oido jamás en boca de ninguno de los hijos de los
hombres!.
Y cuando inerme ya contempló conculcada la
justicia y el derecho, protestaba también desde los
balcones del Vaticano sin capitular jamás, no mi¬
rando nunca para protestar sino si la justicia era
violada. Ejemplo semejante de eroismo y forta¬
leza moral no ha contemplado el gran siglo. Por eso
sus protestas son el monumento de su gloria, que
Digitized by v^ooQle
150
ENSAYOS DE UNA PLUMA
finge el Liberalismo acoger con burlas irónicas,
pero que en verdad las lleva enclavadas en su co¬
razón como el criminal lleva grabado en su con¬
ciencia el remordimiento de su crimen. Pió IX
para eterna gloria de su nombre murió prisionero
de la revolución y más aún prisionero de la liber¬
tad y prisionero de la dignidad del catolicismo.
Toda esta gloria cubre su tumba. Y acaso fué ven¬
cido!
Murió Pió IX como aquel otro Pió, que á pesar
de estar encarcelado por el terrible Corso, hacia
esclamar á su injusto forzador: “ Soy señor de los
cetros y de los imperios que ruedan á mis piés, pe¬
ro hay un anciano sacerdote que inerme puede
más que yo; él tiene el cetro de las almas.” Pió
IX murió como el gran Gregorio VII, que al legar
la libertad á la Iglesia, moría en su reclusión de
Salerno exclamando divinamente: “Porque he ama¬
do la justicia y odiado la iniquidad, muero en el
ostracismo.” Y Pió IX muere después de librar los
combates de la libertad, que dejó escrita y á salvo
en la invencible bandera del eterno Non Possumus:
trofeo sublime del derecho contra la fuerza, de la
víctima sobre el opresor.
Por eso no ha habido Rey que lo fuese más que
Pió IX y aun despojado de su soberanía temporal
pareció engrandecerse más; entonces escribió la
historia su nombre: Pió el Grande: y tanto, que el
monarca que ocupó su lugar pareció como aplasta¬
do por la vecindad de su augusto prisionero; y
mientras estaban desiertas las antesalas del que
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLOMA
151
moraba en el QuMnal (1), él era adorado mas que
nunca, pues al decir de un protestante, en el interior
de su casa veia á toda el mundo postrado á sus pies.
Católicos! me aterra la sospecha de parcialidad
y por eso voy á repetiros el juicio del protestantis¬
mo inglés sobre la grandeza de Pió IX en la defen¬
sa de su patrimonio temporal. Voy á pedir al “Stan¬
dard” el éco mas sincero de los hijos de la orgullosa
Albion. Héloaquí.
“ Fíjase hoy la atención del público en los vale¬
rosos turcos y su ilustre gefe que ha inmortalizado
áPlewna con una defensa tan heróica como su
rendición; pero no podemos ménos de observar que
hay alguna analogía entre la heróica obstinación
de Osman Bajá y la permanente negativa de Pió
IX á tratar con sus agresores. Pió IX lleva pelean¬
do tremendas batallas por mas de un cuarto de siglo sin
que hubiese ni sombra de probabilidad de que sus ene¬
migos llegasen á obligarle á ceder; mas feliz que Os¬
man Bajá, Pió IX murió sin capitular y dejó flotan¬
do la retadora bandei’adel Non Possumus en el Va¬
ticano. La resistencia moral tiene esta ventaja sobre la
resistencia física, que no se la puede obligar á sucumbir
porque en su fortaleza no se descubre la debilidad..... El
sentimiento de que' ha sido maltratado, vendido,
añade en Pió IX gran amargura á los golpes que le
han hecho sufrir y además á su convicción de que
la Iglesia confiada á su cuidado ha sido también
injuriada y ultrajada por la Europa moderna y Pió
(1) Víctor Manuel II.
Digitized by v^ooQle
152
ENSAYOS DE UNA PLUMA
IX se vé mas y mas impulsado por su conciencia,
con harto fundamento, á protestar contra la obra
combinada de la violencia y de la perfidia ”
“ Cierto que algunas veces de malos medios han
surgido ventajas; pero seria poco razonable esperar
que Pió'IX se conformara como eso que suele lla¬
marse la filosofía de la história y puede perdonár¬
sele el que solo ve que la Tiara pontificia no tiene
hoy mas posesiones que el palacio mas noble del
mundo y que la reducción del esplendor de la Igle¬
sia se ha debido únicamente á la traición y Ala
fuerza. Pió IX ha cedido á esos poderosos agentes
en lo que no podía ménos, pero sin descender ni aun
á tratar con ellos ; no ha entregado nada y siguió
clamando por todo. Las 132,000 libras esterlinas
votadas como subsidio por el gobierno italiano,per¬
manecen íntegras; y los cien millones de que pudo
disponer fueron considerados por el noble anciano
con el mismo desden y horror cual si esa suma fue¬
ra el producto de los intereses acumulados de los
treinta dineros de Judas.
“ Triste pueblo el que no considere con respeto tan
alto espectáculo, porque sin duda ha perdido todo senti¬
miento en cuanto al honor , toda nocion en cuanto á la
dignidad y toda simpatía en cuanto al deber.”
Y yo lo repito muy alto,católicos;Pio IX como vícti¬
ma fué coronado de gloria inmarcesible y ha sido el
triunfador mas excelso del siglo xix; y lo repito
ante la culta nación oriental, porque creo que mi
pátria querida no ha perdido todavía, ni el senti¬
miento del honor, ni la nocion de su propia digni-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
153
dad, ni las sublimes simpatías por el deber para no
rendir elhomenage debido de .aplauso y admira¬
ción, de amor y respeto á la figura mas augusta de
los tiempos mudemos.
No es por cierto nuestra República hermosa ese
triste pueblo gue no considera con respeto tan alto es¬
pectáculo. La brillante manifestación pública que
contempláis prueba sus simpatías hácia la gloria
mas brillante del siglo XIX.
30
D c ed by v^ooQle
SEGUNDA PARTE
La gloria, señores, que dejo descrita cupo á Pió
IX por lo que tuvo de política su conducta. Pero
crece de punto su grandeza al considerarle en sus
relaciones con la civilización y el catolicismo. Voy
á hablar del Syll'/bus y voy á hablar del Concilio
Vaticano, hechos ambos que por sí solos son el mas
sublime timbre de gloria para todo un Pontificado.
Un adversario de la Santa Sede, Máximo d’Aze-
glio ha dicho : “ Pió IX es el restaurador del senti¬
miento religioso y el hombre de la civilización .” Y esto,
señores, lo ha sido por los dos acontecimientos que
acabó de apuntar. Ya presiento que abuso de vues¬
tra paciencia, pero es tal la grandeza de Pió IX,
que tengo derecho á reclamar de vosotros una dósis
mayor de benevolencia.
El liberalismo justo y santo como la libertad de
quién tomó su augusto nombre cuando solo odiaba
el cesarismo y la tiranía dejó de serlo cuando empe-
Digitized by v^ooQle
ENBAYt>¿ DE UNA'PLUMA
155
zóáodiartóda tfaba' todo, limité y todo freno por
sánto ymórál quesera, y se convirtió en licencia
político-religiosa; no quiso atacar de frente al cato¬
licismo que condenaba' esa licencia, porque iba á
séPla türnbadé la hermosa civilización cristiana,
y'sé dedicó á las formas políticas. Fué propalando
ideas, y fué propalando principios, protestando
siempre hipócritamente respetar la religión ; pero
cuando hubo 'fóririado el sistema, al tropezar con la
moral : católica que reclamaba sus sagrados derechos
lastimados en ; las leyes políticas del liberalismo, se
süblevó contra la Iglesia que calumniaron los libé¬
rales dé enemiga de la libertad, cuando ella habia
traído á ! la tierra esa igualdad, libertad y fraterni¬
dad 'sagradas que tienen sus inconmovibles bases en
la moral y en la religión del Crucificado. Dijeron
que' la civilización necesitaba otros principios y que
el catolicismo 1 habia caducado. Esta era la situa¬
ción. Hasta allí habia sido llevado el liberalismo,
en su origen santo, pero que dejeneró en el socialis¬
mo revolucionario: de partido político se convirtió
en secta anti-religiosa.
El catolicismo iba á ser su víctima y con él la
civilización, y el mundo contempló admirado qué
Pió IX. anciano inerme, con su sola influencia mo¬
ral salvó ambas cosas con gloria incomparable.
Y empezó Pió IX, con ese tacto admirable que
reveló siémpre, por tomar al liberalismo tal como
se presentaba en el caso de realizar sus pomposas
promesas de hacer la felicidad de los Estados. Pero
sábidó y doloroso es lo que entónces sucedió; des¬
terraron al Pontífice y luego al punto reprodujéron-
Digitized by Google
156
ENSATOS DE UNA PLUMA
se en Boma las sangrientas y horrorosas escenas
del 89 y 93, poniéndose de manifiesto lo que era
el liberalismo (1).
Repatriado el Pontífice, empezó entónces su gran
misión, mas gigantesca que la de Gregorio VII.
Emprendióla cuerpo á cuerpo con la revolución que
tenia contristado el mundo, se empeñó en aplastar¬
la y la denunció públicamente en toda su fealdad y
en todos sus horrores. Arrancóle uno á uno todos
los velos con que se ocultaba y al verse ella desen¬
mascarada montó en ira y juró la ruina del Pontífi¬
ce. Entónces el mundo contempló otra vez aquella
lucha gigantesca entre el Pontificado y el paganis¬
mo y estático admiró al valeroso anciano que con¬
finado en la cumbre del Vaticano iba á salvar la
civilización.
Todo, señores, se conjuró contra Pió. La políti¬
ca, la literatura y la prensa, sin perdonar calum¬
nia ni sarcasmo; y la revolución fué á establecerse
junto al trono del gran Pió, quien sin embargo si¬
guió combatiendo heroico sin tregua ni descanso;
jamás retrocedió y jamás calló la verdad por mas
que se la esperase con la punta de las bayonetas; y
á la vez que anatematizaba los principios revolu¬
cionarios, procuraba restablecer los sólidos cimien¬
tos de la civilización cristiana. Tuvo la magnani¬
midad de formularlos con grande escándalo del
mundo liberal; pero el mundo empezó también á
escandalizarse de oir de boca de los libre-pensado¬
res proclamar doctrinas contrarias á las de Jesu¬
cristo, que aun como mero hombre fué la luz mas
brillante que jamás ha iluminado la civilización.
(1) Recuérdese el destierro de Gaeta y los escándalos del 48.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE ÜNA PLUMA 157
Hoy está terminada la obra. Pió IX ha señalado
con sus propios nombres todos los perniciosos prin¬
cipios de la revolución y del liberalismo. Si no está
absolutamente restablecido el orden, á nadie enga¬
ña ya el liberalismo. Pió IX no ha visto la restau¬
ración del órden, pero ha visto al mundo encami¬
nándose hácia él en esas magestuosas peregrinacio¬
nes, que al ser tan silbadas é incomodadas por la
incredulidad, manifiestan cuánta es su significación
social; y ha tenido el gran consuelo y la gloria
incomparable de oir implorar perdón de los mismos
augustos coronados que le habían ultrajado (1).
La revolución y el liberalismo se esforzaron por
implantar en la civilización cristiana los princi¬
pios paganos: y todos los grandes principios que
librarán la civilización del paganismo que la ame¬
naza, están contenidos en un precioso libro que Pió
IX escribió y que se llama el Syllabus, libro su¬
blime, áncora de la sociedad, honra' de la humani¬
dad y gloria del catolicismo, porque solo en él están
sublime y divinamente resueltas todas las cuestio¬
nes que interesan á la humanidad, á la civilización
y al progreso.
Nadie ignora, señores, que el liberalismo y la
revolución anatematizan el Syllabus como la nega¬
ción del progreso. Tienen razón, y no debía ser de
otro modo ; porque el Syllabus es la negación del
progreso revolucionario y anti - cristiano, que no
tiene á mengua proclamar ante los pueblos civili¬
zados, la negación de Jesucristo y de su doctrina su¬
blime, la soberanía de la razón humana sobre la
(1) Víctor Manuel II y Napoleón III.
Digitized by v^ooQle
EfrSÁ'fÓef DE OTA PtUKÁ
m
razótt divina, el ateísmo del Estado, la atioücióri
dé la enseñanza religiosa y la libertad de própagar
publicaciones y principios corruptores de la moral
pública; que tiene en honor la prostitución y ódiá
la virginidad dé los claustros. Y si este es el pro¬
greso liberal-tnoderno-heterodoxo ¿quién no bende¬
cirá á Pió IX que al condenarlo ha salvado la civi¬
lización y merecido bien de la humanidad'? :
Si,señores,la doctrina católica,lá enseñanza evan*
gélica ha sido sembrada de nuevo en las almas por
Pió IX. Y á pesar del huracán y la tormenta, ger¬
minará sin que ningún poder humano pueda aho¬
garla. La persecución es el patrimonio de la Iglesia,
como lo es del justo, y solo servirá para purificar
los corazones como en otro tiempo la sangre de los
mártires para fecundizar el suelo de la Iglesia.
Pió IX hizo mas. Después de á Dios, el catoli¬
cismo le debe la unión maravillosa,la perfecta con¬
cordia que liga á todos los fieles y á todas las
iglesias del orbe católico. Pió IX quiso ostentar al
mundo incrédulo la hermosa unidad de la Iglesia
que se creía próxima á su fin, toda su fuerza moral
inexpugnable, su grandeza gerárquica, su influen¬
cia trascendental, su imperio incomparable en los
espíritus, reuniendo en torno de la Tiara - el Episco¬
pado católico, asamblea envidiable y la mas ilustre
de los dominadores mas sublimes del mundo, En
Concilio Vaticano.
Habló Pió IX;y cuando se proclamaba caduca la
influencia del Pontificado, su voz augusta dió al
mundo un espectáculo que contemplaban admira-
Digitized by v^ooQle
EpSAyOS I)E ,TOfA PLüpy.
m
das cuarenta generaciones y qamprendieron los
grandes de la tierra que eran pigmeos ante, el
venerable del Vaticano; pues al .reunir á se lado
los augustos príncipes de la Iglesia de todo el orbe,
ostentaba jnas poder que todos los reyes de la
fierra, ncljpsaba sin ejércitos ni qañones, las coro¬
nas y cetros mas arrogantes y demostraba ante el
.mundo admirado que el dominio y poder moral es
infinitamente superior al dominio de las armas, que
Dios confunde en un solo dia, conioelgran Imperio
de ías Aguilas en Spdap.
Al cruzar la tierra esos augustos Padres Cons¬
criptos del catolicismo hácia la Ciudad eterna, ru¬
gió, airada la revolución y confesó vencida, que son
impotentes los ejércitos para ¿1 dominio de los pue¬
blos y el imperio de las conciencias; y contempló
el mundo un Príncipe inerme adorado no por una
nación, sino por el concierto de los pueblos. Qué
ovaciones, señores, para el augusto Pontífice; qué
derrota para la revolución y el liberalismo!
Bien pueden reirse y protestar contra esa mano
intrépida que les arrancó su máscara: la humanidad
se le escapa á la revolución y al liberalismo y ya
comienzan á presentir con sorpresa mezclada de
terror, que nuestra época se distinguirá en lo futu¬
ro con el nombre de “ el siglo de Pío IX ” como
hubo un siglo de León X y que será antídoto de
siglo de Voltaire, aurora de un nuevo período de con¬
quistas para la verdad y clausura definitiva de las
revoluciones que contristan la humanidad.
Pió IX es el mayor revindicador de las grandes
ideas: Un diplfimatainglés deqia: “Nuestros penó-
Digitized by v^ooQle
160
ENSAYOS DE UNA PLUMA
dicos han acogido frecuentemente con el sarcasmo
la palabra del Vaticano; pero interiormente se sabe
muy bien así en Inglaterra como en Rusia que esa
palabra de Moral divina , de eterna justicia, es la única
que despierta en la conciencia de los pueblos y de los re¬
yes el sentimiento délos deberes recíprocos; y ambas
naciones saben que el dia en que dejase de oirse esa
palabra reinaría el silencio de la mu,erte social. Vióse
un espectáculo extraordinario, despojado Pió IX
de sus Estados, es vencedor de los vencedores. Pre¬
guntádselo sinó al príncipe de Bismark.”
Dos cosas necesitaba aun el siglo xix, y Pió IX
definió dos dogmas que fueron la satisfacción de
esa necesidad. El dogma de la Inmaculada Concep¬
ción, que es el mas sublime y verdadero cántico de
amor cristiano que jamás de lábios humanos se
elevó á los cielos: al siglo de la corrupción indicóle
como antídoto y modelo la pureza original..... Y el dog¬
ma de la infalibilidad, que fue el grito de salvación
de la Iglesia amenazada en medio de las ondas de¬
pravadas y revueltas de la corrupción y del des¬
creimiento de los pueblos, y clausura de dolorosas
excisiones como las que desgarran al protestantis¬
mo moribundo en la conciencia de los pueblos. La
incredulidad y el liberalismo han combatido atroz¬
mente este dogma salvador calumniándole hasta
de ignominioso á la divinidad, pero no se compren¬
de, señores, que pueda ser ignominioso á Dios co¬
municar á la criatura credenciales infalibles para
la doctrina que en su nombre debe enseñar: si así
no fuera el catolicismo no seria divino, ni Dios hu¬
biera cumplido la promesa hecha al primer pontí-
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
161
fice: “ Yo he rogado por tí para que no desfallezca
tu fé y confirmes á tus hermanos.” Si este dogma
fuese ignominioso, la ignominia seria de Jesucristo.
Aquí teneis, señores, la colosal empresa de Pió
IX. Para llevarla á felice cima hánse necesitado
además de las gracias sobrenaturales sus dotes es-
traordinarias y su incomparable grandeza de espí¬
ritu. Nunca ha habido Pontífice que lo fiiese mas
que él; tuvo la firmeza de un Gregorio VII el Gran¬
de, la magnanimidad de Bonifacio VIII, la inteli¬
gencia de Benedicto XIV, la actividad de Sixto V,
la constancia de Pió VII, el amor á las luces de
León X, la bondad y amabilidad suya propia.
Cómo, pues, no había de adorarle la humanidad
y verter lágrimas de dolor en la tumba de aquel
para cuya popularidad, al decir de un protestante,
no hay términos posibles de comparación en el
mundo? Y cuán ignominioso es que en esta culta
ciudad haya habido quien ultrajase la tumba del
gran Pontífice cuando la prensa inglesa momentos
ántes de la muerte de Pió IX por veneración á esa
incomparable figura del siglo xix había dicho: “El
pueblo inglés oirá la noticia de su muerte con pro¬
funda pena y ni una sola palabra, ha de levantarse
contra el difunto Pontífice.”
Mas, señores, cabalmente porque Pío IX, según el
antipapista Ignacio Cantú, es el mas grande entre
los hombres; debió ser y fué el mas querido y el
mas odiado entre los mortales como Jesucristo fué
blasfemado por unos y adorado por otros. Y así co¬
sí
Digitized by v^ooQle
I
162 ENSAYOS DE UNA PLUMA
mo al divino Redentor oprimió el mundo sus hom¬
bros con la cruz hasta arrancarle el último aliento
de su vida mortal, viendo después á esa cruz deco¬
rando la diadema de los reyes y la cúpula de los
monumentos llenando todo en el mundo; así Pió
IX todo lo atrajo á sí en su siglo, que será el Siglo
de Pío IX.
Porque, Sres., hay una institución que no es de
interés nacional sino de interés social: el Papado,
faro luminoso que domina al mundo, manantial de
luz para unos, de espesas tinieblas para otros; pero
que atrae y arrebata las miradas de todos y nunca
se apaga porque le alimenta la lucha por la verdad
y la virtud. Si está prisionero, es vencedor serení¬
simo aun encadenado en el Vaticano, aun en las
catacumbas; porque nunca se logrará corromper la
conciencia humana que dá testimonio de justicia á
la víctima de la fuerza física y se enamora de su
grandeza. Roma se toma por asalto, pero nó el ca¬
tolicismo. Pió IX pudo ser oprimido pero no ven¬
cido; y se eleva tan encumbrada su gloria que pasa¬
rá á las generaciones como la figura de aquellos
génios que son mas grandes que su siglo; y dirá un
dia la historia que Pió IX inerme, sin mas influjo
que el moral se opuso solo contra el torrente de
las ideas y la opresión de las armas al desquicia¬
miento social,fué la lumbrera de su siglo y el augus¬
to salvador de la humanidad y de su mas digna ci¬
vilización.
Voy á concluir, Sres., depositando sobre la tum¬
ba de Pió cual trofeo inmarcesible el bellísimo elogio
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUUA
168
que en su Historia de las Revoluciones Italianas
hace el liberal Massara: “Pió IX, son sus palabras,
es el arcángel de la tierra, el apóstol del amor, la
milagrosa vara de Moisés, la estrella de salvación,
el disipador del ódio y las antiguas pasiones. Es un
hombre maravilloso, el mejor amigo de todos los
hombres, el espléndido defensor de todos los ingé-
nios. Un dia solo de su gobierno bastaría para col¬
mar de gloria un largo reinado de otro Príncipe.
lleva por excelencia la imágen de Dios en su alma;
es digno de adoración por la bondad de su talento
y su amor á los desgraciados. Es mas amado por el
pueblo que ningún otro Príncipe. Los romanos le
hubieran tenido por Dios, si J. C. no les enseñase
que solo hay un Dios verdadero. Ningún principe
del mundo ha conquistado el afecto de sus súbditos
con tanta verdad ni tan unánimemente como Pió
IX. Si hubiera vivido ántes del cristianismo, los do¬
minadores de la tierra le hubieran consagrado al¬
tares en el Capitolio.... Su nombre es venerado
por los romanos en sus alegrías, invocado en sus
desgracias y pronunciado con dulce confianza en
las tempestades de la vida. Pió IX es la fortuna de
Roma y el mundo tiene en él continuamente fijas
sus miradas como los Magos en la Estrella de Orien¬
te.”
Mas, señores, no se podría decir por un enemigo
de la Iglesia. Pero es tan excelsa su memoria que
arranca celajes de admiración de los mismos que
se niegan á admirarle. Por eso le han adorado los
pueblos en su misma prisión del Vaticano y por eso
al descender á la tumba el mundo quedó como sin
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE OKA PLUMA
m
consuelo y se postró de hinojos la humanidad para
elevar plegarias al Eterno por el hombre mas queri¬
do que han idolatrado los pueblos. Porque, señores,
perdió en él el mundo al mas grande de sus reyes,
al padre amantísimo el pueblo cristiano, la Iglesia
un santo- y un héroe de sus dogmas, la verdad un
invencible atleta, la justicia y la libertad un már¬
tir: y la historia al recibirle en su tumba escribió
encima con letras doradas: “aquí yace el hombre
mas grande de su siglo y mas digno de mi apo¬
teosis.”
Pero Pió IX, señores, no necesita de nuestras ple¬
garias: debe ocupar un lugar distinguido en la man¬
sión de los justos y nuestros sufragios son mas bien
un tributo de amor. En cambio implorémos desde
los cielos una bendición para la humanidad que
tanto amó; una bendición para la Iglesia cuyo ho¬
nor tan alto tuteló; una bendición para esta Repú¬
blica amada que, único en el Pontificado, honró con
su presencia; una bendición para las Exmas. Auto¬
ridades del Estado, para nuestro dignísimo Prelado,
y para todos los que en este momento asisten á sus
honras funerarias en testimonio de amor y vene¬
ración.
, Gloria eterna en la tumba del Gran Pío? Y
su recuerdo santo, ejemplo altísimo de sublimes vir¬
tudes, quede escrito en nuestra mente y grabado
en nuestro corazón con aquel lema augusto que
solo llevan por epitafio de su sepulcro los génios
inmortales :
“Á TÍ LA HUMANIDAD AMOR Y ADMIRACION.”
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE ÜNA PLUMA
165
Por esto, Pió amado, á nombre del pueblo orien¬
tal dolido ánte tu tumba, deposito á los piés de la
gigantesca sombra de tu gloria este humilde tributo
de amor y admiración.
Sí, Pontífice Grande! Siempre te admiraré y mi
voz se apagará repitiendo cual última nota del
himno de tu gloria aquel mote sagrado:
IN MEMORIA /ETERNA ERIT JUSTUS
El justo?!.... Gloria es su nombre y su memo¬
ria eterna.
Hé dicho.
Digitized by v^ooQle
Digitized by v^ooQle
OBSERVACION .
Como era natural los enemigos del Papado aco¬
gieron la Oración Fúnebre con el disgusto que
causa á los victimarios la apoteosis de la víctima:
y como en ella no había hecho mas que proclamar
la verdad histórica con toda la sinceridad que re¬
quería el caso, siendo esto un baldón para los ene¬
migos de Pió IX como una brillante gloria para el
inmortal Pontífice, renovó la herida en los que te¬
nían la conciencia del crimen. Se conmovierqp en
presencia de la grandeza del ilustre Anciano y la
triste figura de sus opresores, y no pudiendo afir¬
mar que había falsificado la historia me hicieron
víctima de la mas desleal calumnia: no atacaron el
fondo de la Oración; atacaron la imprudencia y
falta de cultura con que aseveraron había insultado
álos enemigos del Gran Pontífice. Entonces en
vindicación de mi honor me vi en la obligación de
elevar ante el público la siguiente
PROTESTA
Cuando el sentimiento del honor y la conciencia
de la propia dignidad se ven ajadas por la calumnia
no hay pecho generoso que lo sufra, por mas que
impávido tolere se discutan sus convicciones.
Digitized by v^ooQle
168
ENSAYOS DE UNA PLUMA
La Oración Fúnebre que tuve el honor de pro¬
nunciar en las honras funerarias de Pió IX, ha sido
objeto de aplausos para unos, de reprobación para
otros; agradezco el aplauso y respeto la reproba¬
ción; pero no agradezco ni respeto la calumnia y
por eso levanto ante el público, que se dignó escu¬
charme ó leerme, la mas enérgica protesta, porque
la calumnia no puede ser tutelada ni respetada por
libertad de ninguna especie.
Mi silencio á este respecto podria interpretarse
como aceptación de haberme complacido en el in¬
sulto y en el sarcasmo; y como es lo que mas ódia
mi alma, no puedo menos de protestar y reconve¬
nir públicamente á los injustos calumniadores.
Se ha dicho malignamente, diré más, cínica¬
mente, por diarios que hacen profesión de seriedad
y cuyos nombres no quiero mencionar, que en la
Oración Fúnebre pronunciada he insultado la nación
italiana , la casa de Saboya y hasta á Víctor Manuel ,
que murió como el mejor católico.
Desde luego estoy en el deber de manifestar á
esos diarios, que ignoro con qué derecho se me ca¬
lumnia sin citar los insultos que se dicen proferidos
por mí.
Es muy 'fácil aseverarlo: pero no tanto el pro¬
barlo. No he extrañado, pues ya lo sabia, que los
enemigos de la ilustre víctima anatematizasen lo
que formaba el timbre mas espléndido de su gloria;
pero nunca creí extrañasen verme usar del derecho
de aplaudirle lo mas sinceramente que fué posible
en los solemnes momentos en que iba á tejer un
humilde elogio de su colosal grandeza.
Digitized by
Google
ENSAYOS DE UNA PLUMA
169
A los que no agradó este derecho, esta sinceridad
y esa libertad con que escudé mi palabra, apelaron
á la calumnia tratándome de imprudente y denun¬
ciándome ante el público, como injuriador é infa¬
mante desde la cátedra sagrada.
Mas por fortuna todo el mundo ha podido leer la
aludida Oración y por cierto, que no habrá encon¬
trado un solo insulto, ni una sola infamia proferida
por mí; porque tengo á altísima honra amar tanto
la vprdad como el respeto á los demás y las formas
cultas.
He dicho la verdad y he tenido el valor de mis
convicciones; pero para decir la verdad, y manifes¬
tar mis convicciones no necesito injuriar á nadie,
porque también estoy íntimamente convencido que
el insulto y el sarcasmo dañan y no pueden tener
cabida én quien tiene la mas mínima nocion del
propio honor. Jamás la verdad necesita de tan in¬
fames atavíos, como el error y la calumnia.
Creo sí, que no á todos habrá agradado la franca
manifestación de los títulos mas sublimes de la
grandeza del Augusto Pontífice; mas no por eso el
que ama la verdad deja de .decirla, mucho ménos si
habla desde la cátedra de la verdad.
Por eso, comprendiendo que las verdades y los
hechos que iba á proclamar desde ese lugar sagrado
no habian de ser njuy gratos para todos, tuve la
precaución de protestar al mismo tiempo que no
iba á injuriar á nadie, sino á colocar sóbrenla me-
22
Digitized by v^ooQle
170
ENSAYOS DE ÜNA PLOMA
moria de todos el fallo de la justicia abroquelado
con el escudo de la libertad. He creido decir la
verdad y hacer justicia sin ajar á nadie con el in¬
sulto; que si por acaso he injuriado á álguien, señá¬
lese la injuria que la retiraré gustoso, porque no
fué mi ánimo el hacerlo, ni mi alma es tan men¬
guada, ni necesito injuriar para proclamar la ver¬
dad tan alto como me sea posible.
Tengo la conciencia de haber expuesto los he¬
chos tal cual caen bajo el dominio de la historia,
sin ninguna clase de ambages, porque tengo el or¬
gullo de ser hijo de una República donde las preo¬
cupaciones no son parte para ahogar la voz de la
verdad ni la imparcialidad de la historia: y creo
haber rendido culto á esa imparcialidad histórica,
porque cuanto he afirmado no ha sido bajo mi sola
palabra, como los que me han calumniado, sino
con testimonios no sospechosos, Gavazzi, Galletti,
Mazzini, Bonjean y varios otros que he consignado
en la Oración.
Se dice también que la Colonia Italiana se cree
ofendida por mi Oración Fúnebre; yo creo que
no es exacto; porque pienso que también aman la
verdad sobre todas las cosas; y no ha podido ofen¬
derse porque ni la Colonia Italiana, ni su Represen¬
tante, que asistió personalmente, podrá probarme
que he insultado á su Nación, ni á ninguno de sus
personajes. Solo he dicho la verdad histórica, y
tengo derecho como cualquier italiano y como
cualquier hombre para decir la verdad y manifestar
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
171
mis convicciones, aunque siempre despreciando el
insulto y la injuria.
Que puedan algunos de los que forman la Colo¬
nia Italiana, no pensar como yo pienso y piensan
los Católicos, no lo dudo; pero no por eso pierdo yo
ni los Católicos el derecho de manifestar las pro-
piás convicciones, ni los hechos dejarán de ser ta¬
les como los refiere la historia, ni la justicia dejará
de dar su fallo imparcial relativamente á la sus¬
pensión del Poder Temporal, que creo fué lo que
pudo ocasionar disgustos inevitables. Por lo que á
mí toca no podia menos de considerar la grandeza
de Pió IX en su heróica resistencia y permanente
negativa durante mas de un cuarto de siglo en no
descender á tratar con los que le exigían la cesión
del Patrimonio temporal de la Iglesia, que él y el
orbe católico consideran como la mas augusta ga¬
rantía de la preciosa libertad de Conciencia é in¬
dependencia de nuestra sublime religión; y mucho
ménos podia yo dejar de tener presente que es im¬
posible ser católico y combatir el poder temporal del
Papa como dice el revolucionario y apóstata Ga-
vazzi.
Pero que yo haya injuriado la Nación Ita¬
liana, es una negra calumnia. Yo amo la Italia, y
no solo la amo sino que la admiro en su verdadera
grandeza.
Yo amo la verdad donde quiera que se encuentre,
y admiro la grandeza á quien quiera que corone
con sus esplendores.
Digitized by v^ooQle
172
ENSATOS DE UNA PLUMA
Yo, injuriar la Italia, ouando he hecho el elogio
del mas grande entre sus hombres, de Pió IX, cuya
cuna, vida y tumba son Italianas; y cuya gloria la
mas espléndida del siglo XIX honra á Sinigaglia?
Yo, que amo la Italia porque tuve la dicha de
contemplar sus grandezas; que amo la Italia porque
allí reside el augusto jefe de esa religión sublime
que civilizó los pueblos de la tierra; que amo la
Italia porque de allí parten eternamente heróicos
mártires que van á llevar la luz y la civilización
por todo el mundo; yo que amo la Italia porque en
sus playas hospitalarias fui á mendigar la ciencia?
Yo injuriarla?
Yo insultar la Italia, cuando no solo la amo sino
que la admiro porque es ella el jardin de la Europa
y la tierra clásica de los monumentos; que la ad¬
miro porque allí está aquella ciudad eterna que es
el monumento mas grande de la historia; porque
fue la pátria de los dominadores del mundo; porque
es la pátria de los Césares, de Cicerón, Horacio y
Virgilio, como lo ha sido de Dante, Petrarca, Arios-
to, Miguel Angel, Rafael, Colon, Volta y muchos
otros génios; y mas aun porque es la patria de la
gloria mas grande del siglo XIX,de Pió el Grande!
¿Cómo, pues, podia yo insultar una nación que
por tantos títulos amo y admiro, por mas que no
deba amar ni admirar todo lo que allí hay ó á ella
pertenece? Porque, como la historia refiere, allí
como en todas partes ha habido ejemplos que no
son dignos y hechos que no son para alabados; y
bien sabido es que ninguna nación es responsable de
todo lo que por sus hijos se haga, como sucede en
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
173
la nación que mas amo, nuestra pátria querida; y
dicta la sana razón que la imparcialidad está sobre
todas las cosas; y que no se compadece con la adu¬
lación ni el amor ni la admiración. No he insultado,
pues, ni la Nación italiana, ni á ninguno de sus
personajes.
Queda levantada la calumnia.
M. Soler.
Digitized by Google
Digitized by v^ooQle
UNA RETRACTACION INTERESANTE
Sr. Director de La Nación.
\
Estimado señor: Habiéndose publicado en las
columnas de un ilustrado diario de esta capital el
pretendido discurso del obispo Strosmayer, donde de
la manera mas cínica y calumniosa se ultraja el
Pontificado y su infalibilidad, sin comentarios de
ninguna clase de parte de la redacción; y como no
han faltado quiénes le creyesen auténtico, creo
cumplir con un deber de ilustración y un homenaje
á la verdad reiterar la pública retractación del fal¬
sificador y autor de la impostura. He observado
que entre nosotros el protestantismo y el raciona¬
lismo hacen uso de esa arma desleal contra el cato¬
licismo y espero de la lealtad que á Yd distingue
se sirva publicarla en obsequio de la verdad.
Además de asegurar á usted haber visto en Ro¬
ma, en 1870 , la protesta del Sr. obispo Strosmayer,
que solo publicaron los diarios católicos, porque
Digitized by v^ooQle
176
ENSAYOS DE UNA PLUMA
los calumniadores no tuvieron la lealtad suficiente
para desdecirse, me es grato transcribir la retracta¬
ción que el falsificador del mencionado discurso hi¬
zo públicamente en varios diarios del Plata.
Hé aquí la retractación escrita por la mano de
su propio autor:
“LA VERDAD EN EL VATICANO.”
“ Profunda sensación debe haber causado en la
“ Metrópoli del Plata, como en la capital de la ve-
“ ciña orilla y de algunos estados de la República,
“ la circulación de un folleto protestante en forma
“ de periódico semanal que se viene repartiendo
“ con profusión con el inocente objeto de ilustrar al
“ pueblo y abrirle los ojos....
“ En los dos primeros números trae con este tí-
“ tulo La Verdad en el Vaticano un notabilísimo dis-
“ curso pronunciado por Monseñor Strosmayer ante
“ la Asamblea del Episcopado Católico en Roma
“ durante el memorable Concilio Vaticano en 1870.
“ Este discurso pretende probar por medio de ar-
“ guméntos, que no se puede llamar el Pontífice
“ Romano infalible, porque esta prerogativa no
“ reside en él ni en la Iglesia Católica.
“ Avanza mas, pretende probar que el Pontífice
“ Romano no es Jefe de la Iglesia, desconoce la au-
“ toridad del Papa que, dice, no existió jamás en
“ elcristianismo.
“ Y este discurso que contiene una série de erro-
“ res, de heregias y aun de sofismas se atribñye á un
“ Venerable Obispo Católico?....
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE DNA PLUMA
177
“ Se necesita muy poco estudio sobre este dis-
“ curso notabilísimo , como le han llamado los pro-
“ testantes, para reconocer la impostura de que está
“ revestido y la astucia con que fué escrito para
“ causar una revolución en los espíritus.
“ Pero lo que mas llama la atención, es que fué
“ publicado por la vez primera en España en los
“ dias de la proclamación del dogma de la infalibi-
“ lidad, en un folleto y después en el periódico “La
“ Luz” y fuese reproducido en todos los diarios li-
“ berales, no solamente de la villa de Madrid, sino
“ de provincias, siendo creido como un hecho posi-
“ tivo por una inmensa multitud de personas lo
“ que solo fué una invención haciendo el efecto
“ que su autor se propuso al escribirle en la misma
“ capital del mundo cristiano en junio de 1870,
“ deshonrar la institución del Pontificado Romano
“ y sembrar la duda aun en los mismos fieles cató-
“ licos poco instruidos , á fin de que tomasen un pre-
“ testo para separarse de la comunión de la Iglesia
“ Católica Romana.
“ El notabilísimo discurso del Obispo Strosmayer
“ fué llevado en alas de la fama por todas partes y
“ reproducido en todos los periódicos y en todas
“ las lenguas, haciéndosele recorrer todo el mundo,
“ causando siempre un gran escándalo, sirviendo
“ de red para aprisionar á los incautos y á los poco
“ versados en las creencias religiosas del catolicismo.
“ La propagación de este discurso les proporcio-
“ nó á los sectarios del protestantismo engrosar sus
■i‘d
Digitized by v^ooQle
178 ENSAYOS DE ÜNÁ PLÜMA
“ filas notablemente en la Nación Española donde
“ los misioneros presbiterianos y anabaptistas pro-
“ moviendo gravísimos escándalos con discusiones
“ en los parages públicos sorprendían al pueblo,
“ aprovechando las ideas de adversión á la Iglesia
“ Católica por los modernos revolucionarios repu-
“ blicanos.
“ Así el protestantismo y el racionalismo fueron
“ los propagandistas de este discurso y ¡cosa mara-
“ villosa! hasta en algunas ciudades vecinas á Roma
“ se reprodujo el discurso de Monseñor Strbs-
“ mayer.
“ Llegada la noticia á oidos del obispo de este
“ nombre, protestó solemnemente contra tal impostu-
“ ra. Su protesta ha pasado en silencio, el discurso
“ ha seguido haciendo sus efectos de gravísimas,
(í incalculables é infinitas trascendencias.
“ Hé ahí la historia del notabilísimo discurso que
“ se conoce en todas partes haciéndose universal.
“ Este es el mismo que se reproduce hoy en las
“ Repúblicas del Plata tomándola el protestantismo
“ como una arma poderosa para sorprender a los
“ sencillos y principiar su propaganda contra él ca-
“ tolicismo en estos paises, halagando á las clases
“ obreras.
“ Lo admirable es que los mismos reproductores
“ del discurso hayan grabado al principio una con-
“ fesion sublime que les condena: este confesión
“ dice :
Digitized by v^ooQle
179
ENSAYOS DE UNA PLUMA
“ LA VERDAD EN EL VATICANO.
“ No pensaron sin duda lo precioso de estas fra-
“ ses que equivalen á corroborar que teniendo allí
*• su asiento la verdad, es claro que el Pontífice,
“ sucesor de Pedro, no puede engañar al mundo, y
“ por consiguiente es infalible cuando habla ex-cáte-
“ dra como maestro y doctor universal.
“ ¿Se podrá prestar fé á las verdades del protes-
“ tantismo si son como esta?
“ Que Monseñor Strosmayer no “pronunció tal dis-
“ curso , es evidente , pues que él mismo lo ha declarado
“ y lo saben todos los Reverendísimos Arzobispos y
“ Obispos que asistieron á las sesiones del Concilio
“ Ecuménico del Vaticano.
“ Nada ménos que seis años se ba guardado el
“ nombre del autor de este pernicioso discurso como
“ el de muchas otras producciones que tanto daño
“ han hecho al catolicismo.
“ La verdad, el deber y lá conciencia obligan
“ hoy que el mismo que lo escribió en 1870 le con-
“ dene solemnemente en 1876, porque este nuevo
“ sacrificio redundará en un nuevo triunfo de la
“ Iglesia católica, llenando de confusión á los que
Digitized by v^ooQle
180
\
ENSAYOS DE UNA PLUMA
“ se han valido de él como arma para entrar en
“ combate.
“ Esa arma no es leal, porque es falsa y absurda.
“ La prensa católica que ha llevado en sus co-
“ lumnas la retractación de pasados errores, llevará
“ ahora á todo el mundo el nombre verdadero del
“ autor de ese discurso injustamente atribuido á Mon-
“ señor Strosmayer.
“ ¿Queréis saber quién fué el autor 1 ? Quien escri-
“ be estas líneas
“ Doctor José Agustín de Escudero. ”
Queda, pues, desmentida la calumnia y lleno de
altísimo orgullo el pecho de todo católico sincero
al contemplar cómo tan impunemente se hace uso
de la calumnia en grande escala para combatir
nuestra sacrosanta y sublime religión.
¿Y después de todo esto no acabará la impostu¬
ra? ¿No morirá la calumnia? Creo que nó, porque
en ella están interesados los que odian el Catoli¬
cismo, el Pontificado y la Iglesia.
Por el honor de nuestra pátria, que no se repitan
con cínica imprudencia semejantes ultrajes á la
ilustración del pueblo oriental_!
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
181
Creo, por tanto, Sr. Director, que el público
agradecerá á vd. la publicación de la desmentida
solemne de tan infame calumnia y lo mismo su
afíino.
S. S.
M. Soler.
Digitized by v^ooQle
Digitized by v^ooQle
Sr. Director de La Nación.
Estimado señor :
Parece que estamos en tiempo de' las fábulas
con respecto al catolicismo y cuanto le atañe: con
sorpresa he oido repetir todavía la vieja fábula de
Pío IX Masón y me he encontrado con quién me
aseguró poseer la fórmula del juramento prestado
ppr Pió IX en la Lógia de Filadelfia: figúrese Yd.
la compasión que ese tal me causó; pero como es
caridad compadecerse de los infelices, ruego á Vd.
haga pública la respuesta que di á ese sujeto para
lección de otros ilusos como él:
Digitized by v^ooQle
184
ENSAYOS DE UNA PLUMA
PIO IX MASON?
Es tan grande la figura de Pió IX, que sus
mismos enemigos se lo quieren apropiar. La Ma¬
sonería quiere hacerle masón y con tenacidad y á
costa de repetidas calumnias; y aun hoy dia no
faltan cándidos que crean en la fábula inventada
por los enemigos del catolicismo, según la cual se
afirma haber sido el inmortal Pió IX afiliado á la
masonería de Filadelfia.
Parece imposible que en' pleno siglo XIX, se
calumnie é infame tan soezmente á los grandes
hombres.
Para que terminen los escrúpulos de ciertas
gentes sencillas de corazón y depongan su impu¬
dencia los calumniadores, trascribiremos del “Uni-
vers.” la historia y la desmentida de esa insípida
fábula; pues nos causa dolor que aun existan entre
nosotros quienes tengan sus dudas á este respecto.
“ Veinte veces, dice, ha sido desmentida la afi-
“ liacion de Pió IX á la Masonería, y sin embargo
“ esto no ha impedido que se reproduzca la calum-
“ nia. Con ocasión de la muerte del ( Papa, no
“ podia faltar y ha sido la “France” de Emilio
“ Girardin que se ha encargado de esta infamia
“ bien digna de ella y de su director.
Digitized by v^ooQle
ENSAYOS DE UNA PLUMA
185
La logia masónica de Messina, dice ese diario, reci¬
bió en 1866 la nota siguiente que fue publicada en
aquella época en la “Chaine d’ Union,” diario de la
Masonería universal: u Nuestro ex-hermano el Papa
actual, conde Juan Mastai Ferretti, fue uno de los
nuestros. Ha sido iniciado en Filadelfia (Pensylva-
nia) cuando era Nuncio Apostólico de Gregorio X VI.
Hombre de inteligencia, ascendió de grado con rapidez
y prometía mucho. A vosotros toca ver si ha cumplido
su palabra. En todo caso, hé aquí el juramentó que pres¬
tó: “ Juro ser un defensor entusiasta de esta orden
masónica, la mas noble que conozco, y cuya misión su¬
blime es moralizar el mundo entero, realzar la humani¬
dad y defenderla en todas partes y siempre.”
“¡Qué desvergüenza! Ignora la France que el Ve¬
nerable de la logia de Filadelfia ha desmentido
“por sí mismo una fabula evidentemente falsa! Si
“la ignora debería saber:
“1 f Que el mismo Pontífice en una alocución
“ consistorial ha declarado ser calumniosa su
“ afiliación masónica.
“2 ® Que jamás el sacerdote Juan Mastai ha
“ sido Nuncio Apostólico de Gregorio XVI. D¡u-
“ rante el Pontificado de Gregorio XVI fué ar-
“ zobispo de Spoleto y después arzobispo-obispo
“ de Imola.
“3 ® Que si el sacerdote Mastai fué auditor de
“ Monseñor Muzi, delegado en Chile, jamás estu -
“ vo en la América del Norte. Cómo, pues, pudo
“ prestar juramento en Filadelfia donde jamás
“ pisó!”
Por tanto existe una doble desmentida y la im-
24
Digitized by v^ooQle
186
ENSAYOS DE UNA PLUMA
posibilidad del hecho; y nada mas se necesita para
cubrir de vergüenza la calumnia.
Sin embargo, los calumniadores seguirán calum¬
niando, obedeciendo á su patriarca Voltaire, que
les ha recomendado mentir desfachatadamente (men¬
tir hardiment.)”
El diario “Petit Parisién” fué condenado al re¬
petir esa calumniador haber publicado de mala fé
un hecho falso , como no puede suceder por ménos
con la rancia calumnia de la afiliación de Pió IX
á la Masonería.
Que no se repita, pues, entre nosotros tan des¬
leal calumnia inventada por la Masonería para
vencer los escrúpulos de ciertos católicos que se
quería hacer entrar en la Masonería y que lo rehu¬
saban alegando la prohibición eclesiástica. ¿Cuán¬
tas veces no se ha oido decir “cómo no se ha de
poder ser masón, si Pió IX lo es?”.
Como quiera que sea, el hecho está desmentido
por el Venerable de la lógia de Filadelfia, por el
Sumo Pontífice en alocución consistorial y hasta
condenado el hecho por los tribunales como falso
en sí, y la reproducción como de mala fé, porque
no se puede suponer otra cosa después de tantas
desmentidas.
¿Podrá aun repetirse que Pió IX, era masón?
De ninguna manera: á no ser por los que hacen
profesión de mentir desfachatadamente según el .con¬
sejo Volteriano.
M. Soler.
FIN.
Digitized by v^ooQle
INDICE
DE LOS ARTÍCULOS Y DISCURSOS QUE CONTIENE
ESTE FOLLETO.
PÁG.
Advertencia_ 3
Discurso inaugural en la solemne apertura
del “Club Católico.”— La libertad de con¬
ciencia _ 5
La enseñanza católica _i_ 16
El movimiento católico _ 24
El Pontificado y la civilización _ 38
Un llamado á los católicos __ _ 43
Influencia del Catolicismo en la ilustración y pro¬
greso científico. —Discurso pronunciado en la
reapertura del “Club Católico.” (5 de Mar¬
zo de 1876.)_i._ 53
Alocución inaugural en la apertura del 2 ®
curso del Liceo Universitario (1877)_ 71
Importancia de la educación.— Discurso inaugu¬
ral en la apertura de los exámenes del Li¬
ceo Universitario (1877)-.___ 78
Necesidad del Culto Religioso y Sus relaciones
con la civilización de los pueblos. —Discurso
inaugural del templo del Reducto__ 87
La página mas sublime de la historia. —Un re¬
cuerdo á los creyentes_ 107
Digitized by v^ooQle
II
INDICE
PÁG.
El progreso humanitario .—Discurso inaugural
en la apertura de los exámenes del 2 f
curso académico del Liceo Universitario
(1877)- 117
Porvenir de la Pátria .—Discurso de apertura
en el certámen literario musical del Li$eo
Universitario_ 126
Oración fúnebre en honor de PIO IX_133
Observación y Protesta_ 167
Una retractación interesante_ 175
Una vieja calumnia. __ 183
Digitized by
Digitized by
Digitized by
Digitized by
3023130534
O 5917 3023180234